/>









/>































🟥⬜🟥VAMOS PINCHA!!!🟥⬜🟥🦁

X@Por_Estudiantes

PATÉTICO

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Hace años que no se ve un Estudiantes tan lamentable como el de la primera mitad de esta noche en Liniers, donde el 1 a 0 del local resultó exageradamente exiguo ante la horrenda presentación de su huésped, que exageró al límite de lo exasperante las diferencias ya no entre su formación titular y la suplente, sino entre aquélla y el presunto mix.

Horrores en todas las líneas, con Neves regalando balones en la puerta del área, con Benedetti bajándole la pelota a los rivales, con Cetré, Gaich y Aguirre absolutamente dibujados, con Castro navegando en la intrascendencia, con Meza en un nuevo cumpleaños, con la dupla Tomás Palacios-González Pirez incoordinada, y con el único farol de Baltasar Rodríguez en la negra oscuridad, poniendo voluntad e intentando jugar. Muslera sacó una, dos, tres, cuatro, se equivocó al darle una bola comprometida al dormido Neves, y a los 39’ nada pudo hacer ante el centro pasado de Robertone, cuando Neves pierde la marca de Silvero, éste se zambulle en palomita para enviarla hacia atrás y Ronaldo Martínez aprovecha el papel de estatua de González Pirez para mandarla a guardar. Previamente, el VAR salvaba al León en penal cobrado por Dóvalo. Y Vélez se comía cuatro o cinco claritas al lado del arco, dos de ellas en los pies de “Mati” Pellegrini, que estrelló una en el poste.

La etapa concluyó con la mínima ventaja para el dueño de casa, y con inocultable sensación de vergüenza por el mayúsculo papelón de un once pincharrata dormido, frágil en las divididas, permeable y extraviado en su propia impotencia, mientras los reproches iban y venían de un jugador a otro a causa de un estado confusional generalizado. Irse al descanso con apenas un gol de diferencia era un milagro frente al Fortín, que el miércoles había disputado con Boca en Córdoba un encuentro desgastante por Copa Argentina, y lucía no obstante mucho más fresco, ganoso e intenso.

Correa y Piovi sustituyeron para el complemento a los tétricos Neves y a Brian Aguirre; debería existir certificado de defunción para ambos, y también la urgente promoción de chicos de la Reserva, del tipo de Franco Basualdo, el mediocampista Agustín Traina, o el mismo Pierani, hoy ni siquiera citado por quien multiplica oportunidades para elementos de sueldos onerosos y producciones paupérrimas.

Y con el peso específico de esas dos variantes, aún sin brillar, al Pincha le alcanzó para, al menos, dejar de sufrir. Gracias al armado del “Tucu” crecieron sus compañeros, con un atisbo de ilusión a los 65’ porque Guido y Tobio reemplazaron a los fantasmagóricos Gaich y Cetré. Tuvo una clara en los pies de Castro, pero le taparon el remate al recibir de Carrillo. El ingresado Luca Feler –el hijo del relator-, le sacó astillas en una réplica al palo izquierdo de Muslera. Y en una corrida solitaria, Meza eligió sin ángulo patear fuerte a los guantes de Marchiori en lugar de enviar el centro. Sin embargo, a pesar de emparejar el trámite, el Tetra venía conmocionado de esos 45’ iniciales y nunca consiguió imponer una neta supremacía.

Al final, González Pirez sintió una molestia y fue relevado por Santiago Núñez. Y así, sin pena ni gloria, el pincharrata sumó una nueva decepción, alejándose cada vez más en la tabla anual y en la clasificación para los mata-mata del Clausura, lo cual tumba esa afirmación muy trillada en las redes sobre la posesión de un gran plantel, pues no lo demuestra en los hechos, y si aquella derrota ante Riestra caló hondo en la valoración conceptual de la gente, la insignificancia colectiva de este sábado no le va en zaga.

Ahora apura el match contra el Corinthians por Cuartos de Final de Libertadores, el próximo miércoles en UNO. Habrá que fingir demencia, alentar como siempre y cruzar los dedos. Porque los altibajos son tan marcados que terminamos desconociendo qué somos, dónde estamos parados e incluso cuál es la verdadera cara de un equipo ciclotímico, cuyos violentos arrestos de apatía depositan a sus fieles seguidores en inmerecida consternación.
Salutti
Muslera: 6
Meza: 4
Tomás Palacios: 5
González Pirez: 3
Benedetti: 4
Baltasar Rodríguez: 6
Neves: 1
Castro: 5
Cetré: 3
Gaich: 2
Brian Aguirre: 2
Piovi: 5
Correa: 6
Carrillo: 5½
Tobio Burgos: 5

Empate con gusto a muy poco

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Si el partido de anoche se hubiese definido como en el boxeo, las tarjetas de 117-112, 118-113, 117-111 cantaban victoria de Estudiantes. Pero no ligó, y pese a merecer el éxito ampliamente, terminó dividiendo puntos con un Newell’s aferrado siempre a la igualdad.

