#Gracias Tata

De visitante, como señala la historia


Mientras U2 estremecía los cimientos del Estadio del 7 a 0 -obligándonos a preguntar que hubiera ocurrido si el sorteo le asignaba la localía al Tetra-, Estudiantes se jugaba en rodeo ajeno el pase de ronda en la Copa Libertadores. Y aprobó nomás, sin demasiados apremios, aunque con circunstancias que regaron el tintero.

Si el empate no bastaba para clasificar, el título de esta humilde crónica hubiese sido “Falso Benítez 1 - Pincha 1”. Así, porque sin sobresaltos lo ganaba bien 1 a 0 por ese tremendo cabezazo de pique al piso de Fede Fernández tras el centro exacto servido por el Chino. Hasta que a los 30', la irresponsabilidad de un jugador que no tiene estatura cualitativa para este plantel le dejaba la chance al Tolima de empardar. Gracias a una manito infantil, penal inapelable sancionado por el árbitro, y gol.

Ahí cambió un tanto el trámite, pues el local avanzó en pos de la victoria y dominó los 15” finales de la etapa inicial. En el complemento, el albirrojo volvió a congelar el partido con el respaldo de su solidez defensiva, se repartieron contadas situaciones, también los puntos, y al cabo los cafeteros le dijeron adiós a la Santander.

Berizzo, cambiando a Leandro González y a Rodrigo López por Barrientos y Stefanatto, se aferró a la igualdad en una apuesta aventurada, porque si los colombianos vacunaban se desencadenaba la noche cerrada, decorada con injusticia en estado puro. A ver… quedó la sensación de que se pudo ganar y no se arriesgó lo suficiente, contra un adversario distante del “cuco” pintado por los opinólogos de la TV.

Ahora a esperar al Cruzeiro, para devolverle en lo posible aquella pintada de caripela sin antecedentes. Afuera, el puntero del campeonato doméstico dio otro paso al frente, a pesar de un zaguero disfrazado de Masuero. Qué plantel de puta madre, para darse lujos semejantes en instancias decisivas…
Salutti
Gracias querido Marble por el análisis

Infografía partido Deportes Tolima Vs. Estudiantes de La Plata

"Crítica en voz baja"

Muchos concuerdan, en principio, en que la crítica es vital para el desenvolvimiento de una atmósfera intelectual saludable y fructífera, y de una sociedad plural y diversa. Pero, como se sabe, del dicho al hecho hay mucho trecho.
 Crítica quiere decir divergencia de opinión, diferencia de enfoque, punto de vista contrapuesto, modo distinta de pensar.

Toda crítica implica o expresa un desacuerdo.

Del arsenal doctrinario de los enemigos de la crítica (de la que se declaran partidarios verbalmente en la tribuna o en la cátedra) ningún engendro más ingenioso que el de la “crítica en voz baja”.
Por tanto, quien pide crítica “en voz baja” lo que quiere es que se esté de acuerdo con él y desea que no se cuestionen sus propuestas, ideas o conductas “en voz alta”.

Pero, bien miradas las cosas, se trata de una petición intelectualmente inadmisible porque sugiere que las ideas no sean sometidas a análisis, que no se las examine, que la reflexión se detenga, se suspenda y no se ejercite libremente.

En la ciencia, como en la filosofía, la reflexión abierta y permanente es el motor de las ideas. Son el fanatismo y la adhesión, como los prejuicios, lo que permanecen en actitud impermeable frente a la experiencia y los argumentos contrarios. Pero no sólo la mentalidad cerrada recurre a la astucia de la crítica “en voz baja”.

Es un recurso de la vanidad personal y se manifiesta principalmente por el procedimiento de convertir una diferencia intelectual en animadversión personal. Largas, tediosas y taciturnas odiosidades son cultivadas por profesionales, autoridades, grupos de interés o autores a quienes alguien “osó” criticar o eligió para polemizar abiertamente.
Se rehúye la polémica, se teme al debate. Se lee a quienes piensan idéntica o parecidamente. A los demás se los ignora. Se construyen capillas, sectas, grupos y sociedades mínimas de autobombo.

Se comenta y elogia a los amigos o los conocidos influyentes. En fin, se mantiene una parodia de alta cultura, o de alta academia, y se inventa inteligencia según necesidad.

En los hechos, se desprecia la crítica, se la aborrece. No pasa de ser una frase de buen tono en los discursos y las intervenciones. La impostura reina por sobre el talento genuino y la mediocridad mantiene a raya al mérito.

El encierro solitario y autista en las propias ocurrencias podrá ser, como excepción, el camino de alguien particular con arrestos geniales pero jamás lo será de una comunidad saludable de indagación intelectual.

No se trata de ser ingenuos. Ninguna institución podrá jamás impedir los intereses de grupos y la secular tendencia a las capillas y las sectas. Tampoco logrará nunca inhibir los juegos de poder. Tampoco podrá nunca evitar las ambiciones personales, las egolatrías insaciables, los caudillismos autorreferentes. Pero al menos puede neutralizarlas y obligarlas a competir con el debate y las atmósferas abiertas

Fuente_ Edison Otero (periodista chileno).

Gracias Soy Feliz Soy Pincha por el texto.

