#FuerzaBilardo Desde Por Estudiantes le declaramos nuestro amor eterno!

Puesta nomás, caballeros

Canchita por Maraja
Análisis por Marble Arch

En un partidazo librado a infernal temperatura, el Vélez y el Pincha igualaron en Liniers tras una progresión 0-2 y 3-2 para el local.



El León presentó un 4-4-2 móvil, pues al ser atacado, Sánchez se cerraba y Ruiz Díaz iba de lateral derecho. Y tuvo una variante afortunada, no por la mala suerte a los 7' del lesionado Borgino, sino por el nivel exhibido por Bautista Cascini, quien realizó por lejos su mejor actuación profesional.

A los 12', el rubio volante le puso una pelota bárbara a Pavone, y casi doce años después del segundo a Bobadilla, Mariano le hizo un sombrero al arquero para empujarla mansita en ese mismo arco. Y a los 37' le mete una cortada a Otero, el moreno driblea, lo voltean cuando se iba solo, provoca la expulsión de Abram por último hombre y canjea el foul con un tiro libre bajo desviado por la barrera para descolocar a Rigamontti.

La V intentaba con el manejo de Mauro Zárate, y descuenta con una mano de Salinas que la acomoda contra el poste derecho de Andújar; la justa queja de Schunke encuentra una amarilla, y antes del descanso, Zuqui se pierde el tercero debajo del arco tras una segunda jugada devenida de otra impecable cesión de Cascini a Ruiz Díaz.

Con 11 a 10, Estudiantes contó en el comienzo del complemento con chances para liquidarlo. No lo hizo, y el Fortín, de la mano de Zárate, lo dio vuelta en un santiamén. A los 16', Mauro buscó un corner cortito al ras, se fue abriendo, levantó la cabeza y la colgó chanfleada en el poste alejado de Andújar. Y enseguida, Vargas capitaliza un centro pasado dentro del área, le amaga a un estático Diarte (había suplantado a Ruiz Díaz), Sánchez no llega y fusila alto a Mariano. No era justo, pero el talento genuino suele desnivelar.

Herido, el albirrojo adelantó sus líneas en pro de la igualdad, y con mayor resto físico empezó a arrinconar a los de Liniers. Se lo comió Cascini, en la línea, tras un tiro de esquina izquierdo sobrado que lo sorprende. Y a los 33', una falta en la banda derecha trajo la caricia de Dubarbier para la peinada goleadora de Facundo Sánchez, otro de performance para subrayar.

Dieron apenas 3' de descuento, 6 ó 7 estaban bien, y el desenlace mostró a los de Heinze refugiados en la zaga, con varios de sus jugadores acalambrados. En la opción ulterior, Cascini habilitó a Sánchez y el guardameta al atorarlo evitó el cuarto platense.

Al cabo, más entero, el pincharrata careció de reloj para agendarse una victoria merecida por su planteo estratégico, por la movilidad de sus puntas, y porque Cascini la rompió.


Salutti
Andújar: 5
Dubarbier: 6
Campi: 5
Schunke: 6
Facundo Sánchez: 8
Ruiz Díaz: 7
Borgino: -
Iván Gómez: 5
Zuqui: 4
Pavone: 7
Otero: 7

Cascini: 9
Diarte: 5
Cejas: 5

Juan Carlos Tocci, el prestamista platense detrás del estadio de Estudiantes de La Plata


REALPOLITIK | 19 de marzo de 2018


Es la historia de siempre en el fútbol argentino: el hincha no importa. ¿A quién puede importarle? Es el ser invisible, la multitud ingobernable, que invierte los pocos pesos que gana semana a semana para pagar una entrada, ir a la cancha como si de una procesión religiosa se tratara, gritar como un desaforado, alegrarse cuando su equipo gana y envolverse en bronca cuando pierde. Eso es todo. Un número más, un argentino que se sienta a hablar de fútbol en un cafetín, en el viaje del taxi o en un asado.