Pasado de revoluciones por la intensidad de su presión en los 10’ iniciales, cuando erró muchos pases, el Pincha dominó con buena circulación a partir de los 15’, de la mano de Baltasar, Correa y Neves, más la confianza de Tobio Burgos, y las situaciones comenzaron a sucederse, pese a algunas imprecisiones en las salidas de Piovi y de González Pirez, éste falto de timming y perdonado por el árbitro pues estando amonestado le pegó un saque de amarilla a Cóccaro.

Tras un corridón de Tobio Burgos, Correa eligió buscar a Carrillo en vez de patear, y un zaguero cortó con lo justo. Enseguida, gran pelota de Neves para Correa, llena de efecto, el “Tucu” deja en el piso a su marca, se acomoda, y mete un derechazo fuerte a las manos del arquero. Lo talan a Correa, toma Tobio el tiro libre, llueve pasado, lo baja González Pirez de cabeza, Correa controla con el muslo, le tapan el remate, en el rebote la cede mansa para Neves y su derechazo contra el palo derecho es sacado con terribles reflejos por el manotazo de Reinatti. Al rato, desborde de Tobio, saltan Guido, el arquerito y un fullback, la redonda queda boyando, la atropella Baltasar, se le va abriendo y sin ángulo la manda por encima del travesaño. Y en firme escalada de Mancuso, su centro quirúrgico es conectado por atrás de palomita por Carrillo, que se la cambia a Reinatti al agarrarlo a contrapié, y el horizontal le dice “no” al Tetra. Que sólo sufrió una entrada profunda de Ríos, asistido por la sapiencia del chico Facundo Guch (diamante en bruto), y cuyo envío, luego de desviarse en Núñez, sobró de emboquillada a un estático Muslera, aunque no pudo ser cabeceado del otro lado por Mazzanti ante el cierre de González Pirez y Benedetti.

Para el complemento, Meza y Castro por Mancuso y Piovi; éste, de tibia etapa, era importante empero por su trajín, y si bien Castro no desafinó el León sintió su salida. Lo de Meza no encuentra explicaciones, por su falta de criterio para atacar y defender.

Sin embargo, el zurdazo de Castro cerquita del caño izquierdo al recibir el pivoteo de Carrillo, las dos erradas por Guido frente al arco, ambas con la categoría de Joaquín Correa en el tejido de las jugadas, el bombazo de Santi Núñez que exigió en el piso a Reinatti, y el derechazo de Meza a las nubes tras controlar en el primer palo un tiro de esquina, fueron nuevos méritos en la columna del haber frente a una Lepra que se animó en dos o tres ocasiones, una de ellas devenida de una pérdida de Neves y conjurada por Muslera al rechazar el tiro no tan cruzado de Massanti; no obstante, el uruguayo salió a cazar mariposas en un ollazo desde la derecha, y por fortuna nadie ingresaba a sus espaldas.

Las inclusiones de Cetré y Brian “Timidez” Aguirre (con la actitud física y anímica de un hombre vencido) para cuidar a Tobio Burgos y a Correa, allá por los 74’, no aportaron solución alguna y explicaron por qué son suplentes. Guido continuó fajándose con los centrales, y el reemplazado del ovacionado Baltasar por Gaich, a los 83’, tampoco ayudó a torcer la balanza en el final, cuando las demoras del golero rosarino eran notorias en cada saque de arco, y NOB, en el balance, conseguía una unidad importante en relación al desarrollo del encuentro.

El aplauso de la gente retribuyó la entrega. El resultado no reflejó lo observado en el rectángulo y la posición de ELP en la tabla doméstica lo ubica alejado de los lugares principales. El sábado a las 21:15, el Amalfitani será el escenario de antesala para el choque copero de la semana próxima, con Vélez esperándonos con el cuchillo entre los dientes. Allí debutaría el colombiano Monsalve. Claro que si los relevos no rinden será dificultoso cosechar en todos los frentes de esta infernal seguidilla, y por eso se sigue hurgando contra reloj por abrochar un último refuerzo.
Salutti
Muslera: 5
Mancuso: 6
Núñez: 6½
González Pirez: 5
Benedetti: 5½
Baltasar Rodríguez: 8
Piovi: 5
Neves: 6½
Correa: 7
Carrillo: 6½
Tobio Burgos: 7
Meza: 3
Castro: 5½
Brian Aguirre: 4
Cetré: 5

Robarnos no les alcanzó

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Pese a las malas artes del maleante Fernando Echenique, a cargo del VAR, el Pincha derrotó 3-1 a Barracas en el estadio de Defensa y Justicia. Cuestionados por el 99% del público futbolero, los comodines del nuca sudada no tienen tapujos para proceder, amparados en una impunidad vergonzosa.