Homenaje a Don Mariano Mangano

Con la presencia de destacadas personalidades del club, hoy 28/3/2011 a las 19hs se conmemorarán los 99 años (cumplidos el 14 de Marzo) del natalicio del ex presidente de Estudiantes, Mariano Mangano. Una ceremonia que de acuerdo a lo informado tendrá lugar en la sala China Zorrilla del Coliseo Podestá, con entrada libre y gratuita.
En principio ya prometieron su asistencia hombres que hicieron historia con la camiseta Pincha, como Carlos Pachamé, Oscar Malbernat y otros jugadores de aquella época en la que la entidad albirroja alcanzó la gloria futbolística bajo la presidencia de Mangano.

Desde aquí parte tambien nuestro recuerdo.

La anécdota familiar define al ex presidente Mariano Mangano.

Se acercan las Fiestas y el dirigente le cuenta a su familia que ha comprado una casita de fin de semana en City Bell, con un terreno grande. Y allí es donde los cuatro disfrutan la Navidad y el Año Nuevo.

A los pocos días, el padre les dice a su esposa e hijas que se olviden de la quinta, que ha decidido construir ahí un complejo para Estudiantes. El Country Club es la obra material por excelencia de Mangano. Primero fue un delirio, luego un sueño, después una realidad. La idea del presidente de contar con un espacio para las concentraciones era de vieja data. A tal punto que llegó a ponerse el siguiente cartel en un gran terreno costero (500m x 1000m) en Punta Lara: “ESTUDIANTES DE LA PLATA. Futuro complejo deportivo y náutico”. Eran tierras fiscales que Anselmo Marini, gobernador de entonces y socio vitalicio del Club, le había donado. Ese espacio incluso llegó a ser alambrado e iluminado. Pero los estudios técnicos fueron contundentes: eran terrenos muy bajos y el relleno significaba un altísimo gasto.

Al tiempo Mario Martínez recibió una propuesta de un escribano amigo suyo, Néstor Gómez, que tenía en venta una fracción de 45 hectáreas en City Bell, conocida como “El ombú de los Rodríguez Larreta”, que le pertenecía a la familia Bereciartura. Lo invitó a conocer el lugar. Y el tesorero quedó impactado. No tardó un día en contarle a Mangano, y éste tampoco en asistir al predio. De inmediato se reunieron con el resto de la Comisión Directiva y empezaron a elaborar alternativas financieras. Pero ninguna estaba al alcance; el costo de los terrenos excedía largamente las posibilidades del Club. Sin embargo, a Mangano la idea ya le había entrado y se había convertido en una obsesión. No se detendría hasta comprarlos.

Consultó a su gran amigo Alberto J. Armando sobre la obra de la Ciudad Deportiva de Boca. Así fue como se puso en contacto con la empresa “Promociones Deportivas Sociales S.A.”. El presidente de esa sociedad era un búlgaro nacionalizado brasileño, Myrko Mayeroff. Este se convenció inmediatamente de la viabilidad del proyecto, y convenció a los dirigentes: “En Boca todo es agua y el hombre tiene que hacer el 100 por ciento. Aquí la naturaleza hace el 70 y ustedes tienen que poner el 30 por ciento de esfuerzo”. A fines de 1967 la empresa y Estudiantes firmaron un contrato para emitir y vender los “Títulos Patrimoniales”.

El 6 de diciembre la Comisión votó una resolución que disponía utilizar el 80 por ciento de los ingresos por la venta de títulos para la compra del predio y las obras, y el 20 restante a la administración y pago del canon a la empresa. La idea fue un éxito en la ciudad. Estudiantes pasó, así, a tener 78.000 socios, de los cuales una gran porción aportó para la compra del predio. Pero al tiempo Mangano apostó a más. Y decidió la compra de 40 hectáreas lindantes. Para ello hasta hipotecó su propio patrimonio.

Parte del sueño ya era una realidad. Que se completaría con las obras: una casa para la concentración del plantel profesional, canchas de fútbol, se básquet, de handball, parrillas, sanitarios, frontón… Y una enorme pileta, copiada de un complejo que Mangano había conocido en Colombia, aprovechando uno de los viajes de Copa. Tiempo más tarde, la visita de De Vicenzo a City Bell le metió otra idea en la cabeza: una cancha de golf.

Sólo quienes conocían bien a Mangano saben hasta qué punto el Country fue para él un sueño realizado. Hoy los restos de este dirigente hacedor son cenizas. Su familia quiso que una parte de ellas esté esparcida en el predio. Hoy el Country es un emblema del Club y envidia de otras instituciones.



Gracias Don Mariano por compartir sus sueños y tanto sacrificio con nosotros.

Gracias Soy Feliz Soy Pincha por acercar el texto
Fuente: Revista A!

El Cambiasso de cancha no fue escollo

Segundo triunfo al hilo de Estudiantes… en el Cilindro de Racing. Quebrando una extraña racha negativa de dos reveses al hilo… de local. Todo muy elocuente para entender el airado reclamo de la gente a los “dirig-entes”: QUEREMOS EL ESTADIO. Y esto recién empieza.

Fue el latiguillo de los 20 minutos finales, cuando el partido ya se había cerrado mucho antes, en juego carente de equivalencias entre las urgencias de un All Boys situado en el tobogán y un Pincha muy superior por todo concepto.

Los de Floresta, a años luz de la solidez mostrada en el campeonato anterior, le facilitaron la victoria al flamante puntero gracias a dos goles en contra. Y el tercero, a poco de andar el complemento, sepultó cualquier posibilidad de reacción para el once de Romero.

En el terreno, el visitante supo cuán lejos estaba la realidad del panorama pronosticado en los días previos por Cristian Fabbiani -si entrenara y comiera la mitad de lo que habla sería de Selección-. El León no era ni por asomo el rival ideal para la levantada, porque con media hora de circulación, llegadas y buen toque bajo la batuta de Juan Sebastián Verón, no sólo le inclinó la cancha, sino que también le nubló el pensamiento táctico.

