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Los lápices de la mística

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


En patriada para los libros, Estudiantes de La Plata se trajo anoche la clasificación a Semifinales de Copa Libertadores al derrotar 1 a 0 al Corinthians en el Neo Química Arena, y se convirtió en el primer equipo de todo el historial de la competencia en ganar dos mata-mata dentro del mismo certamen en condición de visitante tras no hacerlo de local. Además, sumó 3 puntos para el Mundial de Clubes, manteniéndose indemne pese al agónico éxito de Liga de Quito, y la tesorería embolsó $ 1.700.000 dólares por pasar de fase.

Al León le costó diez minutos acomodarse, luego de un amanecer de tenencia paulista. Cuando lo logró, a partir del descomunal despliegue de Piovi, el empuje de Baltasar y el acompañamiento activo de Castro, emparejó las acciones y comenzó a aproximarse a su valla en un partido de detalles, con los dos muy concentrados en no regalar nada en la faz defensiva. Y si bien Joaquín Correa no se mostraba fino, ni tampoco seguro González Pirez en la cueva, la determinación de Tomás Palacios y Mancuso en los laterales cerraban los intentos del dueño de casa. Que aportó peligro con un bombazo alto del peruano Carrillo, no muy lejos del horizontal, y con esa entrada de Kaio César para un tiro exigido a los guantes de Muslera tras desairar a González Pirez. Éste fue amonestado por un agarrón a Depay, también Tomás Palacios por igual motivo al bracear con Kaio César, y el referée, en las chiquitas, fue volcando la balanza hacia el Timão. Y el León, con Guido muy rodeado, empezó a construir por las bandas, con el atrevimiento de Tobio Burgos pare encarar, con la desfachatez clasuda de Tomás Palacios –la jugada donde barre al DT rival es de antología-, con la voluntad de Baltasar, la calidad a cuentagotas de Correa, buenos pases de primera de Castro, y las escaladas de Mancuso. Así, tuvo la más clara de esa etapa en un balón robado en posición de ocho por González Pirez, alarga para Correa parado de wing derecho, el “Tucu” llega al fondo, levanta la vista, lo busca a Carrillo, hay un rebote y Tobio Burgos, de frente al arco, la agarra con los cordones para desperdiciar por abuso de efecto una chance inmejorable.

De movida, en el complemento, Mateuzinho lo baja a Tobio en foul de amarilla al primerear una clasuda cortada de Correa, y el venezolano Jesús Valenzuela ignora olímpicamente la infracción, lavándose las manos a lo Poncio Pilatos. Y sobreviene un cuarto de hora claramente albirrojo, con aproximaciones al arco brasilero, predominio territorial y actitud acorde a la historia copera del Tetra. Se agranda Castro, Piovi se mantiene en un nivel admirable, y a los 64’, en réplica comandada por Correa, le tira el posterior mientras hacía la pausa para el pique de Carrillo. Así el Pincha pierde a su distinto, desgarrado al pagar tributo al esfuerzo de la seguidilla después de significativo parate.

El team albirrojo acusa el golpe anímico, no obstante el correcto ingreso de Fabricio Pérez, entonces la escuadra corinthiana lo advierte y al influjo de Rodrigo Garro va durante un breve lapso por el galeón. Santi Núñez corrige un par de imperfecciones de González Pirez, Muslera se muestra seguro para descolgar los ollazos e incluso manotea un disparo a rastrón no tan fuerte pero muy colocado a la base de su caño izquierdo, y enfrente hay un testazo ancho de Guido, más esa palomita débil de Tobio a un centro de Baltasar que en el camino se desvía. En la ventana de los 76’, Neves y Cetré reemplazan a Baltasar y Tobio Burgos, ambos entran enchufados, y eso permite que Estudiantes vuelva a equilibrar las acciones.

Y a los 87’, “obol” de Neves en tres cuartos de cancha, gran control direccionado del crack Tomás Palacios para engañar a Garro, llega a la línea de fondo, aguanta la embestida corporal del ex Talleres, y al filo de la raya calza el balón hacia atrás para la volea cruzada e inapelable de Castro al corazón de la red, en gol para recordar eternamente. Enseguida, Piovi apura en su área al guardameta Hugo de Souza, éste se equivoca, la toma “Pucho”, guapea entre los zagueros, engancha, define a tres dedos al segundo palo y de Souza, estirándose, la saca al corner con la puntita de las uñas.

Dan siete (7) de agregado, Meza y Funes Mori ingresan por Mancuso y Fabricio Pérez para bancar el epílogo, del otro lado meten al británico Linngard (…), y a 40 segundos del pitazo, cuando el asunto era cosa juzgada, el árbitro “no ve” una indiscutible falta a González Pirez, la jugada deriva hacia la banda, mandan el esférico al área, a media altura, Gustavo Henrique abre las piernas y González Pirez en su afán de rechazar no consigue sacar la mano, en penal tan indudable como injusto y cruel.

Patea el holandés Depay –el del dedito, el de quince palos verde de contrato- y terminaba, para alargar la agonía a la tanda de doce pasos. Pero en el arco, además de Muslera, imaginábamos omnipresentes a Poletti, el “Flaco” Pezzano y Andújar. Desde el cielo, Alejandro nos estaba ayudando a cruzar el Rubicón. Y el centrodelantero de Países Bajos la tira a las nubes para que los lápices de la mística, de grafito rojo y blanco, escriban una nueva noche épica en rodeo ajeno. Solos contra todos, una vez más.

Para la Semifinal con Flamengo –salvo milagro de Independiente del Valle este jueves -, González Pirez y Tomás Palacios quedan afuera por acumulación de tarjetas. Regresaría Tiago, y ojalá Correa se reponga a tiempo. Hasta el lunes 5 de octubre, el club puede realizar tres sustituciones respecto de la lista original de buena fe. De ese modo, en 2009, alquilamos a Schiavi. Y ya se habla de Racing, Vélez e Independiente en el rol de sedes posibles, por la incapacidad del foro de UNO para esa instancia, y por la lluvia de recitales programada en el Estadio Único.

En la profunda calma de la trasnoche dormimos sonrientes de costado, atravesando las tinieblas que siempre agita la vida, con el privilegio de ser hinchas de un coloso continental.
Salutti
Muslera: 7
Mancuso: 7
Núñez: 6
González Pirez: 4
Tomás Palacios: 8
Castro: 9 ⚽
Piovi: 8½
Baltasar Rodríguez: 7
Tobio Burgos: 6
Correa: 6
Carrillo: 6
Fabricio Pérez: 6
Neves: 6
Cetré: 6

Juramentarse para el segundo round

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Corinthians terminó celebrando la igualdad conseguida anoche en UNO, porque el Pincha mereció ganar, y ahora los paulistas definirán de locales en el Neo Química Arena, el miércoles venidero.

