Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja
Dos años atrás, en el inicio del Ciclo Domínguez, ELP derrotaba 2 a 1 a Huracán. Anoche, ante el mismo rival, un resultado idéntico salvó al Barba de la guillotina, tras un primer tiempo decepcionante.
El planteo 5/4/1, con la insólita inclusión de Funes Mori en la zaga, desnudó la confusión mental del DT, y en el amanecer del partido el central pierde la marca de Fabio Pereyra en un corner para facilitar su cabezazo cruzado junto al caño e inatajable para el vuelo de Muslera.
Después, la apatía y falta de profundidad características del semestre anterior. Con dos laterales que no subían, Medina y Palacios desperdiciados en las bandas, y un doble cinco donde el despliegue de Ascacíbar y la calidad infinita de Sosa no alcanzaban para equilibrar la movilidad del eje quemero integrado por Leonel Pérez, el "Colo" Gil, Sequeira y el inquietante Miljevich, quienes generaron varias chances con la ayuda de las incongruencias defensivas albirrojas y de la horripilante actuación de Funes Mori.
Un tiro débil de Carrillo y un frentazo alto de González Pirez en un tiro de esquina habían sido las únicas aproximaciones locales, hasta que en una pelota larga en el extremo izquierdo, un mal rechazo del arquerito Meza rebota en Arzamendia y le queda servido al paraguayo en diagonal dentro del área, con el arco desguarnecido, pero duda en patear desde posición privilegiada y le cede el balón a Palacios, quien rodeado de tres defensores no logra empujarlo a la red.
Al "movete, Pincha, movete" le sucedió, al filo del descanso, un inédito "la concha de su madre, a ver si ponen huevo, que no juegan con nadie, jugadores". No recuerdo haberlo escuchado no sólo en UNO, tampoco en el Único, ni con Sensini o Milito. Creo que se había cantado algo así en la época de Malbernat, o antes con Ramos Delgado. Y ese hartazgo significó la más cruda y acabada radiografía de la realidad. El diagnóstico de un equipo sin alma ni timón.
"Hace 3 ó 4 semanas que no hablo con Domínguez", tiró Verón en un programa radial de entre semana. En otro, Ascacíbar salió a bancarlo. Y en la desolación de un entretiempo crítico, en el que se asegura hubo gritos, duros reproches e insultos, el técnico "renunció" a su planteo equivocado y sustituyó para el complemento a Funes Mori por Cetré.
Y "Colombia", cuyo nombre estaba en la lista de prescindibles entregada al Consejo Técnico, el tipo desechado con inminente fecha de puerta, evitó la hoguera con su rebeldía en ambiente por demás caldeado. Porque tras un par de desaciertos, a los 19' se perfiló a la carrera de espaldas al arco para tomar de media chilena una peinada de Carrillo y clavó el esférico contra el palo derecho, en un golazo memorable por repentización, plasticidad y precisión. Y a los 24' desbordó como wing izquierdo para meter un centro bárbaro que el testazo justo de Alexis Castro -había relevado a Sosa- transformó en el 2 a 1. De cualquier modo, se notaba otra actitud general. Como si aquellos insultos hubieran tocado alguna fibra.
Entonces, los nervios y el desconcierto padecido de movida por el León se trasladaron al Globo, golpeado por esa ráfaga cafetera. Román Gómez entró bien por el sentido Meza, sin escatimarle a la suela (resultan inexplicables la insistencia por el ex Colón, el freezer de Facundo Rodríguez, la negativa de poner al chico Valente Pierani...), Farías no pesó en su ratito por Medina, y ya en el descuento salió Palacios para reforzar con Benedetti el lado de Arzamendia, mientras Guido se robaba aplausos por su entrega para pelearlas todas.
"Supuestamente hoy me iba yo. Mediáticamente daban por hecho mi renuncia, o que me quieren echar en el club", señaló Domínguez en la conferencia de prensa. Como si viviese una realidad paralela. "Yo le quiero hablar al hincha, estoy donde quiero estar, elijo estar acá. Hasta el día que venga la Secretaría Técnica, Agustín, Marcos o Sebastián y me digan hasta acá. Yo mal al club no le quiero hacer. Queremos volver a estar en una final, porque el hincha se acostumbró a jugar finales".
Ayer, el hincha veía a Estudiantes a 5 puntos del descenso. Y contaba apenas tres victorias en los 18 choques previos. Pero el DT prefiere refugiarse en un papel de víctima en lugar de asumir su responsabilidad. De autocrítica o humildad, mejor no hablar. "No hay que tapar a los pibes", deslizó. Los pibes que él mismo tapa.
El Pincha volvió a jugar muy mal. Si el árbol de estos vitales 3 puntos tapa el bosque, la colisión será demoledora.
Salutti
Muslera: 7
Meza: 4
G. Pirez: 4
Núñez: 6
Funes Mori: 2
Arzamendia: 5
Sosa: 6.5
Ascacíbar: 6
Palacios: 6
Medina: 6
Carrillo: 7
Cetré: 8 ⚽
Román Gómez: 7
Castro: 7 ⚽
Farías: 5