Con Joaquín Correa marcando diferencias desde el vamos con su calidad superlativa, el Guapo tuvo empero cerca de los 15’ su doble chance de apertura. Tras muy buena combinación colectiva, el envío combado de Insúa, el movimiento de Briasco para anticipar a Núñez, su cabezazo direccionado y el palo izquierdo salva al León; que no la saca, deriva en Bruera, éste asiste a Tomás Porra y el zurdazo del 8 –de gran tarea el ex San Lorenzo, un jugadorazo- se va por encima del horizontal.

A los 22’, filigrana de Correa tejida en pared que Carrillo le devuelve de taco, en autopase para limpiarse al defensor y en su cesión atrás a la boca del área chica, donde Tobio Burgos a la carrera se la acomoda a Baltasar Rodríguez, quien de frente la manda a guardar en verdadero golazo. Llama el VAR, y en decisión descarada cobran supuesta falta previa de Núñez, consumando el enésimo despojo a favor del equipo de Tapia. Estallaron el banco y la tribuna, también los jugadores, y hubo un lapso de piernas fuertes provocadas por la impotencia ante semejante robo a mano armada.

Una muestra clara de manipulación, realizada con absoluta impunidad en una cabina ubicada a muchos kilómetros de la cancha.

A los 39’, espléndida pelota de Neves –bastante mejorado- para Correa, éste la baja, se clava de golpe, la toca para Mancuso con exquisitez sublime, el lateral manda un centro rasante y Jappert, en su desesperación por cerrar cuando atropellaba Tobio Burgos, la tira al fondo del arco para decretar en contra el 1 a 0.

Correcto Piovi en el eje, enérgico Baltasar Rodríguez, despierto Neves –le tiró a tres dedos otro bochón a Mancuso-, Guido peleando como de costumbre, desacertado Benedetti en la terminación de sus subidas, y cada vez que el esférico pasaba por los pies de Correa se hacía la luz, por la claridad conceptual y el virtuosismo técnico del tucumano.

Arranca el complemento, Insúa saca un buscapié al ras entre las piernas de Mancuso, Bruera la toma como viene, con potencia, cerca del área chica, y Muslera en alarde de reflejos evita el empate. Y a los 50’ el segundo pincha, devenido de elogiosa jugada colectiva: bochazo cruzado de Santi Núñez a Benedetti, su pase al claro para Tobio Burgos, se hamaca, desaira a Jappert, mete un centro bajo atrás, se pasa Guido y Baltasar Rodríguez, a sus espaldas, la engancha de zurda para doblegar a Miño, agarrándolo a contrapié.

Tuvo el tercero en una réplica movida de abajo con velocidad mental y compenetración por Muslera tras atrapar un corner y ponerlo a correr a Baltasar Rodríguez, notable habilitación al claro para Tobio, éste la quiere picar y el arquero le adivina la intención, salvando con un manotazo.

Al rato, Muslera corrigió un insólito error de Mancuso en la boca del arco, zafando con pericia una situación peligrosísima. A los 63’, Baltasar para Carrillo, taco de Guido en la pared, Baltasar a dos toques lo busca a Benedetti, éste a Guido y en segunda pelota, desde el piso, la empala al flanco del guardameta. Sin embargo el VAR lo anula por offside milimétrico de Benedetti. Allí sale Baltasar Rodríguez, una de las figuras, e ingresa Alexis Castro. Unos minutos más tarde, Cetré y González Pirez relevan a Tobio Burgos y a Benedetti.

En Barracas había entrado Baroni, imparable por la zona izquierda para Mancuso y Castro, e incluso para un Piovi que se volcaba a colaborar en la marca. Y a los 67’, Bruera anticipa en lo alto de cabeza a Tomás Palacios, la manda por arriba de Mancuso, Baroni solito encara a Muslera y su disparo es apenas tocado por los dedos del uruguayo para dar luego en el caño derecho.

Kociubinski y Meza reemplazan a los 82’ a Piovi y a Correa. Trascartón, el descuento de barraquero, con Briasco cuerpeando a Núñez para llevársela a los empellones, en la última trabada del zaguero el esférico se eleva, el delantero lo acomoda con la mano, patea exigido, se desvía en la panza de González Pirez y descoloca a Muslera. No obstante los reclamos, el VAR hace la gran Poncio Pilatos, o quizás en Ezeiza estaban enfiestados con un par de señoritas, porque es inexplicable cómo no llamaron al menos para disimular. Si revisaban, la anulación era inevitable, y en la complicidad con el nuevo hurto le concedían otra opción al cuadro del poder.