De acuerdo a aquella velada aciaga de tres años atrás con 7 (siete) tiros en el palo ante el mismo rival, parecía un guiño del destino ese gol tempranero de Castro, empujándola en el área chica luego de un frentazo de pique al piso de Carrillo rechazado por el arquero y enredado en los botines de Mancuso; la jugada previa, una apilada de Correa, la apertura para Mancuso y su centro pasado enviado al corner por un defensor, desembocaba en el tiro de esquina muy bien ejecutado por Tobio Burgos.

Y de la mano de Correa, con un Piovi impecable, un Castro sacrificado y un Baltasar Rodríguez incansable, el León fue acorralando a los brazucas, y tuvo un par de chances concretas para aumentar, como el cabezazo ancho de Núñez, ese derechazo de Baltasar que cayó bombeado en el techo del arco tras desviarse en un zaguero. Pero el Timão, de pie natural en sus hombres, con la clase de Rodrigo Garro en la conducción y haciendo del pase a uno o dos toques su religión, demostraba poder de acercamiento, aunque sólo amagó con un zurdazo alto del mismo Garro. Bien Benedetti, con tres o cuatro habilitaciones precisas para Tobio, Castro y Correa por su lateral, a espaldas del marcador de punta; bien Mancuso, firme en la banda de frente, y flojito González Pirez en las salidas, incluso con dos bochazos para Mancuso que terminaron en el Bar Bistró.

Al encarar el descanso, con el estadio explotado de gente, la sensación de un factible 2 a 0 era más poderosa que la de un posible a 1 a 1. Sin embargo, la visita empata temprano a los 49’ en jugada de responsabilidades múltiples. Con el equipo avanzando, Correa tira un sombrero, la pierde, vuelve caminando, se la dan a Garro, éste encara con la cancha de frente, con un quiebre de cintura se limpia a Piovi, y en esa transición asoma el sistema defensivo desequilibrado, pues González Pirez tira el achique, imitado por Mancuso, Benedetti y Núñez, se repliegan, y esa falta de coordinación es aprovechada por el cerebro del Corinthians para asistir de manera magistral a Kaio César, poniéndosela mansita al claro entre Benedetti y González Pirez para la definición cruzada del wing ante el achique inútil de Muslera. En las redes lo matan al Vasco, la falencia fue grupal.

Estudiantes se repuso del golpe y retomó pronto las riendas del encuentro, a pesar de la progresiva merma física de Baltasar y Correa, del bajó de Castro, y de un papel arbitral rayano a lo delictivo, cobrando todas las chiquitas para los brasileños, mostrando excesiva minuciosidad con el Tetra para marcar la ejecución de las pelotas quietas o los “obols” –una infracción para los de San Pablo en la media luna fue ejecutada al borde del círculo central…-, perdonándole la vida al amonestado Kaio César en un patadón a Piovi –también antes pudo haber echado a Carrillo…-, y enfriando el desarrollo con permanentes gesticulaciones y ceremonias en cada corner. Quienes aseveran la injerencia monetaria de Brasil en los referatos sudamericanos encontraron este miércoles motivos suficientes para abonar sus creencias. Además, la pausa de rehidratación ayudó a frenar el ímpetu albirrojo.

A los 61’, Fabricio Pérez ingresaba por un extenuado Baltasar, y el sanjuanino sacado del container entró bárbaro, encarando con determinación y abriendo un carril por la derecha. Posteriormente, Meza reemplazó a Benedetti a los 79’, y en ese contexto se sucedieron el derechazo combado de Guido a los guantes del guardameta, aquel zurdazo alto de Tobio Burgos, el cabezazo elevado de Guido después de una volea de pique al suelo de Tobio, y al final ese testazo de Correa al envío de Cetré (junto a Jalil Elías relevaron a los 86’ a Tobio Burgos y a Piovi) que el golero Hugo de Souza, estirándose contra su caño izquierdo, manoteó afuera con sumo esfuerzo.

Correa terminó cansado, comentario extensivo para Carrillo, Baltasar había fundido bielas prematuramente, y el epílogo desnudó la impotencia pincharrata para reflejar en el tanteador su dominio territorial y de posesión. La gente se pregunta qué pasa con Monsalve, y ruega con una formación totalmente alternativa para el sábado frente a Platense, sobremanera porque el Calamar debe dar vuelta el martes en Vicente López el 0-2 propinado por el Fluminense, y reservará a la mayoría de sus titulares.

La serie quedó abierta. Estudiantes de La Plata sabe de estos entreveros, de sacar pecho en rodeos ajenos. La parada será bravísima, medular en el semestre. Con los contornos de una Final en virtud de sus proyecciones, no sólo para el consenso del DT; también para la economía, los objetivos y el prestigio del club.
Salutti
Muslera: 6
Mancuso: 7
González Pirez: 4
Núñez: 6
Benedetti: 5½
Baltasar Rodríguez: 6
Piovi: 8
Castro: 6½ ⚽
Correa: 6½
Carrillo: 6
Tobio Burgos: 7
Fabri Pérez: 7
Meza: 5

Club copero copa Chile

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


El categórico 3 a 0 de anoche en el Claro Arena de Santiago de Chile ratificó que la esencia de Estudiantes está insuflada por las venas del certamen continental, le permitió embolsar US$ 1.700.000 al club por clasificar a Cuartos de Final, y además sumó 6 unidades vitales para el Mundial de Clubes, 3 por el triunfo e ídem por pasar de fase.

Pese a plantarse desde el vamos, al León le costó un ratito descifrar el terreno sintético muy ligero, donde el balón hacía patito, y varias pérdidas de un Castro muy impreciso empalidecieron la imagen del comienzo. No obstante, con un Baltasar Rodríguez muy desprejuiciado, más el habitual compromiso de Piovi, el batallar incansable de Carrillo para fajarse con los centrales y la acertada ubicación de Tiago para recibir cerca del área rival le fueron acumulando puntos en el haber. Todo bajo un arbitraje al extremo permisivo y localista del colombiano Roldán, que ignoró un rosario de infracciones chilenas, algunas de ellas al límite de la violencia.

