Walter Vargas
Del partido del domingo no hay nada para rescatar. Nada. Estudiantes jug贸 un partido decepcionante. No tuvo una idea madre ni ideas subalternas. No tuvo juego, ni profundidad, ni gol, ni seguridad defensiva, ni cabeza fuerte, ni figuras destacadas, ni un director t茅cnico con reflejos. Y todo lo que pod铆a salir mal, sali贸 mal. Si hasta expulsaron a Juan Sebasti谩n Ver贸n en lo que podr铆a llegar a ser su 煤ltimo partido en el f煤tbol profesional.
Un partido decepcionante. Insospechado. Imposible de maquillar. El hincha de Estudiantes se mereci贸 algo m谩s que esa descomunal nada. Pero tambi茅n se merec铆an algo m谩s los propios jugadores y el equipo propiamente dicho. Hab铆an gestado una campa帽a de aceptable a buena, jugando de igual a igual con todos e incluso mejor con los candidatos al t铆tulo.
Falt贸 la cereza del postre, y falt贸 por el mismo camino y por las mismas razones que hab铆an explicado por qu茅 la cola del barrilete hab铆a sido insuficiente para so帽ar con altas cumbres: la irregularidad.
He all铆, en la emboscada de la irregularidad, de la bipolaridad, de la corriente alterna, he all铆 donde Estudiantes volvi贸 a tropezar con la misma piedra y malogr贸 una gran oportunidad de llegar a fin de a帽o con fundamentos m谩s vigorosos para creer en un 2014 m谩s fecundo.
Claro que reponer lo p茅simo que se jug贸 contra Tigre, y por a帽adidura reponer el p茅simo cierre de torneo, no significa pasar la topadora por encima de lo bueno que se hab铆a hecho. Dotar al equipo de una identidad, o por lo menos de un embri贸n de identidad, dar rodaje a los juveniles, amalgamar a las incorporaciones y en definitiva caminar hacia un Estudiantes m谩s confiable para el adentro y m谩s antip谩tico para sus adversarios.
Eso est谩, y consta en el haber que cerrar谩 un a帽o y abrir谩 el siguiente, pero, ojo, si justo es valorar los puntos positivos, irresponsable ser铆a pasar por alto las luces amarillas prontas a tornar rojas.
1: El equipo es inmaduro pero Mauricio Pellegrino tambi茅n. Son insostenibles su vertiente talib谩n en materia de sistema, en materia de pelota jugada limpia desde el arco, llueva o truene, con rivales a la vista o no, y en materia de t谩cita pr茅dica de la tenencia por la tenencia misma, que lleva a que durante muchos minutos Estudiantes juegue como si el arco rival no existiera o, peor, como si no fuera indispensable hacer goles;
2. Bienvenidos los pibes, y el rodaje a los pibes, todo bien con los pibes, adelante con los pibes, pero no todos los pibes tienen pasta de gran jugador, no todos est谩n para ser titulares y no todos est谩n para jugar en la primera de Estudiantes;
3. Tampoco est谩n para la primera de Estudiantes oto帽ales del tipo de Mariano Gonz谩lez. Basta de Mariano Gonz谩lez, Pellegrino. Basta. Y si Rom谩n Mart铆nez no despabila y no es capaz de registrar qu茅 significa ponerse la camiseta albirroja, pues que no se la ponga m谩s.
Entonces, hagamos las cuentas que es menester hacer. Las cuentas del partido versus Tigre (espantoso), las cuentas del Torneo Inicial en su conjunto (27 puntos en la tabla, aprobado con un 6 en la valoraci贸n conceptual) y hagamos las cuentas en perspectiva. Ser谩 vital que se acierte con la pol铆tica de refuerzos, sea uno, sean dos, y ser谩 vital que Pellegrino ajuste las tuercas que le competen para poder ensanchar su horizonte de idoneidad. De lo contrario, Pellegrino y Estudiantes, viceversa, quedar谩n boyando en un oc茅ano de mediocridad.-
PD: Ver贸n. Hay que dejarlo tranquilo. Que decida lo que prescriba su deseo y que esa decisi贸n sea respetada.