Lo cierto es que la venta de entradas apenas cubre los costos y lo que el hincha habla en el cafetín o comenta en la radio, enfrentémoslo, a nadie le importa. El negocio está en otro lado. Está en los pases y el dinero que queda en manos de unos pocos, en el lavado de activos y las cuentas en el extranjero, en el intercambio de influencias y oportunidades, en fundaciones hechas para lavar dinero y las mil y un fachadas de la corrupción. Y en todo eso, el hincha mira desde afuera.

Cuando el préstamo con la compañía china Goldmax entró en un punto muerto, el presidente de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, recorrió las pocas cuadras que separan a la sede del club, en 53 entre 7 y 8, hasta la mutual AMEPA, en la esquina de 3 y 48, para visitar a su amigo Juan Carlos Tocci.

Tocci es un prestamista de larga data, que supo ubicar a toda su familia en la estructura de la mutual que se dedica a otorgar préstamos a empleados de la provincia de Buenos Aires. Del mismo modo, es un amigo desde hace ya muchos años de Verón. Ajeno a los medios, por temor a dar a conocer los verdaderos vericuetos de la sociedad prestamista, vio con estupor cómo en el año 2014 surgían investigaciones a su alrededor, cuando decidió financiar la campaña para presidente de Estudiantes de La Plata de un barra brava, Adrián “El Gato” Sossio.

La idea del polémico mutualista causó revuelo en todo el círculo pincharrata. De la unión entre un prestamista y un barra brava difícilmente surja algo bueno. Multimillonario, decidió gastar parte de su dinero en una campaña que, solo en panfletos, demandó 10 mil pesos diarios. No obstante, desde su círculo íntimo, compuesto casi en su totalidad por parientes como Germán Tocci, asesor legal en Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo del Bicentenario, o el tesorero de AMEPA Juan Tocci, admitían que toda la campaña de “El Gato” era una estrategia para desgastar la candidatura de Enrique Lombardi e impulsar la de su amigo Verón, quien una vez más se servía de los millones de Tocci.

El debate sobre la presencia del polémico prestamista en las negociaciones del estadio de 1 y 57 provocó preguntas sobre el verdadero rol de Verón. ¿Por qué el multimillonario presidente de Estudiantes de La Plata no invierte su propio dinero, más no sea para sacarse el problema de encima? Desde el interior de la propia sede del pincha respondieron a REALPOLITIK con otra pregunta: “¿Quién dijo que no es su dinero?”. El debate sobre el verdadero origen del dinero plantea un sinfín de interrogantes. El hecho de que la tasa de interés de Goldmax ronde el 3 por ciento, muy por debajo de lo que se estipula habitualmente en el mercado, deja entrever que hay información que el socio no está recibiendo. ¿De quién es realmente el dinero que se blanquea en el país a través de la empresa china? En tiempos en los que jugadores del más alto nivel como Gabriel Heinze o Carlos Tévez se ven involucrados con cuentas offshore y lavado de dinero, la curiosidad del socio de Estudiantes es tan natural como justificada.

Las cuestiones comienzan a enlazarse unas con otras y resulta inevitable preguntarse por el pase de Jonathan Silva y el destino de un porcentaje del mismo en las manos de un ídolo pincharrata que nada tiene que ver con el jugador. Resulta también interesante cuestionarse por qué Marcos Rojo se vio obligado a contratar al representante Miguel Pires a cambio de poder jugar en Estudiantes de La Plata. Sí, el mismo Pires que terminó involucrado en una causa de lavado de dinero con Lázaro Báez. ¿Qué tiene que ver con Estudiantes de La Plata? Otro detalle digno de mención: la presencia del hermano de Raquel Mancini, ex novia de Verón, en innumerables pases dentro del club, especialmente impuesto cuando el jugador en cuestión carecía de mánager. Otro negociado que pasa por debajo de las narices del hincha, que sigue gastando sus pesitos en la entrada mientras los jugadores y dirigentes besan la camiseta para la foto.

En una reunión que duró hasta altas horas de la noche, dirigentes del club reunidos en una casa particular de City Bell protestaron ante la falta de información que ellos mismos tenían. ¿Acaso es natural que una mutual platense tenga más de 5 millones de dólares de más para otorgárselos a un club de fútbol? ¿Y si interviene la AFIP? ¿Podrán detener una investigación del estado?