Curiosamente, los tres tantos vinieron por la banda derecha. El primero, un centro fácil de Roncaglia que se fue cerrando y Cambiasso, a la altura de su cintura, canjeó por 0-1 disfrazándose de arquero de metegol. El segundo, tras el desborde de Ro-Ro, su cabeza levantada y su falta de egoísmo para servírsela a Leandro González, que venía de frente para empujarla y fue anticipado por el zaguero Vella en heroico cierre al fondo de la red. El tercero, otro avance de Hernán Rodrigo López, el amague, la pausa, y la cesión exacta a la cabeza de González, quien entrando por detrás casi la empujó debajo del arco.

El Tetra no fue brillante. Sí suficiente. Y se impuso con autoridad y simpleza. En halago categórico basado en las enormes diferencias individuales, remarcadas por el tobogán de uno y la factible reconstrucción del otro. Una obra en marcha, acaso, desde la reunión post-derrota ante Godoy Cruz.

Gran tarea de la Brujita, bien secundado por Enzo y Braña -salió sentido-; la defensa redondeó una noche sin sobresaltos importantes; y en el ataque, la permanente rotación de Ro-Ro fabricó espacios siempre, en el pivoteo inteligente de un 9 completo, pues en el área castiga y fuera de ella juega.

En definitiva, tres puntos para comandar el malón, aunque sea por un rato. Y saludable regule de energías, visualizado en un cuadro que metió el encuentro en el freezer, desaceleró… y terminó brindando piedad a un adversario paralizado por el miedo escénico y por el sorpresivo fantasma del descenso.

Salutti

Gracias 1000 Marble por tu análisis y tu gran corazón!

Infografía partido Estudiantes Vs. All Boys

Información de Accesos Estudiantes - All Boys

Según lo informado por el club así será el ingreso al estadio

Obligatoriamente por las calles Italia y Colón.
El acceso general peatonal será por las calles antes mencionadas. Luego según la correspondiente ubicación se alistarán por las puertas que se detallan a continuación:
Pasillo5/Pasillo8 (del Estadio Ciudad) y plateas por partido: se ubicarán en la platea baja sector B de la cancha de Racing.. Puerta de ingreso: numero 17

Tribuna general local
Puerta de ingreso: número 6, 10, 12 y 14.
Ingresarán con el correspondiente carnet de socios acompañado por el recibo de pago del mes de marzo. Quienes abonen con débito automático estarán en un padrón especialmente confeccionado para este partido. En este sentido es necesario que el socio presente el carnet que lo acredite como asociado a la entidad.
Por este mismo sector accederán al estadio los no socios que hayan adquirido la entrada general.
Plateas sectores A,B,C,D y E (del Estadio Ciudad) y protocolos se ubicarán en la platea baja sector A. Puerta de ingreso: número 33.

Discapacitados
Puerta de ingreso: numero 2.
Ingresarán con la correspondiente acreditación otorgada por el club.

No habrá estacionamientos
Debido a que Racing no cuenta con estacionamientos necesarios para albergar a todos los abonados, el Club Estudiantes decidió compensar a quienes posean estos tickets, al ingreso de estacionamiento para el partido que se jugará frente a Cruzeiro de Brasil en el Estadio Ciudad de La Plata por la Copa Santander Libertadores.
Gracias PPyF por e link de la pagina oficial, hemos mejorado un poco la imagen.

Olór Nro 4... TE AGOTA!!!

Click en la imágen para ampliar y disfrutar. 
 
Recortá el cupón y pedí el DVD de la semana, en este número la película, "Traición al Amancer".

A Ro-Ro Academia…


Un pletórico poema de Hernán Rodrigo López, cuando el partido se iba evaporando en la noche de Avellaneda, le dio al Pincha la victoria en el histórico Cilindro. Y fue delirio en la cabecera visitante. Enzo Pérez –de nuevo en bajo nivel- se la alargó al borde del área a Barrientos en balón comprometido, Pitu trabó, derivó para Ro-Ro, el ex Vélez se abrió buscando su perfil derecho, y presionado por la marca metió el chanfle suavecito, por encima de un De Olivera adelantado. Golazo y a cobrar, en un choque de mitades repartidas para uno y otro.

Antes, un encuentro muy táctico, muy de barrio en el primer tiempo, con fricciones, como si cotejaran por plata o por el honor. Y en ese panorama, el Racing de los medios y de la gente, que venía jugando demasiado lindo, no la agarraba ni podía progresar. Mejor Estudiantes, aunque falto de claridad en el campo rival. Avanzando y defendiendo en bloque, el León generó 7 ú 8 jugadas de pelota quieta. En todas, al Chavo le hicieron la “Doble Nelson”, en penales alevosos e ignorados por el patético Diego Abal; ojo, eran tomas de full contact, nada de disimulo.

La segunda parte mostró a un local más decidido, que en lo posicional inclinó la cancha hacia el arco de Orión en los 20’ iniciales, cuando Enzo estaba ausente, Verón erraba pases en un porcentaje insospechado –por lejos una de sus peores producciones-, Braña se debatía con su propio ímpetu por el condicionamiento de una amarilla tempranera, y la dupla Lea-Rodrigo parafraseaba a García Márquez por sus cien años de soledad. En ese lapso, extrañando a la Gata y a épocas no tan lejanas de su sinfonía, ELP no lograba acertar cuatro cesiones seguidas; y la Academia marcó incluso un gol mal anulado, en orsay muy finito que convalidado no hubiese sido discutible.