Por eso otra vez, al igual que en la etapa inicial, la sensación de ultraje confundió al equipo, sobreviniendo un lapso de zozobra potenciado por el hecho de refugiarse demasiado atrás y de rechazar a cualquier parte en lugar de defenderse con la pelota.

Hasta que a los 88’, en un contraataque por la izquierda, Cetré alargó para Castro, el ex Colón se las rebuscó en la raya de fondo para sacar un ollazo pasado, del lado opuesto la paró Meza sin marcas, levantó el balero y le puso un pase a la cabeza a Guido para el frentazo inapelable del 9... y un tanteador más acorde con el desarrollo del encuentro.

Así, el Tetra avanzó a Cuartos de Final en la Copa Argentina y chocará con el vencedor de Platense-Instituto, que al momento de redactar estas líneas iban 0-1 en el entretiempo. El marco de gente albirroja en la lluviosa noche de Varela, aceptable aunque nada multitudinario, reflejó la falta de tacto en el alevoso precio de la popular (60 calinas), máxime en un momento donde el cierre de pymes, comercios de barrio, negocios de diferentes rubros e industrias se multiplica en todos los rincones del país; en pleno desastre generalizado, los genios de AFA iluminados a luz de vela hacen lo humanamente posible para alejar a la gente del espectáculo, como si obraran adrede, eligiendo sedes exóticas y colocando los tickets a valores europeos, mientras para septiembre anuncian la denominada “Supercopa Internacional” ante Rosario Central en Santiago del Estero. Que se vayan a cagar.

La contratación del talentoso Miguel Monsalve parece completar la faz creativa del plantel, y con el cupo restante se tratará de abrochar un mediocampista de marca. El sello distintivo de Correa le propició un salto de calidad notorio al andamiaje ofensivo, con resultados a la vista. El lunes a las 19 horas, frente a Newell’s en UNO, se debe continuar por la senda de la convicción.
Salutti
Muslera: 8
Mancuso: 5½ ⚽
Tomás Palacios: 5
Núñez: 5½
Benedetti: 5
Baltasar Rodríguez: 8 ⚽
Piovi: 7
Neves: 7
Tobio Burgos: 7
Correa: 9
Carrillo: 7 ⚽
Alexis Castro: 6
Cetré: 5
González Pirez: 5

Sin ideas de Buenos Aires a Junín…

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Con los altibajos característicos de un ciclotímico, indudable cuota de mala suerte y varios desempeños por cierto horripilantes, el Pincha volvió a dar un paso atrás en esa marcha tan irregular que incluye el papelón ante Riestra, la goleada a los virgos y la contundente clasificación copera en Chile. Ahora, derrota por 2 a 0 en Junín, con el consiguiente retroceso conceptual.

La molestia muscular acusada por Santiago Núñez en el calentamiento previo motivó la inclusión de Pierani, y el pibe del club mostró cuánto incide la falta de roce. Pero además, Estudiantes jugó de cabo a rabo con diez pues Alario fue una silueta fantasmagórica e inactiva, y los 45’ iniciales con nueve porque Fabricio Pérez estuvo virtualmente… en un cumpleaños.

Entonces, pese a la inmensa calidad de Joaquín Correa, el asunto se hizo cuesta arriba ante un rival aglutinado en su mitad, aplicado, raspador, concentradísimo y siempre molesto en esa canchita tan aciaga.

Mejor de entrada el León, que a los 11’ tuvo la apertura en un zurdazo de Meza apenas ancho contra el caño izquierdo, luego de gran jugada colectiva decorada por un toque sutil de Correa para el lateral.

Sin embargo, en su primer avance real, el local se pone en ventaja: lo postean a Pierani, el anticipo de cabeza va para Marabel, el chico sale a buscarlo a la raya de fondo, centro atrás del 27 verde, “Caramelo” Martínez lo toma a la carrera en la media luna, el balón se desvía en Tomás Palacios y descoloca por completo a Muslera.

Brian Aguirre tampoco entraba en sintonía, con gambetas intrascendentes hacia los costados, y en una de sus únicas apariciones positivas roba a los 21’ una pelota, toca para Castro y éste, de exasperante lentitud, la manda por arriba del travesaño. Al ratito, Muslera evita el segundo de Marabel, en una réplica que agarra al equipo mal parado y donde el delantero le gana las espaldas a Pierani. El Tetra desperdicia un par de contragolpes en las torpezas del sanjua Pérez –pedió un pique paralelo a la raya con los 41 años de Juan Manuel Insaurralde- y Aguirre, inofensivos en los mano a mano. Y la clase de Correa parecía un farol en la oscuridad.