Sendos disparos de Baltasar, Tiago –con el efecto al revés…- y Carrillo acercaron al Pincha, que sufrió una contra rápida en el botín de Giani tras un error de Castro, y su derechazo fue controlado contra el poste izquierdo por Muslera. Y a los 33’, cuando el dominio del 7etra se asentaba, en un avance a fondo de Tiago Palacios su marcador lo manotea, ambos caen dentro del área, el defensor además le pisa el gemelo, y en acción indudablemente revisable, el referée hace la de Poncio Pilatos, mientras el uruguayo queda tirado tomándose el posterior y realiza con las manos el típico gesto de pedir el cambio. Terminaría siendo una desgracia con suerte, porque lo reemplaza Joaquín Correa y el crack le cambió la fisonomía al equipo con una actuación deslumbrante.

De entrada, luego de dos o tres toques distintivos, tira de prima una pared con Guido que éste le devuelve un tanto extensa. Y antes del descanso, gran enganche de Baltasar en posición de 8, cambio de ritmo, aprovecha que Guido al arrastrar su custodio cortina a Correa y le cede una pelota bárbara al 32, que la acomoda y la pone donde él quiere, cerca del caño derecho, en excelsa definición.

En el arranque del complemento apareció Tobio Burgos para recibir un par de murras por la izquierda, franja en la que colaboró bastante con un flojo Benedetti. Correa continuó tejiendo filigranas, agarrando la manija, ordenando a sus compañeros y regalando pinceladas con la exquisitez propia de los distintos. Y a los 53’ el “Tucu” toca para Guido, recibe la pared, abre al ras para Mancuso, el lateral lo ve a Guido y su centro es una asistencia a su cabeza para el asesinato de pique al piso del arquerito local, al punto que el balón frenteado por Guido después de botar en el suelo anida en la unión.

A los 60’, Medina reemplaza a Castro –desaprobado-, Tobio Burgos y un extenuado Baltasar Rodríguez por Meza, Neves y Cetré, situando al ex Colón por delante de Mancuso y al colombiano en la función de Tobio; ambos cumplieron, no así el mediocampista oriental, totalmente falto de timming y de forma física a la visual. Ello le permitió un lapso de reacción a la Universidad Católica, unos diez o doce minutos plagados de ollazos cruzados, tallando Santi Núñez para aventar el peligro y mostrándose muy seguro Fernando Muslera. Algo nervioso por un patadón de un rival, Maderito Palacios lo atendió al rato para llevarse una amarilla; trascartón salió gambeteando del área chica, e invariablemente da la sensación de estar jugando en la playa, o en un asado con amigos. A mí dámelo siempre al fenómeno, cuyo techo no se conoce.

Y los 15’ decisivos, ya con Valente Pierani por Mancuso –bolsa de hielo en su muslo derecho-, reacomodaron la potestad estudiantil para propiciar un epílogo a toda orquesta. Creció Cetré, sacrificándose para recuperar, a los 83’ lo bajan al lado de la banda al pisarla entre dos chilenos, la juegan corta, el parcero envía un roscazo envenenado a espaldas del central y Carrillo, elevándose en el aire, corrige levemente su trayectoria para decretar el 3 a 0, igualando a la Bruja Verón y a Mauro Boselli con 13 tantos en Copa Libertadores.

El elegante Correa no dejó de pisarla en puntitas de pie ni de distribuirla con inteligencia, Guido peinó una escalada de Meza para errar el cuarto por poquito, y al cabo los jugadores se fueron a abrazar con los casi 2500 hinchas que cruzaron la Cordillera para festejar la vida.

El Cacique tenía dos balas. Y ahora tranquilamente puede decirnos, “muchachos, ya está, déjenme llenar el cargador”. La jerarquía internacional de Correa, la estatura goleadora de Carrillo y la estirpe copera rojiblanca decoraron los contornos de una semana soñada.
Salutti
Muslera: 7
Mancuso: 7½
Tomás Palacios: 6
Núñez: 7
Benedetti: 5
Baltasar Rodríguez: 8
Castro: 5
Piovi: 7
Tiago Palacios: 6
Tobio Burgos: 6
Carrillo: 9½ ⚽⚽
Correa: 10 ⚽
Meza: 6
Neves: 4
Cetré: 6½

Al Cacique le quedan dos balas

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Estudiantes resignó un punto vital anoche en UNO, en el cotejo de ida ante Universidad Católica, y definirá el próximo martes en la siempre hostil tierra chilena. La bisagra será del Derby sabatino, y la continuidad de Medina dependerá sin dudas de la cosecha de esta semana, más allá que anoche se mereció largamente la victoria porque el Tetra se puso en ventaja rápido con el tanto de Tobio Burgos luego de un tiro de Fabri Pérez desviado en un zaguero, corrigiendo su trayectoria al gol, y maniató por completo a su rival, dominando el trámite de esa primera etapa al punto que las únicas llegadas de la visita fueron una volea alta de Zampedri tras un desborde de Giani por el lateral de Benedetti, y ese pelotazo largo de su arquero en el que Muslera, adelantado, dudó entre apurar o retroceder, en acción aventada por Meza al ir sacando con el cuerpo al delantero hacia el lateral.

Y con Piovi comiéndose el eje, con un Castro muy sacrificado incluso para raspar, con Tiago enchufado para el armado, con Tobio Burgos de nuevo confiado, con Carrillo peleándolas todas y con Tomás Palacios desplegando su jerarquía, el 1 a 0 quedaba bastante corto, al margen de la escasez de otras ocasiones netas. Hubo un derechazo ancho de Guido, un tiro rasante sin mucha fuerza de Tiago Palacios y algunos desbordes peligrosos de Meza, pero el predominio albirrojo era elocuente incluso tras el “break” de rehidratación, ridículo a las 22 horas con una temperatura de 3 ó 4 grados.

En el complemento, se lo pierde Benedetti ingresando por la izquierda al recibir de Tiago, rematando alto y un tanto apurado. Y en lo que era el 2 a 0, Palacios lo pone a correr a Tobio Burgos, encara con determinación, lo ve del otro lado a Fabri Pérez, se la cruza para empujarla a la red y el sanjuanino le erra debajo del arco, en oportunidad inmejorable. El mismo Pérez, al rato, se hamaca y exige el cierre de su marca ante otra habilitación de un Tiago brillante.