Y mientras Araujo cumplía con el mandato de Kristina, calculando cómo tenían que salir los demás cuadros para igualar al puntero del Gordo Porcel y Perón si la igualdad se mantenía inamovible, mientras Titi Fernández buscaba una lapicera para que el visitante firmara el empate, y el encuentro parecía encaminarse hacia las tablas, Berizzo acertó en el cambio de Barrientos por Leandro González. Al margen de algún lujo innecesario y de una puteada elocuente con Mercado, el Pitu se mostró, encaró, fue partícipe en la jugada del único tanto, y al final metió un zurdazo en la unión del travesaño con el poste izquierdo.

    El Gigante de La Plata le bajó el copete al vanguardista, al firme candidato al título, al grande salvaguardado y reconstruido por el poder. Y la TV pública, que había ignorado al pueblo pincharrata a lo largo de toda la transmisión, a su pesar tuvo que cerrarla con colores rojo y blanco. Los de un equipo que salió a defender su dignidad, sus pergaminos, con Desábato portando el estandarte de líder espiritual. Y frente a un adversario respetable, suplió serias dudas de engranaje con una actitud digna de elogio.

    Russo –un hábil declarante- se fue del banco con las manos vacías, acaso pensando junto a la Guardia Imperial que siempre el pez por la boca muere. 

    Gracias Marble por el analisis del partido!

    Goleada previsible, festejo medido


    Como era dable esperar, Estudiantes paseó a Guaraní, uno de los visitantes más débiles que se recuerden en Copa Libertadores. Fue 5 a 1, podría haber sido “Seven Zero” en el estadio de la humillación histórica de la minoría, y el trencito sigue. Con luces y sombras, como la cancha en los 25’ finales, cuando los focos se encendían y se apagaban causando murmullos de asombro en la familia pincharrata. Esa familia fiel, cansada de su destino nómade, y ahora haciéndola de local en un reducto rockanrolero que no le pertenece, no permite jugar buen fútbol en su superficie lunática, ni le ofrece las comodidades necesarias por obra y gracia de los organismos de impedir.
    Así y todo, hubo holgura en las tribunas, con una concurrencia apenas aceptable. Sin dudas, la certeza de un pasaje fácil, los tempraneros rumores políticos en la vida institucional del club, las pintadas, el Fantasma Pires, la incipiente irregularidad del Ciclo Berizzo, las encontradas versiones en torno a la Brujita, y la herida todavía no cerrada por la partida de Alejandro Sabella, conspiran contra ese fuego que, hasta muy poquito tiempo atrás, llenaba cualquier escenario sin horarios ni distancias.
    Adentro, tricota de cabeza del Ro-Ro, la figura por oportunismo, eficacia, movilidad y participación; el segundo, después de una cesión exacta de JSV, muy similar en la parábola a aquel tanto del desahogo ante Arsenal, la tarde de la última estrella. Y doblete de Lea González, el primero tras una pivoteada de Rodrigo López y el centro perfecto de Iberbia –bajo ningún concepto debe ser suplente de Falso Benítez-; tras el descuento de los paraguayos causado por enorme distracción colectiva, Lea coronaría una buena combinación de Braña con el recién ingresado Barrientos, y luego de la asistencia categórica del Pitu para dejarlo de cara al gol, su fuerte zurdazo cruzado al segundo palo le pondría candado a la noche de la fuerza aérea albirroja.
    El Pincha congeló bastante las acciones, ayudado por la apertura del score al minuto y medio del partido. Esa rápida ventaja tuvo ampliación en las inmensas facilidades brindadas por un adversario que no sirve de medida. Pero volvió a complicarse en la salida, no logra acelerar con precisión en ¾ de terreno más allá de la inspiración del crack Enzo (no le gustó la variante…), y en muchos momentos se complica pasando el balón hacia atrás y permitiendo el ahogo del rival; entonces sale el pelotazo sin destino de los zagueros o de Orión, se regala la tenencia, y eso, frente a otro tipo de contrincante, obliga a un desgaste mayor para recuperarla. Sin embargo, en el 11 a 11 este jueves no pasó demasiados sobresaltos, y lo mejor del huésped sobrevino aprovechando la irresponsable expulsión de Roncaglia.
    Anoche, Cruzeiro-Tolima terminó con un 6 a 1 exagerado en el trámite y en las áreas, porque si culminaba 6 a 4 ó 6 a 5 estaba bien. Hoy, en cambio, el score de ELP-Guaraní no miente: refleja con claridad el desnivel entre ambos conjuntos y lo observado en ’90 minutos que ojalá no hayan barrido la basura reciente debajo de la alfombra. Dicho diferente, una goleada bienvenida para avivar la llamita de ese optimismo irrefrenable generado en nosotros por un plantel histórico; o un crédito a los sueños, profesando la mística sin caer en las aguas de la ingenuidad.

    Salutti

    Gracias Marble, como siempre!

    Infografía partido Estudiantes Vs. Guaraní (Paraguay)

    FELIZ CUMPLEAÑOS MAESTRO!!!!