Cetré y Mancuso reemplazan de movida en el complemento a Fabricio Pérez –penoso papel- y ahí nomás, a los 7’, el arquero Ayala desvía al corner un tiro libre bajo colocado por el colombiano, que ingresó con ganas. El tiro de esquina ejecutado por el parcero deriva en Pierani, quien le pega mordida a los guantes del golero. Trascartón, entre el rubio defensor y Muslera subsanan un grueso error de Piovi, y al toque, Herrera remata alto el enésimo contraataque de su escuadra.

Hubo un fuerte zurdazo de Tomás Palacios al medio del arco, y a los 65’, Sosa y Tobio Burgos relevaron a Joaquín Pereyra y a Brian Aguirre. No obstante, la suma de buen pie no era suficiente para equilibrar el tanteador frente a un oponente rígido y ducho para esperar agazapado en su propio campo.

A los 75’ Carrillo sustituye al tibio Alexis Castro, y en la más clara estudiantil, Cetré para Sosa, el 7 la acaricia al claro para el moreno, centro pasado, se eleva Guido, mete el frentazo a la red y Ayala, en atajadón increíble, se estira cerca del ángulo para vestirse de figura.

Aunque a los 80, en acción revisable e ignorada por Nicolás Lamolina, llega el segundo juninero. Bochazo largo, lo pelean Marabel y Pierani, el de Sarmiento camisetea claramente al zaguero, éste cae, le queda libre a Churin, la extiende a Marabel, la cruza a rastrón al lado opuesto y Gastón González la manda a guardar, inutilizando el cierre enérgico de Mancuso y el pasivo de un Piovi bastante achicado en el aspecto físico. Sin embargo, el mismo Piovi saca trascartón en la línea un tiro de emboquillada de Churin, luego de una salida inexplicable de Muslera al saltar a cabecear con Salle en la media luna.

Llama el VAR por un codito abierto de la barrera en tiro libre de Tobio Burgos, es penal por reglamento, y con Sosa –invicto desde los 12 pasos- en el rectángulo, lo ejecuta Correa sin convicción, por encima del horizontal, para ir bajándole las persianas a una tarde negra y a nuevos 3 puntos regalados en la Liga Profesional. Al cierre, Cetré remató alto tras un doble dribbling personal, y otra chance de Correa en el epílogo no le permitió redimirse.

Farías estuvo sentadito en el banco, y si en la consideración del DT se encuentra por detrás de Alario, Aguirre y Fabricio Pérez, que armen un paquete por los cuatro.

En síntesis, revés doloroso por la forma. Por la falta de energía general. Por la floja presentación al trotecito a excepción de aquellos 15’ basales de dominio. Y por el peso específico del seguro retroceso anímico, después de alejarse del precipicio con dos victorias importantes; de las cuales, este domingo, no supo ni pudo replicar el factor intensidad.

La cosecha lapidaria en el plano doméstico habla de 6 unidades sobre 18 posibles. El mata-mata con Barracas, el jueves venidero en Florencio Varela, obligará a elevar la vara. La vida por los colores debería ser lema en todos los partidos, o cada instancia de recambio resultará un suplicio.

Salutti
Muslera: 5
Meza: 4
Pierani: 5
Tomás Palacios: 5
Pereyra: 5
Castro: 4
Piovi: 5
Correa: 6
Aguirre: 4
Fabricio Pérez: 2
Alario: 2
Cetré: 6
Mancuso: 5
Sosa: 5
Tobio Burgos: 5
Carrillo: 6

Club copero copa Chile

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


El categórico 3 a 0 de anoche en el Claro Arena de Santiago de Chile ratificó que la esencia de Estudiantes está insuflada por las venas del certamen continental, le permitió embolsar US$ 1.700.000 al club por clasificar a Cuartos de Final, y además sumó 6 unidades vitales para el Mundial de Clubes, 3 por el triunfo e ídem por pasar de fase.

Pese a plantarse desde el vamos, al León le costó un ratito descifrar el terreno sintético muy ligero, donde el balón hacía patito, y varias pérdidas de un Castro muy impreciso empalidecieron la imagen del comienzo. No obstante, con un Baltasar Rodríguez muy desprejuiciado, más el habitual compromiso de Piovi, el batallar incansable de Carrillo para fajarse con los centrales y la acertada ubicación de Tiago para recibir cerca del área rival le fueron acumulando puntos en el haber. Todo bajo un arbitraje al extremo permisivo y localista del colombiano Roldán, que ignoró un rosario de infracciones chilenas, algunas de ellas al límite de la violencia.