A los 61’ reaparece con la roja y blanca el “Tucu” Correa, remplazando a Fabricio Pérez, en la primera que toca arma una doble pared con Tiago Palacios y el guardameta evita su cabezazo de gol. Es distinto, mostró su clase intacta, y será decisivo cuando agarre rodaje. Un golpe en la cabeza de Tiago al chocar en un salto con Valencia le genera tremendo chichón en su sien izquierda, lucía mareado y sale a los 67’ para el debut de Baltasar Rodríguez, quien también mostró recursos importantes; sin embargo, en esa ventana, Medina se equivoca e incluye en lugar de Castro al insulso Gabriel Neves.

Y al rato, a los 80’ en un pase irresponsable para atrás, el único uruguayo sin sangre le regala el balón a Giani, éste alarga para Zampedri, el centrodelantero saca un disparo al verse rodeado, la pelota se desvía en Núñez –flojo en varias salidas-, toma una parábola maldita y cae como una bomba a espaldas de Muslera, que no puede pese a su esfuerzo emular aquella atajada en el Templo de la Nada. En la cabecera de 57’ arreciaron las puteadas a Neves –un jovato se fue a las manos con un pibe-, también en la platea de 115, y la variante desesperada de Brian Aguirre por Tobio Burgos a los 85’ reflejó la conmoción causada por el sorpresivo empate, inmerecido por los trasandinos. Que se refugiaron e hicieron tiempo en los 6’ de alargue, bancando la igualdad ante la lluvia de centros y corners, mientras el reloj apremiaba implacable dentro de un clima de bronca e incredulidad por cómo se escapaba el triunfo.

Se vienen dos finales. Con apenas 3 de 12 unidades en la liga argentina, el crédito del Ciclo Medina camina por la cornisa. Las heridas de Independiente, Boca y el papelón de Riestra sanaban con una alegría copera. Los plazos han angostado muchísimo la brecha. Ahora, para sábado y martes, sólo admiten un resultado.
Salutti
Muslera: 5
Meza: 6
Núñez: 5
Tomás Palacios: 7
Benedetti: 5
Castro: 7
Piovi: 8½
Palacios: 8
Tobio Burgos: 8 ⚽
Carrillo: 7
Fabricio Pérez: 6
Correa: 7
Baltasar Rodríguez: 6
Neves: 3

De la agonía al estallido

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


El desencanto crecía de manera proporcional a la velocidad del reloj, cuando la cercanía de las 11 de la noche traía consigo la posibilidad cierta de quedar afuera de todo. El equipo había ido con mucho más corazón que ideas, una vez más, y los plazos de certezas e ilusiones se diluían entre los murmullos, la impotencia y el rocío.

En la más clara de los 45’ iniciales, el chico Fabri Pérez tiraba una masita al culminar un contragolpe bien manejado por Farías. Enfrente, Muslera se estiraba a su derecha para manotear un tiro rasante que iba adentro, tras una carambola favorable a los paisas. Y otras opciones no tan serias del León (el tempranero bombazo alto de Farías, el testazo ancho de González Pirez, el disparo de Carrillo que toma impulso al rozar en su marca pero va justo a las manos del arquero, el dribbling de Fabri Pérez rematado a las nubes por derecha, algunos centros cruzados de Meza) quedaban en el tintero como testimonios del déficit indiscutible de este Pincha: sus dificultades para generar situaciones de gol.

Cetré no encara nunca aunque se para de wing, el sanjua Pérez peca de falta de confianza e ingenuidad, Farías se engolosina más de la cuenta para recordarnos la máxima de Sabella (“la habilidad es un arma de doble filo, pues mal usada juega para el rival”), y por eso no alcanza la enorme velada de Mikel Amondarain, corriendo, encarando, trabando, gambeteando, mostrándose siempre y contagiando; ni el pivoteo inteligente de Carrillo para bajar todo de arriba e intentar armar juego asociado en un contexto permanentemente cortado por el golero Chaux con la complicidad del referée para demorar 30” cada saque de meta, por las teatralizaciones colombianas ante cada infracción, y por las pausas de hidratación instituidas por una CONMEBOL que en cualquier momento pone al Ratón Mickey de alcanza-pelotas.

En el complemento, de movida en un pique le tira a Fabricio Pérez, en lesión de tinte claramente psicológico a los 53’, lo reemplaza Brian Aguirre y el ex NOB, sin tratarse de Garrincha o Caniggia, al menos se anima a desbordar y a generar corners, en la antítesis de Cetré. A los 63’, Tobio Burgos y Alario sustituyen a Cetré y Farías, en ventana positiva porque el “Pipa” limpiaría dos o tres balones en ofensiva, y Tobio, no obstante su tilde apocado para envalentonarse con el esférico en los pies o meter suela, sería importante en las pelotas quietas.

Avisó Carrillo luego de un centro de Meza al saltar por detrás del zaguero para un frentazo al piso y sin trayectoria que encuentra los guantes de Chaux. El guardameta visitante se agiganta para sacar del ángulo derecho ese cabezazo de Santi Núñez con destino de red, tras un corner rosqueado de Tobio Burgos. A los 87’ entran Sosa y Castro por Piovi y Benedetti. Dan 7’ de adicional.

Y a los 91’, José Sosa avanza en posición de 8, sin apurarse mientras desde los cuatro costados la legión de nenazos alimentada a play-station y tik-tok le pide premura, bocho levantado, mete un centrazo al segundo palo muy dirigido y envenenado, salva un defensor al cerrar en la línea de fondo, y de ese tiro de esquina llega la igualdad: lo toma Tobio, pasado, Guido gana por atrás para mandarla al primer caño, Castro cabecea hacia el sector opuesto y del otro lado, prácticamente debajo del travesaño, Amondarain la frentea con el alma. El lineman levanta la bandera de offside, la desazón invade UNO, hay largos cabildeos e infernal incertidumbre, el árbitro camina al medio del campo con el paso atildado del verdugo que medita cómo ejecutar la pena de muerte, y de golpe, cuando un tufillo negativo se apoderaba de la la sensación generalizada, el VAR convalida el tanto de Mikel, la clasificación a Octavos de Final, y se desata un delirio difícil de traducir con palabras. La agonía transformada instantáneamente en éxtasis.