    A este HOMBRE…

    Nació humilde, morirá igual. Será ésta su virtud mayor.
    Aprendió desde la cuna que hay una sola manera de vivir la vida, nunca dos. Así la vive.
    Supo desde chico, porque miró a su padre que el camino era posible, pero difícil. Así lo recorrió, con tanto trabajo y tanto esfuerzo.
    Le enseñaron que conformarse era de mediocres. Creció disconforme.
    Abrió los ojos frente a los maestros que Dios puso en su camino: algunos médicos ilustres, algún atorrante de café, aquel Osvaldo Zubeldía que supo confiarle otros secretos además de los del fútbol mismo.
    Creyó en el talento del trabajo, en la cultura del sudor, en la moral del sacrificio.
    Aprendió el código del silencio, tan poco usado.
    Predicó-y así será siempre-con el ejemplo.
    Amó a Dios por sobre todas las cosas. Y después a la familia que lo ama.
    Creció en la fe de los que están seguros.
    Peleó por un ideal que fue estandarte.
    Chocó con los necios, que lo siguen siendo.

    Luchó contra los molinos de viento cuando era más fácil evitarlos.
    Quisieron derrumbarlo, sigue vivo.
    Fue campeón contra todo, a veces contra todos.
    No nació ganador, se hizo. En la escuela, en la facultad, en los potreros, en el hospital, en la cancha, en la vida.
    Cree que no hizo nada, cuando hizo todo.
    Le dio al fútbol argentino lo que nunca nadie le había dado: un título mundial ganado afuera y un subcampeonato inolvidable (este de Italia).
    Nos dio, nos seguirá dando, una lección que deberemos aprender: no seremos nada si no nos matamos por ser algo.


    A Carlos Salvador Bilardo, un hombre sencillo, después un campeón.

    Preocupación

    Tras dos victorias que al margen del resultado mostraban una recuperación del equipo, Estudiantes dio un paso en falso y cayó en una cancha donde supo ganarse el rótulo de invulnerable. Godoy Cruz, con la practicidad como principal argumento, lo supo controlar en los mejores momentos –el arranque de ambas etapas-, desniveló con un golpe de hombro o peinada del ex albirojo Damonte luego de un centro, y hasta el cierre se dedicó a controlar a un local inofensivo. Que apenas generaba ilusiones en cada pelota detenida, pero chocó con la altura de la defensa mendocina y la seguridad de su arquero. Así y todo, tendría un cabezazo de peligro en cada tiempo, los dos del Chavo, como sus situaciones más claras.
    Pareciera inapropiado caerle a un jugador. Sin embargo, la silbatina que acompañó el demoradísimo reemplazo de Nelson Benítez habla a las claras del pensamiento de la mayoría. “La formación la arma Pires, por eso juega”, gritaba un socio en la platea. Otro, más cauto, simplificó un pensamiento inteligente: “Se equivocó de Benítez cuando entró Enzo”. Y así fue nomás, aunque el Chino no brillaba, porque venía levantando; e incluso Barrientos, en una producción bastante pálida, merecía un crédito en la comparación con el intrascendente lateral. Que no era salida, se complicó en pelota fáciles, y sobraba ante un Tomba que atacaba sólo con Ramírez.
    El ingreso de Enzo, acompañado por las proyecciones de Mercado y la calidad de la Bruja, le dio alguna profundidad al Pincha por la banda derecha. Berizzo sacó a Lea González para meter a Ro-Ro, en variante errónea y timorata. Los bodegueros, no obstante, se aglutinaron bien en la zaga, y resistieron con cierta tranquilidad. Hasta pudieron aumentar el score al final, de contragolpe, para un triunfo pensado por el centro-half Olmedo –un jugadorazo-, manejado por el buen pie de Villar (mal que nos pese su pasado triste), y aguantado arriba por el oficio de Ramírez.
    El León, que corrió mucho en los 45’ iniciales para agarrarla, la regaló rápido, pecando de apurado, de impreciso, o abusando de pelotazos frontales que partían de Desábato o Fede Fernández. Desde el comienzo del complemento, parado 10 metros más adelante, trató de adueñarse de la situación. El gol, un baldazo de agua fría a los 51”, le hizo conocer la cara de una impotencia que en el cuerpo técnico, de nuevo, no halló respuestas.
    Vi el cotejo en la platea baja, justo detrás del banco, y ya en tiempo de descuento, se produjo un nervioso altercado entre un plateísta –enseguida apoyado por otros- y el DT:


    - Berizzo, dábamos cátedra de fútbol y ahora no podemos hacer 4 toques seguidos…


    - ¿Qué te pasa, la recon… de tu madre? (volteando y dando la cara a la tribuna)

    - No me insultés, no seas ordinario, yo te estoy hablando bien…

    - ¿Quieren pelear? Los espero a la salida del vestuario, hijo de mil p…, a vos y a todos ustedes…


    Hasta el pitazo decisivo, fue el pandemonium, con Berizzo totalmente fuera de sí, a las puteadas limpias con varios hinchas en lugar de mirar el partido. Patético.
    Y me acordé de la educación proverbial del Señor de la camperita crema, de sus modos, de la convicción de sus once, de los códigos que se maman en el Country. Del respeto por el club y por su gente. De cuestiones esenciales mucho más profundas que jugar bien o mal. Por eso el título de esta humilde crónica, que lejos de ser crítica, busca explicaciones simples a un desconcierto evitable.
    Salutti
    Se agradece como siempre Marble, tu visión del fóbal!

    Para vos, Sebastián!!!


    El Pincha le ofrendó a su lesionado capitán el mejor regalo de cumpleaños: una victoria de visitante en la fase de grupos de la Copa Libertadores, con todo lo que ello significa. El adversario no era de los más fuertes, es cierto, pero el Tetra fue por algo, se trajo una tricota, y ahora puede mirar el futuro del certamen continental con los ojos cristalinos de la esperanza. Máxime con los visos de confianza que parecen recobrarse en el plantel.