Sendos disparos de Baltasar, Tiago –con el efecto al revés…- y Carrillo acercaron al Pincha, que sufrió una contra rápida en el botín de Giani tras un error de Castro, y su derechazo fue controlado contra el poste izquierdo por Muslera. Y a los 33’, cuando el dominio del 7etra se asentaba, en un avance a fondo de Tiago Palacios su marcador lo manotea, ambos caen dentro del área, el defensor además le pisa el gemelo, y en acción indudablemente revisable, el referée hace la de Poncio Pilatos, mientras el uruguayo queda tirado tomándose el posterior y realiza con las manos el típico gesto de pedir el cambio. Terminaría siendo una desgracia con suerte, porque lo reemplaza Joaquín Correa y el crack le cambió la fisonomía al equipo con una actuación deslumbrante.

De entrada, luego de dos o tres toques distintivos, tira de prima una pared con Guido que éste le devuelve un tanto extensa. Y antes del descanso, gran enganche de Baltasar en posición de 8, cambio de ritmo, aprovecha que Guido al arrastrar su custodio cortina a Correa y le cede una pelota bárbara al 32, que la acomoda y la pone donde él quiere, cerca del caño derecho, en excelsa definición.

En el arranque del complemento apareció Tobio Burgos para recibir un par de murras por la izquierda, franja en la que colaboró bastante con un flojo Benedetti. Correa continuó tejiendo filigranas, agarrando la manija, ordenando a sus compañeros y regalando pinceladas con la exquisitez propia de los distintos. Y a los 53’ el “Tucu” toca para Guido, recibe la pared, abre al ras para Mancuso, el lateral lo ve a Guido y su centro es una asistencia a su cabeza para el asesinato de pique al piso del arquerito local, al punto que el balón frenteado por Guido después de botar en el suelo anida en la unión.

A los 60’, Medina reemplaza a Castro –desaprobado-, Tobio Burgos y un extenuado Baltasar Rodríguez por Meza, Neves y Cetré, situando al ex Colón por delante de Mancuso y al colombiano en la función de Tobio; ambos cumplieron, no así el mediocampista oriental, totalmente falto de timming y de forma física a la visual. Ello le permitió un lapso de reacción a la Universidad Católica, unos diez o doce minutos plagados de ollazos cruzados, tallando Santi Núñez para aventar el peligro y mostrándose muy seguro Fernando Muslera. Algo nervioso por un patadón de un rival, Maderito Palacios lo atendió al rato para llevarse una amarilla; trascartón salió gambeteando del área chica, e invariablemente da la sensación de estar jugando en la playa, o en un asado con amigos. A mí dámelo siempre al fenómeno, cuyo techo no se conoce.

Y los 15’ decisivos, ya con Valente Pierani por Mancuso –bolsa de hielo en su muslo derecho-, reacomodaron la potestad estudiantil para propiciar un epílogo a toda orquesta. Creció Cetré, sacrificándose para recuperar, a los 83’ lo bajan al lado de la banda al pisarla entre dos chilenos, la juegan corta, el parcero envía un roscazo envenenado a espaldas del central y Carrillo, elevándose en el aire, corrige levemente su trayectoria para decretar el 3 a 0, igualando a la Bruja Verón y a Mauro Boselli con 13 tantos en Copa Libertadores.

El elegante Correa no dejó de pisarla en puntitas de pie ni de distribuirla con inteligencia, Guido peinó una escalada de Meza para errar el cuarto por poquito, y al cabo los jugadores se fueron a abrazar con los casi 2500 hinchas que cruzaron la Cordillera para festejar la vida.

El Cacique tenía dos balas. Y ahora tranquilamente puede decirnos, “muchachos, ya está, déjenme llenar el cargador”. La jerarquía internacional de Correa, la estatura goleadora de Carrillo y la estirpe copera rojiblanca decoraron los contornos de una semana soñada.
Salutti
Muslera: 7
Mancuso: 7½
Tomás Palacios: 6
Núñez: 7
Benedetti: 5
Baltasar Rodríguez: 8
Castro: 5
Piovi: 7
Tiago Palacios: 6
Tobio Burgos: 6
Carrillo: 9½ 
Correa: 10 ⚽
Meza: 6
Neves: 4
Cetré: 6½

La garúa alentó una lluvia de goles

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


“Me parece que el Lobo, no quiere jugar, me parece que el Lobo, no quiere jugar, tiene miedo, de comerse siete más” cantaba todo el estadio cuando, con el tanteador 3 a 0, Insfrán hacía tiempo en cada saque de arco.

Antes, un partido favorable al Pincha en los 20’ iniciales, con buena circulación de Castro, Tobio, Benjamín Fernández y Tiago, el trajín de Piovi, el pivoteo molesto de Gaich, y las subidas de Mancuso y Benedetti, dentro de una formación titular con algunas sorpresas. Hubo una volea pifiada por Baltasar Rodríguez en el vértice del área chica, otra situación no resuelta por la atropellada de Gaich –era de zurda…-, un disparo bajo de Tiago Palacios a los guantes de Insfrán, y el León impresionaba mejor.