“Te seguiría por todas partes para alentarte porque esta barra se merece, un campeonato más, y volver a ganar…”. La gente salió cantando de la cancha, rumbo a la fría medianoche. Y las diagonales volvieron a llenarse de bocinazos, de banderas, de ese calor copero característico de la fe albirroja. Un padre caminaba por 57 con su hijo, paró en la esquina de 2 porque pasaba una moto, y escuché que le decía a su nene: “Esto es la mística Brunito, esto es la Copa Libertadores, esto es lo que me contó tu abuelo cuando yo era chico, esto lo que yo ya también viví, y es lo que ahora vos estás viviendo”. Esto es Estudiantes de La Plata.
Salutti
Muslera: 6
Meza: 6
Núñez: 6
González Pirez: 6
Benedetti: 4
Amondarain: 9 ⚽
Piovi: 5
Farías: 5
Fabri Pérez: 4
Carrillo: 7
Cetré: 3
Brian Aguirre: 6
Alario: 6
Tobio Burgos: 5

Error fatal ante un rival que no perdona

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


La doble falla garrafal de Muslera en el gol de Pedro, rebotando con su muslo una bocha fácil y perdiendo al retroceder la referencia del arco, contó con la complicidad pasiva de Meza en el cierre, y no disimula la pobre producción ofensiva albirroja de anoche en el Maracaná.

Con Piovi amonestado antes del minuto por un agarrón insulso, con la habitual intrascendencia de Castro, con Tiago Palacios baatante flojito y con Amondarain corriendo mucho sin brújula ni sentido, Carrillo quedaba arriba muy aislado, pues Brian Aguirre jugó más de carrilero que de wing.

Estudiantes tuvo una chance clara bien temprano, cuando el parietal de González Pirez encontró el corner de Aguirre, y el balón salió cerquita del ángulo derecho mientras Rossi miraba.

Pero con mejor predisposición atlética, el Fla fue ganando todos los rebotes, todas las segundas pelotas y la mayoría de los duelos, por eso al León, pese a su teabajoso retroceso, le costaba horrores progresar. Hubo una escalada de Meza, otro avance por izquierda para un centro pasado de Aguirre, un tirito mordido de Tiago y poco más, en una etapa con casi 70% de tenencia local.

Para colmo de males, una pérdida infantil de Tiago Palacios antes del descanso derivó en una habilitación pinchada por encima de Meza, Bruno Henrique se tira al pisar el área, el árbitro uruguayo compra, señala los doce pasos, el VAR rectifica, canta tiro libre por presunto empujón de Meza (era un penal con barrera) y Muslera controla el disparo bajo de Pereyra.

En el complemento, el Pincha se plantó un tanto más confiado. Creció Amondarain, Tomás Palacios hizo amonestar a los dos Araújo (reemplazados por Paquetá y Samuel Lino...), y Santi Núñez coninuó como lo más firme de la zaga, dejando la piel en cada cruce.

Hasta que llegó a los 65' la chambonada de Muslera -impreciso con los pies durante los 45' iniciales-, extraña en un arquero de su jerarquía, para cambiar los abucheos de la torcida carioca a sus jugadores por un clima de festejos bajo la llovizna del Corcovado.

Enseguida, "Nando" evitó el segundo en mano a mano con Carrascal gracias a una magistral tapada. Y al rato Pedro, de media chilena, perdonó al Tetra. Ya estaban Farías y Cetré por Castro y Aguirre, Carrillo seguía pivoteando para nadie, y los minutos fueron corriendo con los dueños de casa haciéndola circular.

Cumplió Farías, gambeteando para adelante, Cetré puso ganas además de un buscapié filoso conjurado por Rossi, y Tiago exigió al ex Boca con un zurdazo controlado en tres tiempos por el guardameta, porque había agarrado efecto al desviarse en un defensor.

Las anecdóticas inclusiones de Neves y Fabri Pérez por Piovi y Tiago Palacios a los 85' no resultaron tan ridículas como la de Gaich por Amondarain a los 89'. Y el equipo, ningún dechado de virtudes para generar situaciones, abdicó.

A medianoche, el DIM derrotó a Cusco por 3 a 2 en la altura peruana, y ello obliga a ganarles sí o sí a los colombianos el próximo martes en UNO. Será plata o mierda. Y después se verá.
Salutti
Muslera: 4
Meza: 5
González Pirez: 5½
Núñez: 8
Tomás Palacios: 6
Castro: 3
Piovi: 5
Amondarain: 5
Tiago Palacios: 4
Carrillo: 5½
Aguirre: 5½
Farías: 6
Cetré: 5

Punto de oro en las cumbres

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


El Pincha se trajo un punto vital de la altura peruana, dentro de un encuentro donde la altura tuvo un papel preponderante pues el aire les faltaba a nuestros jugadores, quienes veían además cómo el pase débil salía fuerte y el balón volaba en las cesiones largas. Por eso le costó un tiempo entender que el viejo cuentito de los 3.450 metros sobre el nivel del mar no es joda. Y allí el enorme Fernando Muslera lo mantuvo en partido con una, dos, tres, cuatro atajadas decisivas, una de ellas descomunal al tapar con todo el cuerpo para repeler con el pecho una segura caída ante Callejo.

El medio hacía agua, con Neves y Castro perdidos, la franja de Benedetti era un portón abierto de par en par pese a la colaboración de Amondarain, y por el de Meza, un poco más ubicado, llegaría la apertura a los 37’: centro pasado desde la derecha, un hombre la baja de cabeza por detrás de Meza, falla González Pirez en su intento de rechazo, Callejo la deja pasar con un movimiento de cuerpo para que Neves se coma el amague, y el argentino Colitto anticipa el estatismo de Tomás Palacios para vulnerar a Muslera con un potente tiro bajo. Previo a ello, el juez ecuatoriano ignoraba varias infracciones del local, una de ellas alevosa, merecedora de amarilla y sufrida por Fabri Pérez cuando encaraba hacia el arco a toda velocidad, pero el impresentable Guerrero ni siquiera cobró infracción, provocando airadas protestas de Carrillo, sus compañeros e integrantes del banco.

El mazazo golpeó a un equipo ahogado en todo el sentido de la palabra. Que sólo llegaba con un zurdazo alto de Tiago Palacios. Y antes del descanso, otro pelotazo a espaldas de Benedetti, domina Colitto, se hamaca ante Tomás Palacios, éste queda desairado mirando las montañas contra la raya de fondo, envío corto atrás y Manzaneda, de frente al arco, la tira por arriba del travesaño en lo que era el 2 a 0.