    Cuando al filo del descanso el discutible penal a favor de Guaraní lo puso en ventaja, nos invadió una sensación ambivalente: por un lado de injusticia, pues dentro de un partido parejo en su desarrollo, Estudiantes había sido un poco más. Y por otra parte, el 0-1 dejaba apenas un hilito de preocupación, porque en el complemento, ajustando algunos detalles, el León podía darlo vuelta. Y lo hizo.


    Para el empate se juntaron las tres figuras del equipo: Enzo con la apilada en diagonal del medio hacia afuera, lo bajan, el balón deriva hacia la banda izquierda, Iberbia que la escala como casi toda la noche, y le sirve el centro rasante a Barrientos; el Pitu -que camina en puntas de pie y siempre la devuelve redonda- define con clase, a colocar y a rastrón, contra el poste derecho, para un tanto muy bien logrado.


    A los pocos minutos, Lea González se acomoda paralelo a la línea del área y sin pisarla, con su fe proverbial aunque vaya a los caños, le mete el chanfle al segundo palo del arquero, a media altura, en una pelota que no era inatajable, aunque sí difícil, y vulnera al golero local. De cara a la barra, el ex Racing lo gritó con la bronca de quien se quita la mufa.


    El Grande de La Plata tuvo 15 ó 20 minutos de interesante fútbol, e incluso pudo haber aumentado el tanteador. Después entró a regular energías, trató de congelar el trámite con el ingreso de Matías Sánchez por Enzo, y -en un error para corregir- se metió casi inconcientemente más cerca de Orión, permitiendo el acercamiento de los paraguas; que arrimaron peligro con el ollazo y contaron con dos ocasiones claras para igualar. Las tablas no hubiesen estado de acuerdo con lo observado, porque el albirrojo lo venía ganando de manera meritoria e inapelable.


    El final, con fuego en las tribunas e imágenes propias de viejas batallas coperas, mostró a ELP aguantando los embates charrúas, mientras la hinchada soportaba el asedio de la milicia provista de garrotes. En todas partes se cuecen habas, y con seguridad, algún émulo del Ratón Pérez impartirá estrategias de represión y disuasión al norte de la Triple Frontera. En lo deportivo, el triple lo marcó Estudiantes de La Plata. Y hablando en el léxico de las carreras… “seeeee paga”.

    Salutti.

    Infinitas gracias Marble por el análisis a las 12:30 hs. todos te lo agradecemos.

    Infografía partido Estudiantes Vs. Guaraní (Paraguay)

    FELIZ CUMPLEAÑOS BRUJA!!!!

    Juan Sebastián Verón vive su particular sueño. Pocos son los jugadores que se pueden permitir el lujo de triunfar en Europa y pasado los treinta regresar a casa, al equipo de su vida, para vivir épocas victoriosas. Por eso él es un afortunado, aunque obviamente en su éxito tiene mucho que ver su carácter indomable, la sensación de liderazgo que transmite, el respeto que infunde.






    Es dificil encontrar las palabras para describir lo que la Bruja representa para el hincha de Estudiantes, para la institución y para el futbol argentino. Alejandro Sabella lo definió como "el jugador más preponderante en la historia de Estudiantes" y es una definición que admite poca discusión.


    Desde este lugar, queremos saludar al hombre que dentro de una cancha es D11os para todos los que portamos con orgullo la camiseta de Estudiantes de La Plata. Para esa Bruja que dejo las comodidades de Europa y los millones por volver al club que lo vió nacer, del cual es hincha y que tanto lo quiere.






    Gracias Sebastian por todo lo que nos das, con virtudes y defectos, con aciertos y errores pero siempre con el amor al club.

    FELÍZ CUMPLE QUERIDO CHAPU!!!!!

    Esto que les dejo se lo había escrito para el chapu cuando en mayo del 2010 por culpa de una de un fuerte planchazo de Alejandro Frezzotti que le rompió los ligamentos del tobillo, se perdió de ir al mundial.



    AL KERIDO CHAPU.

    Todavía no lo termino de asimilar y por eso tardé en escribir sobre el tema.
    Salió la lista y se rompió mí sueño, desgraciadamente kerido CHAPU el destino te gambeteó.
     Mi ídolo, mi símbolo de jugador se mancó en la batalla. Salió de la cancha mascando bronca, pero yo estaba tranquilo porque su paso era normal. Él siempre protesta, se enoja con el rival, con el árbitro y hasta con él mismo, por eso pensé que salía por precaución y así evitar algo mayor, pero cuando me enteré de la gravedad de la lesión sufrí un golpe durísimo, y no por su segura ausencia en nuestro equipo justo en las batallas finales, en definitiva a mí eso no me preocupaba tanto porque no soy egoísta, mi dolor era porque sentí que se rompía su sueño de selección, un sueño que el CHAPU se merecía más que nadie.

    Lo enfocaba la cámara en el banco, con el tobillo vendado y su cara, su cáscara, disimulaba lo que pasaba en su interior, miles de imágenes se le habrán cruzado por el bocho en unos minutos. Él sabía la gravedad, no solo se rompía su tobillo sino algo mucho peor, se rompía su sueño de mundial.