Desde el entorno del presidente desconfían de su propia dirigencia. ¿Acaso no fue el propio Mariano Vázquez Mangano el que se vio involucrado en un oscuro negociado con la empresa Torneos y Competencias por la utilización del shop de la sede de Estudiantes? Por alguna razón que el socio no conoce o no comprende, el club de La Plata es el único que recibe un mísero canon mensual por la venta de sus productos en la sede social, a diferencia de un porcentaje de las ventas como ocurre en todas las demás instituciones. ¿Por qué T&C se llevó el negocio por un precio tan irrisorio? ¿Acaso hubo otro tipo de arreglo por debajo de la mesa?

Interrogantes que se acumulan unos sobre otros en torno a una dirigencia cada vez más sospechada.

“Verón va a salir a pegarle al periodismo. Trazó la estrategia de ponerse en el lugar de víctima, diciendo que el periodismo miente y que ahora, con Macri en el poder, sólo se habla bien de Boca”, advirtieron desde la sede. Algo de esto ya se vio el fin de semana pasado en Fox Sports, por orden de Javier Porta, secretario de Prensa y Relaciones Públicas del club. Mientras tanto, los hinchas se siguen reuniendo en cafecitos a discutir de fútbol, imaginando ser tenidos en cuenta por una dirigencia que está cada vez más lejos de sus más creativos sueños.

Una previsibilidad cansina

Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja



Más allá del grosero error de Andújar en el único tanto del marcador, al inicio nomás del encuentro cuando acompañó un tiro libre de Pol Fernández a su palo izquierdo que se le filtró por debajo hacia la red, la falta de desequilibrio y verticalidad de Estudiantes en el campo rival no es un tema novedoso, ni disimulado por algunos resultados positivos.

Si Facundo Sánchez sube veinte veces por partido y resuelve las veinte mal, si Gastón Giménez fue adquirido para ir a buscarla al círculo central y cederla para atrás, si la torpeza de Melano convierte en cada vez más incomprensible la suplencia de Pavone, si el Tití sigue siendo una gran promesa que va a quedar en eso, si Zuqui deambula como un zombie sin encontrar nunca su lugar, será muy difícil no sólo jugar bien, sino triunfar. 

Fernet Otero exigió todo el partido, generó amarillas, e intento con tesón. En el medio, Iván Gómez trató de distribuir con criterio, y en la zaga el Chavo se las arregló varias veces para subsanar las pérdidas de Shunke ante la potencia y potencia del "Morro" García; en tanto, Campi siempre cumple y hoy no fue la excepción, porque es aplicado para la marca, intenta proyectarse y nunca le escatima al roce. 

En la primera mitad, el Pincha tuvo sólo un centro atrás de Otero que el fullback a contrapierna elevó apenas por encima del travesaño, y de ese corner, tras un borbollón, un zurdazo desviado del Tití. Y a los 7' del complemento, al ingresar Lattanzio por el inexpresivo Zuqui, también era cantado el cambio de Pavone por Melano; que se demoró hasta los 14', y en un par de acciones, el Tanque volvió a dejar al desnudo la tosudez de Bernardi. A los 29' punteó un buscapié de Otero que cruzó toda la línea del arco, y enseguida recibió de espaldas, giró y su media vuelta reventó el pecho de Burián.

Creció el Tití en posición de 8, pero Facundo Sánchez estaba empecinado en tirarla a cualquier parte, Lattanzio buscaba hilvanar jugadas sin demasiado eco en sus compañeros, y la variante de Dubarbier por Gómez no surtiría el efecto esperado pues el rubio lateral pareció faltón, y además Gastón Giménez ya estaba muy disminuido físicamente para quedar de volante central. 

Los últimos minutos, con el Chavo lanzado como un delantero más, reeditaron la impotencia del León para empardar la historia. Apostó entonces a los ollazos, y el tiro del final, una voltereta de Pavone a las nubes dentro de los 5' adicionados, resumió su grado de dificultad.