En el entretiempo el Cacique bajó del Palco, los tubos de oxígeno hicieron lo suyo, y Estudiantes, con la experiencia de contexto adquirida en esos tortuosos 45’, salió al complemento con otro semblante posicional y actitudinal, lo cual se advirtió rápidamente en el terreno. Levantó algo Neves, Castro cambió inexistencia por intrascendencia para participar al menos en el quite, Mikel prendió el pulmotor, Tiago empezó a manejar los hilos de los avances en rol de principal protagonista, y la sensación de igualdad se fue acrecentando con el correr de los minutos, no obstante la pesadez de un Carrillo absorbido por el lungo.

Avisó Fabri Pérez con un furibundo derechazo devuelto por el poste izquierdo. El gol estaba al caer. Y a los 58’, Tiago Palacios en situación de diez lo busca a Mikel, parado de nueve en la línea del área grande, el pibe de Bavio la puntea al costado con efecto para desairar a su marca, gana el espacio, y antes que cierre el lateral, con el rabillo del ojo percibe el pique al vacío de Tiago para entregarla mansita al ras con una dosis de clase innegable para la definición a la carrera del Diego, cuyo zurdazo firme se le filtra por debajo al guardameta Díaz.

A posteriori, a los 65', Farías y Cetré por Fabri Pérez y Guido, con ansias de ganarlo, y el ex Colón en su primera intervención tira un caño, ensaya una gambeta, avanza y se diluye por dudar entre pegarle o no. Trascartón, desborde de Tiago por punta izquierda, rastrón atrás y el poste derecho devuelve el derechazo colocado de Farías.

Mancuso por Castro a los 76', Meza de ocho. Enseguida, el VAR salva de la hoguera a Palacios y a Benedetti, primereados por Callejo en soberbia volea al ángulo. Y la seguridad aérea de Muslera abortó uno y otro ollazo del Cusco de Orfila.

A los 86', Santiago Núñez y Alaril por Meza y Tiago Palacios. Al cierre, el "Pipa" le pivoteó una pelota a Cetré que el Parcero reventó por encima del horizontal, antes había rechazado de cabeza un córner, y en su ratito se mostró bien.

El puño apretado de Medina sintetizó el objetivo cumplido. Racing asoma en la maratónica seguidilla, el próximo domingo para el primer mata-mata. Y a vuelta de hoja, el Flamengo allá. Vamos con fe.
Salutti
Muslera: 9 👏
Benedetti: 4
González Pirez: 5
Tomás Palacios: 4.5
Meza: 5
Amondarain: 7
Neves: 5
Castro: 3.5
Tiago Palacios: 8 ⚽
Carrillo: 4
Fabri Pérez: 6
Farías: 6
Cetré: 5
Mancuso: 5

Punto de órdago en dura noche de Copa

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


La igualdad de anoche ante el Flamengo se debe analizar bajo la lupa del poderío rival, cuyo plantel está valuado en 220 millones de euros. Se lesiona De Arrascaeta –fractura de clavícula derecha al caer en disputa con Piovi- e ingresa Carrascal; Plata, Saúl y Pedro sustituyen más tarde a Luis Araújo, Bruno Henrique y Samuel Lino.

Frente a esa jerarquía grupal e individual el Pincha cumplió con creces, pese a una primera mitad donde el encuentro se planteó casi veinticinco minutos en un espacio de 25 metros a cada lado del eje.

El León con mucha gente en el medio, con Piovi y Neves en el doble 5, Mikel de 8, Farías tirado a la izquierda aunque bajando a colaborar con Benedetti, y Tiago Palacios un tanto más libre. Contadas llegadas para ambos bandos, con las dos más claras albirrojas en los pies de Farías. Luego de un centro pasado de Meza, Carrillo se la baja y el ex Colón, de sobrepique, le pega alto. Al rato encara por el centro, gambetea, tira una pared con Tiago Palacios, otro dribbling y saca un zurdazo bombeado por encima del travesaño.

Pero el adversario juega, y sus argumentos, vale reiterar, tienen el respaldo de una tremendo rango cualitativo, amén de la innata naturalidad brasileña en la sensibilidad con el elemento. Entonces avisa con el zurdazo cruzado de Samuel Lino al segundo palo luego de exquisita cesión de Carrascal. Y a los 32’ se pone en ventaja cuando Lino lo ubica a Bruno Henrique en posición de “Diego Armando”, éste se la puntea a Tomás Palacios –mucho mejor atacando que defendiendo-, le gana en el pique corto, “Maderito” peca de zurdo pues cierra con esa pierna en lugar de hacerlo con la derecha, Henrique desaira a Muslera con un toquecito atrás, y Araújo la empuja a la red mientras Benedetti, parado en la línea, se da vuelta en vez de jugarse la vida.

La tribuna continúa empujando al equipo a despecho del mazazo, y el León encara el complemento con una actitud diferente, dispuesto a pasar por arriba al Mengão. De movida, centro bajo de Meza capitalizado por un zurdazo de Amondarain a los guantes de Rossi. Trascartón, otro de Meza –se comió la banda en la segunda parte- para el frentazo de Farías en el borde del área chica que se eleva por sobre el horizontal. Y a los 54’, un error compartido entre González Pirez y Piovi deja a Bruno Henrique mano a mano con Muslera, quien tapa su disparo, en el rebote vuelve a salvar con todo el cuerpo al bloquear el remate de Araújo, y deja al Pincharrata en partido.

Como si esa acción hubiese despertado a la mística, enseguida llega el empate local. Guido la pelea con la suela para alargar hacia Meza, el lateral de nuevo para Carrillo, pica al claro, el 9 se la pone limpita, raya de fondo para Eric, viene pinchadita, Farías se zambulle en palomita, el fútbol a media altura está por entrar, Rossi vuela hacia su arco para sacarlo con las manos, en forma paralela Carrillo lo imita por delante para asegurarlo de cabeza, quizás lo roza, Rossi manotea la pelota, pega en la espalda de Guido y todos, el arquero, el centrodelantero y el esférico, termina en el fondo de las mallas. Un golazo por la jugada. E imponente determinación de Carrillo, un animal para evitar la heroica de Rossi.

Allí comenzó el show del chileno Piero Maza, interrumpiendo el trámite permanentemente, con tertulias exasperantes alrededor de las infracciones y los cambios. Junto a la ridícula pausa de rehidratación, enfriaron un poco el impulso estudiantil, que siguió no obstante dominando a su oponente, con elocuentes levantadas de Neves y Amondarain.