Pero a partir de los 25’, algunos errores de salida provocados por la presión virguera, aquella vacilación entre Piovi y Núñez, dos pelotazos de Muslera a ninguna parte, esa pérdida de Tomás Palacios al trastabillar, una momentánea laguna participativa de Tiago Palacios, y la equivocada insistencia general en buscar hacia la derecha, propiciaron la reacción visitante, y los tris7es, al compás de Nacho Fernández, no sólo emparejaron el trámite, sino que también contaron con una chance clarísima en el derechazo seco de Auzmendi desviado a ras del piso por el manotazo salvador de Muslera.

Sin embargo, el León se volvió a plantar y a los 35’, la barrida criminal de Steimbach a Tobio Burgos contra los bancos deja a su equipo con diez, tras la llamada del VAR confirmada por Falcon Pérez con una sola observación del planchazo a la canilla.

El negocio estaba por la izquierda y se acentuó con dicha contingencia. Empezaron a sucederse las progresiones de Castro, Tobio y Benedetti, Baltasar Rodríguez contagió con un par de gambetas llamativas, y a los 43’ llegó la apertura: Benedetti para Castro, éste de prima para Tobio, desborda a Conti, centro pasado y Mancuso, del otro lado, la agarra cómo viene para mandarla a guardar junto al palo izquierdo tras leve desvío en un defensor.

Enseguida, gran pelota cacheteada de Castro para Gaich, el Tanque se va solito, le quema el pecho a Insfrán y el pelado Max lo tala al mismo Castro en la media luna cuando se aprestaba a tomar el rebote. El ex Colón ejecuta a rastrón el tiro libre, al palo derecho de Insfrán, el guardameta vestido de verde rechaza con esfuerzo, y Gaich arremete para ganar un córner luego del rebote en Seoane.

En el complemento comenzó a garuar finito, y la lluvia fue de goles. Conti baja con la mano un balón que lo sobraba después del pique, Tiago Palacios ya le había ganado la espalda, y recibe tarjeta amarilla. Trascartón, a los 53’, cabezazo largo de Tomás Palacios paralelo a la línea de Calle 1, Gaich la puntea, Conti se lo lleva puesto, el referée le enseña el segundo cartón, lo manda al vestuario y a partir de ahí, con dos jugadores menos, Gimnasia se resignaría en vano a no ser goleado.

A los 60’, Nuñez cede atrás a Muslera, éste saca para Benedetti, bochazo del Vasco en retroceso y con su pierna menos hábil, pica Gaich, a la carrera visualiza a Palacios y casi de revés, a tres dedos, le mete una asistencia exquisita para que el uruguayo defina como los dioses, clavándola cruzada en el segundo ángulo y poniéndole el moño a una jugada de singular factura. Tiago se fue a gritarlo a la platea baja de 55, y la cancha ya era una fiesta.

A los 61’, Meza, Carrillo y Joaquín Correa reemplazaron a Benedetti, Baltasar Rodríguez y Gaich. El Tetra se comenzó a florear, con una posesión absoluta del esférico exagerada por la superioridad numérica, triangulaciones, lujos, y el “ole, ole, ooooole” de la tribuna. Y a los 70’, clasuda habilitación de Joaquín a Joaquín, Tobio Burgos enfila para el arco y ante el desesperado achique de Insfrán se la pica con maestría para decretar el 3 a 0.

Al toque, Sosa por Tiago, para la primera ovación unánime de la gente a Palacios. Y las oportunidades de aumentar se irían sucediendo. Un frentazo algo débil de Guido, el tiro libre de Sosa apenitas por encima del travesaño después de rozar en la barrera, aproximaciones de un Mancuso que volvió a ser el transferido a Brasil, y era tal el paseo de salud que a los 76’ salió Piovi para darle su lugar a Cetré.

El cuarto, a los 84’, le permitió coronar a Castro su excelente actuación, y decoró un score categórico: tiro de esquina de Sosa, sacan la pelota de cabeza, Meza la repone en el área, le cae a Castro, la para de pecho y de media vuelta la coloca besando el caño izquierdo, invalidando la estirada de Insfrán.

En el final, Estudiantes se limitó a regular energías al ritmo del toqueteo, la banda deliraba, y Falcon Pérez terminó el sufrimiento mensana a los 44’58/100, es decir antes del tiempo reglamentario.

Así, el único campeón de la ciudad estiró a 23 años, 3 meses y 27 días su “moda” invicta de local en este sainete denominado clásico, contabilizando el Único, Quilmes y UNO. Paternidad ecuánime, tajante. Además de seguro material de estudio antropológico, o para escribir un documental de Netflix.