    Kerido CHAPU, para mí, sos el símbolo de Estudiantes, porque significas trabajo, esfuerzo y humildad. Tu puesto como número 5 en la cancha es solo un lugar de paso, porque vos sos un todocampista, estás de 3, al segundo te veo de 7, al rato ayudas de 4 y al instante apareces como 9, el medio es tu casa, por izquierda, por derecha, rematas al arco, la pasas redonda, te animas a la gambeta y si hablamos de recuperarla tu maestría te identifica. No solo sos un gran jugador sino que sos un gran tipo, te podría comparar con la brujita o con el chavo, pero ellos nacieron en el club y vos sos” adoptado” de grandecito, en eso radica tu plus, te metiste al pincha en las vísceras, en la sangre y en el alma. Estás con los chicos de las inferiores, no solo aconsejándolos sino viendo de sus necesidades e inclusive dicen que no dudaste en desprenderte de tu auto cuando un pibe, que andaba a pata, lo necesitaba.

    Y para terminar CHAPU kerido, solo quiero decirte que en la vida siempre es una de cal y una de arena, así que no me caben dudas que dentro de poco se vendrá para vos la de arena, y tal vez , nuestro kerido Estudiantes se encuentre involucrado.
    Estudiantes es como el CHAPU y el CHAPU es como Estudiantes…….trabajo (mucho), esfuerzo (máximo), humildad (siempre).


    Soy Feliz Soy Pincha

    P.D. Gracias por todo lo que nos diste y nos seguís dando.

    Gracias Soy Feliz Soy Pincha por este texto.

    El viejo esquema petrificó la cubetera.


    Imagino un partido bien jugado por Gimnasia, como lo estamos haciendo ya habitualmente, una victoria, y a toda la gente que va a llenar la cancha, feliz en el final del clásico, celebrando el triunfo”. Así expresaba anoche Angelito Cappa, el mayor vendehumo del fútbol moderno. Claro, imaginaba que la promoción “2 x 1” colmaría el “Estadio del 7 a 0”, la muchedumbre ejercería una presión determinante, y al cabo aplastaría al golpeado Estudiantes.

    Pero el Pincha retornó a las fuentes. Entre semana, los referentes le cantaron la receta a Berizzo: “Dejate de joder, volvamos a jugar como antes”, y el DT, castigado por la pérdida de una identidad registrada en el DNI del Tetracampeón de América, entendió que sus innovaciones le podrían mostrar una inminente puerta de salida.

    El León lo congeló desde el vamos. Bien paradito atrás, aunque acaso con cierta cautela por las heridas recientes. Y trató de avanzar en bloque, dentro de una primera parte pareja con leve dominio albirrojo. El campeón mordió en todos lados, despejando temprano las dudas de intención instaladas en cafés y oficinas ministeriales.

    En el complemento, la categoría individual pincharrata acabaría desnivelando el Derby. Abrió el marcador la Gata -figura excluyente- luego de un pelotazo cruzado del Chavo, la acomodó frenteándola hacia abajo, después con el pie, se la cruzó rasante al palo derecho del Gatito gestual, y se fue corriendo a los besos con la camiseta que siente. Al rato, otro lanzamiento largo, paralelo al lateral, la Gata obliga y el zaguero Masuero comete un penal infantil que Enzo cambia por gol con absoluta convicción.

    Al cierre pudo ser goleada, porque si Lea González hubiese ingresado más fino, estaríamos hablando de 3 ó 4 a cero. Y el canto de los jugadores, saltando en el medio de la cancha, retumbó en el epílogo de una fiesta exclusiva para pocos, que bailaban extasiados, recordaban que “ese 7 a 0 no se olvida más”, y eran maldecidos por las postales inertes repartidas en los cuatro costados.

    Debemos ser justos. Mucho se le pegó a Berizzo, con absoluta razón, y ahora es necesario reconocer su acierto. El de agachar la cabeza cuando las papas quemaban, archivando un libreto que lo hacía tambalear. Si este es el camino, no hay por qué modificarlo. Los intérpretes, y los hinchas, agradecidos.

    Dos a cero. A lo Estudiantes. Despacito, despacito. Sin boquear en los días previos. Realizando una vital introspección. Nunca un visitante se imponía sin su público, y el Grande agregó una nueva forma de avergonzar a su hijo ciudadano. De paso, le dio un empujoncito en la tabla de los promedios. Y el verborrágico Angelito -as del chamuyo que regó la derrota al sustituir a su mejor jugador-, como aquella vez en Quilmes dirigiendo a River, volvió a sentir en carne propia la impronta lacerante del León.

    Salutti

    PD: Siempre gracias a Marble por su análisis!

    "Amores de Estudiantes, flores de un día son"

    "Amores de Estudiantes, flores de un día son"

    "Amores de Estudiantes, flores de un día son"

    …….Quitó la pelota Esparrago autor del único tanto aquí en Lima, entregó para Cubilla que escapó de Pachame de Malbernat y tambien de Aguirre Suarez, entro al área, tiró el centro para Artime………, gooool de Nacional Artime, Gooooool de Nacional Artime; gran pero gran jugada de Cubilla, genial, de esas que salen sin pizarrón, dribleando hombres, se la colocó en la cabeza de Artime como diciéndole, “tomá, ahí lo tenès, hacèlo que no lo podes errar”.

    De esa forma recuerda mi mente hoy imperfecta por aquel entonces infantil haber recibido el relato del maestro Don Carlos Solé en el momento del segundo gol, era el tercer partido final disputado en el Perú y Nacional derrotaba en 1971 a Estudiantes de la Plata y se consagrándose así por primera vez campeón de América, destronando al “Pincha” que llevaba tres al hilo.