Hay una corrida brazuca abortada por Farías al filo del penal, a los 74’ Cetré reemplaza a un Facundo muy vivado por la gente, y trascartón un testazo de Tiago Palacios se pierde alto después de otro correcto centro de Meza.

Castro, Gaich y Brian Aguirre relevan a los 86’ a Neves, Tiago Palacios y Carrillo, los 4 minutos de adicionados son una cargada al sentido común, en ese breve lapso la visita se adueña de la tenencia, un tiro al ras de Pedro es controlado por Muslera, y en el cierre Castro habilita a Cetré, el parcero saca un buscapié envenenado, Brian Aguirre lo toma en el punto del penal, amaga pegarle y cede suave a Amondarian, que a su flanco no logra direccionar al caño izquierdo ni darle demasiada fuerza, permitiendo el rechazo de Rossi. Era el 2 a 1, y el pibe de Bavio se fue llorando al vestuario pues significaba la victoria contra un adversario durísimo. El aplauso unánime del estadio retribuyó la entrega de los jugadores.

Flamengo 7, Estudiantes 5, Independiente Medellín 1, Cusco 0. Los dos últimos chocan este jueves, y el Grupo A ya transita su fase medular. El próximo miércoles 6 iremos a la altura de Cusco, en topada crucial, con Piovi afuera por tercera amarilla; el miércoles 20 nos recibirá Flamengo, huelgan los comentarios. Y el martes 26 vendrán los colombianos a UNO. Entremezclados con ese Fixture, los playoffs de la Liga Argentina, con continuidad sabatina ante Platense el sábado venidero a las 21:15 horas. Un mes por demás intenso, para disputarlo con inteligencia, convicción, humildad y corazón.
Salutti
Muslera: 8
Meza: 7.5
Tomás Palacios: 6
González Pirez: 5
Benedetti: 4
Amondarain: 6
Neves: 5
Piovi: 7
Tiago Palacios: 5
Farías: 7
Carrillo: 7 ⚽
Cetré: 6

Victoria con mucho para arreglar

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja

Era imperioso triunfar y se ganó. Ante el oponente, a priori, más accesible del grupo, pero que le había hecho partido en Perú al poderoso Flamengo con un arbitraje observado y bochornoso. Por eso sirve el amarrete 2-1 ante el Cusco Fútbol Club.

En los renglones del debe, las desatenciones defensivas, los desacoples en el retroceso y la falta de contundencia en la valla rival, aspecto donde Carrillo continúa con la pólvora mojada.

En los 25’ iniciales, el Pincha arrinconó a su huésped y fue dueño absoluto del crepúsculo. Tempranito, Cetré habilita a Benedetti, centro pasadito del lateral y el cabezazo de Guido que cruza todo el arco para salir apenitas ancho. Enseguida, envío pasado de Meza, Carrillo pifia el zurdazo, le cae al Cetré, la pica entre dos defensores y su bombazo de derecha obliga a la estirada del arquero. Y hubo varias jugadas colectivas de peligro, con gran movilidad de Farías jugando para el equipo, el aporte generoso de Tiago Palacios y Amondarain, la atildada ubicación de Piovi y los avances por las bandas, aunque siempre faltaba un cachito en la puntada final como en esos disparos altos de Amondarain y Cetré.

A los 27’, Tomás Palacios sale del fondo con todos los peruanos en su campo, cruza el eje, intenta pasar entre dos adversarios, la pierde, Carabajal le pega por arriba al ver adelantado a Muslera y el uruguayo, rehaciéndose con enorme sentido de tiempo, distancia y objeto, se estira contra el arco para salvar al filo de la línea una segura caída. Y de ese susto mayúscula llega la apertura, sólo un minuto después: pelotazo largo de González Pirez para Farías, el golero choca con el fullback Fuentes, se le escapa el balón en blooper insólito, Farías aprovecha el regalo y lo manda a guardar con un toque suave, justificando la superioridad local.

Sin embargo, la visita iguala pronto e inesperadamente a los 31’, en su primer ataque asociado. Por derecha, hay un pase al área, Diego Soto a acaricia de espaldas con el empeine para desairar la tibia marca de Tomás Palacios, Lucas Colitto encara, falla la barrida al piso de González Pirez, es tardío el cierre de Meza, Piovi mira de atrás y el delantero argentino formado en Defensores de Belgrano define suave y a rastrón al palo derecho de Muslera.

El León sintió el impacto, porque el cero en su meta era objetivo central. A vuelta de hoja casi llega el segundo incaico, cuando de manera increíble González Pirez cabecea hacia atrás para habilitar a un hombre en offside, la acción deriva a la punta derecha, Colitto lo ve a Carabajal a espaldas de los centrales y el movedizo 27’ se lo morfa desde posición inmejorable al patear sobre el horizontal.

Y en ese cuarto de hora hasta el descanso, el equipo decayó notoriamente. Tiago equivocó el camino en dos o tres ocasiones. Se notó un nerviosismo generalizado, y el “movete, Pincha movete, movete dejá de joder”, a mi juicio inapropiado para la instancia y por cómo venía la mano, puso de manifiesto la histeria de los nenazos de la actualidad, los mismos que filman los corners, los tiros libres y no van a alentar sino a sacarse selfies para subir a las redes. Recuerdo el 3 a 3 con siete jugadores contra el Gremio de Renato, con el estadio hecho un hervidero, gritos de guerra, la gente moviendo el alambrado y descomunal apoyo de las tribunas, o el 2 a 1 a Cruzeiro silenciando a todo el Mineirao en 2009, y no puedo imaginar a ninguno de estos pseudo hinchas en aquellas noches épicas.

En el complemento volvió la actitud del comienzo. Avisó Carrillo con un frentazo a los guantes de Pedro Díaz Mendoza tras un centro de Meza. Y a los 48’, Tiago Palacios recupera un balón en tres cuartos, alarga para Farías, el ex Colón encara, lo bajan, el esférico corre, Palacios lo toma a la carrera con efecto, hay un leve desvío en Fuentes y la comba agarra velocidad para picar y colarse al lado del caño derecho.

A partir de allí, Tiago creció una enormidad, y tuvo el segundo con un estiletazo bajo tras acertada intervención de Piovi. Mikel, que se terminaría comiendo la cancha, genera a los 51’ la expulsión de Colitto, quien lo pisa de atrás y recibe la segunda amarilla.