Hace rato que en este espacio venimos señalando lo mismo: la ausencia de luces para romper con el repertorio de la previsibilidad. Que de tan esquemático facilita la lectura del adversario, e incluso en el triunfo genera gestos de preocupación. Una década atrás, Desábato, Braña y Andújar sostenían a una constelación de distintos (Sosa, Verón, Enzo Pérez, la Gata....), cuyo brillo se añora en tardes tan magras.

Salutti
Andújar: 3
Sánchez: 3
Desábato: 6
Schunke: 4
Campi: 5
Zuqui: 2
Iván Gómez: 5
Gastón Giménez: 3
Tití: 5
Otero: 6
Melano: 2

Lattanzio: 6
Pavone: 7
Dubarbier: 4

Bombardeo del Tanque



Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja

Noche de Copa, pese al chaparrón y a un marco no tan importante que fue fiel reflejo de la situación del país. Y tricota al ignoto Garcilazo incaico, un rival ordenadito pero muy limitado.

Lo tuvo de entrada el León, con una media vuelta de Campi luego de un centro pasado, cuyo rebote le quedó servido al Vikingo para lucimiento del arquero. Y aunque le costaba, el buen trabajo de Zuqui, la movilidad de Otero y las escaladas de los laterales presagiaban la apertura del marcador, no obstante las tibias tareas del Tití y Gastón Giménez.

El ex Godoy Cruz, de frente al arco, le erró por poco al ángulo tras un rebote favorable. Una media vuelta del Tití después de otra positiva proyección de Sánchez fue devuelta por la base del poste y cruzó toda la línea a espaldas del golero. Y en la más notoria, Otero chorea un balón en la salida y se lo cede franco a Melano, que entra libre en posición de 9 y tira al bulto en floja definición.

Sin embargo el mismo Melano, en el comienzo del complemento, agarra de primera debajo de la valla un corner pasado de Giménez, y la manda a guardar entre una cortina de agua.

Allí se soltó el Pincha, pues los peruanos, con inmensa humildad, se adelantaron en el terreno y abrieron los espacios. Entonces se agrandó el Titi, como casi siempre cuando va ganando, Otero siguió exigiendo, e Iván Gómez entró por Zuqui para asociarse en el medio juego.

Irían treinta y se hizo justicia con Pavone, quien reemplazó a Melano y terminaría robándose todos los aplausos: asistió en su primera intervención; ejecutó con fiereza el penal provocado por una mano infantil del fullback cuzqueño; y al cierre coronó un jugadón hilvanado por una cortada de Braña a Facundo Sánchez, que se la sirve hacia dentro al Tanque para el zurdazo rasante contra el poste.

La variante de Lattanzio por Otero, anecdótica con el asunto juzgado, decoró para la estadística un desenlace holgado de Estudiantes. Y al borde del otoño, la gente terminó cantando las canciones que son parte de la gloria universal de una institución.
Salutti
Andújar: 6
Sánchez: 8
Schunke: 6
Desábato: 6
Campi: 7
Zuqui: 6
Braña: 7
Tití: 6
Giménez: 6
Melano: 6
Otero: 7
Iván Gómez: 6
Pavone: 8

Más de lo mismo por ahora alcanza

Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja


Los semi-alternativos de Lanús y Estudiantes dividieron honores en un partido tan táctico como técnicamente chato, donde la férrea obediencia estratégica eclipsó casi todas las ideas.

La solidez defensiva pincharrata, a despecho de los baches de Facundo Sánchez por su banda, le evitó sobresaltos a Andújar, quien recién tuvo un par de sofocones hacia los 30' del complemento.

Pero al León le faltó creatividad, porque pese al buen pie de su medicampo, sólo hubo chispazos de un flojísimo Zuqui, Talpone y Bautista Cejas, mientras Iván Gómez se las rebuscaba para la contención. Arriba, la inteligencia de Lattanzio chocaba con la torpeza de Melano, y ambos quedaban aislados ante la tendencia a jugar hacia atrás; al extremo que en dos o tres ocasiones, la pelota terminó en Andújar tras merodear el área local.