    Ese día supimos en el Río de la Plata de que el invencible “Pincharrata” también podía perder, que si se hablaba de romper mitos nadie para ello mejor los uruguayos, pero también aprendimos por el respeto en el festejo de los vencedores, de que con esa derrota nacía una eterna leyenda admirada por algunos, pero respetada por todos: “El Gran” Estudiantes de la Plata.

    Eran tiempos donde los hombres de futbol no hablaban de “códigos” pero los defendían con su sudor y hasta su sangre, donde el Tango todavía inundaba las radios de ambas márgenes del Estuario platense, tiempos donde en cualquier casa que llegaras la forma de brindarte su amistad era diciendo: ¿nos tomamos unos mates?

    Tiempos en los que siempre había lugar para un plato más en la mesa, o donde si estabas “pelado” siempre había una mano amiga para prestarte unos “mangos” y sacarte del apuro hasta que cobraras, eran esas casi siempre las mismas manos que te defendían en la cancha si se armaba lio, formando rueda y hombro con hombro, “y que vengan los que quieran”.

    Para usted que me preguntó en la radio si Estudiantes era un equipo tan grande en la Argentina, por que en mis palabras al anunciar que se había coronado de nuevo campeón adivinaba mi emoción, a usted que me prometió leer la respuesta en mi blog, le digo que no soy hincha de este equipo, pero que gracias a Estudiantes los uruguayos no protestan cuando se habla del “estilo del futbol rioplatense”, porque reconocen en él la garra que antiguamente se creía era solo patrimonio de los orientales.

    Orgullosos y felices también hoy porque otro uruguayo como mis amigos de pasado “pincha” Luis Malvárez, Daniel Martínez o Adrian Paz, salió desde el banco en el último encuentro frente a Arsenal para meterse con dos goles en la historia grande del “Rey de la ciudad de las diagonales”.

    Rodrigo López les dio el quinto torneo argentino de una vida de records inigualables, porque Estudiantes fue el único equipo que salió tres veces campeón de América, cuando recién había salido solo una vez campeón en su país.

    Pero este raro espécimen futbolístico es mucho más que eso, es la familia de los jugadores concentrados en un hotel todos juntos, mujeres y niños, cuando los atletas estaban en otro esperando una nueva final de la Libertadores.

    Según me conto el inmortal Profe Kirstenmacher que trabajara primero en el club y luego en Peñarol, si algún niño de la “familia” se enfermaba el mismo Profe acompañaba al jugador-padre hasta el “segundo cuartel de concentración” para ayudarlo a resolver la situación.

    Estudiantes es Patricio Hernández, que cuando lo llame para decirle que lo sacaría al aire después de las 2 de la mañana me contesto, si es para hablar de Estudiantes pongo la alarma para la 1:45 y llámame tranquilo a las dos, después quedó al aire casi por una hora tratando de explicarle a nuestros oyentes lo que yo ya sabía desde niño, ¿Qué es Estudiantes de la Plata?

    Estudiantes es Juan Ramón y Juan Sebastián Verón, es Zubeldia, es Bilardo, es la memoria de Eduardo Lujan Manera, es la fineza irreverente de Sabella jugador, y la humildad y perfil bajo del mismo hombre como Entrenador.

    Es el gol de “la bruja grande” en 1968 contra el Manchester en la final de la Intercontinental, en el mismo Old Trafford donde más tarde jugara su hijo mayor con la camiseta de aquel ocasional y grandioso rival. La “brujita”, que inexplicablemente y solo para reforzar su historia personal clubista y familiar, pego la vuelta cuando todavía tenía hilo en el carretel para seguir “robando” en Europa, con el solo motivo de llegar a ser Campeón de América con la misma camiseta que lo había hecho su papá.

    Todavía recuerdo cuando a Estudiantes se le había ocurrido comprar a mi hermano César y Danubio no lo quiso vender aumentando el precio del pase dos veces en la misma noche. Cenábamos con el “Cacho” Malbernat en el Forte di Makale allá en el viejo Parque Rodó de Montevideo, en un momento el ex marcador y Técnico de la época de la Institución me preguntó, ¿Qué saben ustedes de la historia de Estudiantes?, porque para jugar ahí hay que conocer la mística de nuestro club.

    Entonces sin titubear le conteste: Alberto Polleti, Oscar Malbernat, Ramón Aguirre Suarez, Raúl Madero, Hugo Medina; Carlos Salvador Bilardo, Carlos Pachame, y Néstor Togneri; Felipe Ribaudo, Marcos Conigliaro, y Juan Ramón Verón, mientras mi hermano que hablaba animadamente con el Presidente y parecía no escuchar, dijo fuerte desde la otra punta de la mesa: a Medina lo expulsaron junto con George Best; el Entrenador se emociono y le dijo al dirigente, “cómprelo ya”.

    Eso querido amigo es Estudiantes de la Plata, un pedazo de historia y de vida en la existencia de todos aquellos que de alguna forma u otra hemos estado vinculados al futbol y que fuimos niños u adolecentes en la década de los 70’, hace rato que “El León” dejo de ser de Argentina para pasar a ser un grande de América.

    Por eso mucho tiempo después de la bendita e inolvidable “primera vez”, este “Pincha” modelo rastrojero 2010, besa la Copa continuando un romance con la historia que empezó hace casi medio siglo atrás.


    ....."Si anduve siempre en amores, que me van a hablar de amor"

    Leo Vega / Escritor y Periodista Uruguayo

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    NO SE OLVIDEN...

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    Homenaje a Caloi

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    Wallpaper por Estudiantes

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