En la ventana de los 63’, Neves, Brian Aguirre y Castro reemplazan a Piovi, un tibio Cetré y un muy aplaudido Farías. Y en su primera intervención, “Bigote” estrella la pelota contra el parante izquierdo luego de un enganche de Amondarain y de la inteligencia de Tiago Palacios al dejarlo pasar abriendo sus piernas. El mismo Tiago, trascartón, sacó un bombazo de zurda a nada del ángulo derecho.

Y la sensación de tercero al caer no logró cristalizarse porque el Cusco, con diez, se animó más que con once, entró el pelado Juan Manuel Tévez para darle intensidad a los intentos cusqueños con su determinación, y los mencionados desajustes en la retaguardia, marcadas imprecisiones individuales de Benedetti y Tomás Palacios enmendadas por el correcto segundo tiempo de González Pirez, además de la también apuntada ineficacia para convertir, mantuvieron el resultado en suspenso.

Gaich ingresó por Guido a los 74’, Sosa por Mikel a los 81’, Brian Aguirre le quemó los brazos a Pedro Díaz después de un dribbling por izquierda, en la continuidad armó una pared con Sosa que se diluyó al buscar a Gaich, y el 7, ya en el epílogo, le pegó débil pisando el área para desperdiciar una chance clara tras recibir de Alexis Castro.

Así el León sumó 3 puntos claves, con el inefable talismán de Pachu Zubiri en el relato. Hay numerosos detalles por corregir, pues frente a Cruzeiro, o en eventuales etapas posteriores de Copa Libertadores, las ventajas concedidas anoche serán fatales.

Párrafo aparte para las patéticas “pausas de hidratación”, rodeadas del show televisivo en torno a las indicaciones tácticas de los DT, haciendo públicas intimidades propias de cada plantel. Quieren disfrazar el fútbol argentino y sudamericano con los artilugios de las ligas yankees de béisbol. Se aproxima un Mundial con sedes en tres países. Y lamentablemente, el plan de desnaturalización de este hermoso deporte prosigue su marcha implacable.
Salutti
Muslera: 7
Meza: 5½
Tomás Palacios: 4½
González Pirez: 5½
Benedetti: 5
Amondarain; 7½
Piovi: 5½
Palacios: 8 ⚽
Farías: 8½ ⚽
Carrillo: 5
Cetré: 5
Neves: 6
Brian Aguirre: 7
Castro: 5
Gaich: 4

Buen punto con Meza en cancha

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Un primer tiempo dominante, con el gol tempranero de Palacios tras el desvío en el zaguero que descoloca al arquero, y un complemento de inexplicable repliegue. Es la síntesis de la visita de anoche a la legendaria Medellín.

El punto sirve, sobremanera si nos hacemos fuertes en UNO, pero tiene gusto a poco por cómo se dio el encuentro.

Luego de la apertura, el Pincha lo controló e incluso pudo aumentar con ese derechazo bajo de Cetré desviado con esfuerzo por el guardameta Chaux. Tuvo también un tiro libre al lado de la media luna mal ejecutado por Palacios, a quien fauleaban después de un bochazo alto bajado por Carrillo.

Guido, visiblemente disminuido por un cuadro de gastroenteritis con unas líneas de fiebre, no pesó. Tampoco Farías, distraído en ocasiones y a contramano de las acciones. Muy bien Amondarain en el eje, con despliegue impresionante, generoso Piovi para raspar, y la cueva se las ingeniaba con los inocuos centros cruzados del dueño de casa.

En la segunda mitad, Independiente mete al zurdo Cataño para armar juego, el chico agarra la manija y su equipo comienza a crecer. Por el contrario, Tiago Palacios empieza a equivocarse en la conducción de las réplicas, Farías desaparece, Guido se muestra exhausto y sólo un bombazo ancho de Cetré ilusiona, mientras los cafeteros se multiplicaban por la banda de Benedetti -casi comete un penal- y Tomás Palacios iría apagando incendios con oportunos cruces.

Y a los 63' llega la igualdad, ni bien Gaich, Castro y Tobio Burgos reemplazaban a Carrillo, Farías y Cetré. Ataque por la izquierda, Meza es un poste, y González Pirez va al piso para bloquear en parte un disparo que los reflejos de Muslera mandan al corner. Viene el tiro de esquina muy pasado, sobra el salto de Gaich y a sus espaldas, absolutamente solo porque Meza se sustrae del partido, Chaverra la agarra de primera y la manda a guardar. Si dirigiera Bilardo, el lateral no juega nunca más, pues se observa a grosso modo cómo, al partir el envío, mira hacia afuera del área, nunca advierte al autor del tanto y se desentiende de su responsabilidad. Impresentable.

A posteriori, el León no consiguió construir con el balón, máxime con un Tobio Burgos pintado -apenas un centro para ese cabezazo imperfecto de Gaich-, mientras Mikel continuaba corriendo, quitando e imponiendo su personalidad. No obstante, la posesión se perdía con facilidad porque nadie tenía el fútbol, y en este deporte, principio quieren las cosas.

Al filo del descuento, Neves y Brian Aguirre por Amondarain y un desdibujado Tiago Palacios, éste fundido por su constante subibaja por el carril, cuando debería tener rol de enganche clásico, sin tanto compromiso por la marca. Dicho de otra manera, Estudiantes extraña mucho la pausa, el cambio de ritmo y la habilidad de Cristian Medina, no a Ascacíbar.

En el epílogo, el gigante Gaich pudo desnivelar al recibir una gran cortada de Brian Aguirre, sin embargo a la carrera quiso definir a tres dedos o a medio puntín al primer caño, cuando el perfil ameritaba el zurdazo al segundo.

Así, dividiendo puntos con un rival de mediano handicap, el Tetra se despidió de la cálida tierra de Valderrama y Pablo Escobar. Bajo un arbitraje vergonzoso del maleante venezolano con berretines de sheriff y la caradurez de Adorni.

Unión este sábado y los peruanos el próximo martes pondrán a prueba el temple de un plantel donde Meza y Tobio Burgos -el jugador de mayor involución- no deberían ni concentrar.
Salutti
Muslera: 6
Meza: 2
Tomás Palacios: 6
González Pirez: 5
Benedetti: 4.5
Farías: 4
Piovi: 6
Amondarain: 7
Tiago Palacios: 6 ⚽
Carrillo: 5
Cetré: 5.5
Castro: 4
Tobio Burgos: 3
Gaich: 5.5

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NO SE OLVIDEN...

NO SE OLVIDEN...

Homenaje a Caloi

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Wallpaper por Estudiantes

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