El pibe del 7 en el bondi tuvo la más clara al cierre del primer tiempo, luego de un borbollón en la puerta del arco, pero su zurdazo se fue alto.

Después del descanso, el Pincha salió más decidido, se adelantó unos metros en el campo y con la determinación de Lattanzio comenzó a preocupar al Granate. Entró Gastón Giménez por Talpone pese a que éste venía levantando, y no gravitaría; el Tití reemplazó a Zuqui, y aportó su manejo. Al cabo, el ingreso de Luguercio por el intrascendente Melano significó la enésima falta de respeto de Bernardi para Mariano Pavone.

Un tiro libre chanfleado del Tuta Cejas que iba de centro y por poco se le mete por el segundo palo al golero local a los 59', y un cabezazo elevado por el Payaso desde posición inmejorable en el cierre, pudieron darle la victoria al team albirrojo.

Y el punto vale en la idea de un planteo pergeniado para no perder. Se avecina un choque copero y ojalá allí aparezca esa cuota de lucidez necesaria para romper los esquemas. Porque al León le cuesta horrores lastimar al adversario en el contraste tan desigual de luces y sombras.
Salutti 

Andújar: 6
Facundo Sánchez: 4
Schunke: 6
Campi: 6
Diarte: 5
Zuqui: 4
Iván Gómez: 5
Talpone: 5
Cejas: 5
Melano: 3
Lattanzio: 6
Gastón Giménez: 4
Tití: 6

Aprovechó la chance

Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja


El Pincha volvió al triunfo al relegar por la mínima diferencia al modesto Olimpo, en un partido donde su dominio territorial y su tenencia merecían un score más abultado.

Pero le faltó contundencia al León, que arrrancó como para comerse los chicos crudos, se fue diluyendo con el correr de los minutos y mostró dificultades para lastimar. Esa esterilidad tuvo explicación en la floja tarea de Luguercio por la izquierda, en la intermitencia del Tití en sus arranques, y en el balde en la cabeza de Facundo Sánchez para centrear a ciegas o a ninguna parte en cada llegada a fondo. Entonces, pese al atildado tándem Braña-Gómez en el doble cinco, a la placidez defensiva y a la movilidad de los delanteros, se le hacía cuesta arriba

Al cierre de la primera mitad, una grave pérdida de Braña en la salida desembocó en una opción clarísima para la visita, definida de chanfle y apenas ancha por uno de sus hombres.

Pero volviendo del descanso, Estudiantes madrugó a su rival. Que saca del punto central, tira un pelotazo largo desde el fondo, el rechazo es aguantado por Otero, éste abre para Melano, el morocho pica al vacío y debajo del arco empuja algo mordida la precisa cesión de su compañero a espaldas del zaguero.

Al rato entró Murillo, y en 30' ratificó ser del montón. Creció Braña en la pausa y en el quite, inquietó el Tití con sus diagonales, Otero se cansó de encarar con fe en cualquier parte de la cancha, y tanto Desábato cuanto Schunke y Campi abortaron uno y otro intento bahiense; en especial el Chavo, para redondear una muy buena actuación.

El cachito de Pavone pareció una cargada para sus pergaminos en el club. Y también lo hubiera sido si a los 41' esa tijera providencialmente devuelta por Andújar tras una serie de rebotes hubiese ido a besar la red.

En síntesis, los 3 puntos esperados quedaron en casa. Y otra vez sin estridencias, para cantar victoria apenas con lo justo. No supo rematarlo pues ese déficit de punch ya recurrente responde a la falta de jerarquía.

Salutti

Andújar: 6
Sánchez: 3
Desábato: 7
Schunke: 6
Campi: 6
Luguercio: 4
Gómez: 6
Braña: 7
Tití: 6
Melano: 6
Otero: 7

Murillo: 3
Pavone: 5

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NO SE OLVIDEN...

NO SE OLVIDEN...

Homenaje a Caloi

Homenaje a Caloi
Gracias Revista Animals! / clik en la imágen para ampliar.

Wallpaper por Estudiantes

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