La primera bala del Cacique fue letal, fuerte y al pecho. Ahora, con el ánimo retemplado, el martes nos espera Chile.
Salutti
Muslera: 7
Mancuso: 8 ⚽
Núñez: 6
Palacios: 7
Benedetti: 7
Baltasar Rodríguez: 7
Piovi: 6
Castro: 9 
Palacios: 8 ⚽
Tobio Burgos: 8½ ⚽
Gaich: 7
Meza: 6
Carrillo: 6
Correa: 7
Sosa: 7


Al Cacique le quedan dos balas

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Estudiantes resignó un punto vital anoche en UNO, en el cotejo de ida ante Universidad Católica, y definirá el próximo martes en la siempre hostil tierra chilena. La bisagra será del Derby sabatino, y la continuidad de Medina dependerá sin dudas de la cosecha de esta semana, más allá que anoche se mereció largamente la victoria porque el Tetra se puso en ventaja rápido con el tanto de Tobio Burgos luego de un tiro de Fabri Pérez desviado en un zaguero, corrigiendo su trayectoria al gol, y maniató por completo a su rival, dominando el trámite de esa primera etapa al punto que las únicas llegadas de la visita fueron una volea alta de Zampedri tras un desborde de Giani por el lateral de Benedetti, y ese pelotazo largo de su arquero en el que Muslera, adelantado, dudó entre apurar o retroceder, en acción aventada por Meza al ir sacando con el cuerpo al delantero hacia el lateral.

Y con Piovi comiéndose el eje, con un Castro muy sacrificado incluso para raspar, con Tiago enchufado para el armado, con Tobio Burgos de nuevo confiado, con Carrillo peleándolas todas y con Tomás Palacios desplegando su jerarquía, el 1 a 0 quedaba bastante corto, al margen de la escasez de otras ocasiones netas. Hubo un derechazo ancho de Guido, un tiro rasante sin mucha fuerza de Tiago Palacios y algunos desbordes peligrosos de Meza, pero el predominio albirrojo era elocuente incluso tras el “break” de rehidratación, ridículo a las 22 horas con una temperatura de 3 ó 4 grados.

En el complemento, se lo pierde Benedetti ingresando por la izquierda al recibir de Tiago, rematando alto y un tanto apurado. Y en lo que era el 2 a 0, Palacios lo pone a correr a Tobio Burgos, encara con determinación, lo ve del otro lado a Fabri Pérez, se la cruza para empujarla a la red y el sanjuanino le erra debajo del arco, en oportunidad inmejorable. El mismo Pérez, al rato, se hamaca y exige el cierre de su marca ante otra habilitación de un Tiago brillante.

A los 61’ reaparece con la roja y blanca el “Tucu” Correa, remplazando a Fabricio Pérez, en la primera que toca arma una doble pared con Tiago Palacios y el guardameta evita su cabezazo de gol. Es distinto, mostró su clase intacta, y será decisivo cuando agarre rodaje. Un golpe en la cabeza de Tiago al chocar en un salto con Valencia le genera tremendo chichón en su sien izquierda, lucía mareado y sale a los 67’ para el debut de Baltasar Rodríguez, quien también mostró recursos importantes; sin embargo, en esa ventana, Medina se equivoca e incluye en lugar de Castro al insulso Gabriel Neves.

Y al rato, a los 80’ en un pase irresponsable para atrás, el único uruguayo sin sangre le regala el balón a Giani, éste alarga para Zampedri, el centrodelantero saca un disparo al verse rodeado, la pelota se desvía en Núñez –flojo en varias salidas-, toma una parábola maldita y cae como una bomba a espaldas de Muslera, que no puede pese a su esfuerzo emular aquella atajada en el Templo de la Nada. En la cabecera de 57’ arreciaron las puteadas a Neves –un jovato se fue a las manos con un pibe-, también en la platea de 115, y la variante desesperada de Brian Aguirre por Tobio Burgos a los 85’ reflejó la conmoción causada por el sorpresivo empate, inmerecido por los trasandinos. Que se refugiaron e hicieron tiempo en los 6’ de alargue, bancando la igualdad ante la lluvia de centros y corners, mientras el reloj apremiaba implacable dentro de un clima de bronca e incredulidad por cómo se escapaba el triunfo.

Se vienen dos finales. Con apenas 3 de 12 unidades en la liga argentina, el crédito del Ciclo Medina camina por la cornisa. Las heridas de Independiente, Boca y el papelón de Riestra sanaban con una alegría copera. Los plazos han angostado muchísimo la brecha. Ahora, para sábado y martes, sólo admiten un resultado.
Salutti
Muslera: 5
Meza: 6
Núñez: 5
Tomás Palacios: 7
Benedetti: 5
Castro: 7
Piovi: 8½
Palacios: 8
Tobio Burgos: 8 ⚽
Carrillo: 7
Fabricio Pérez: 6
Correa: 7
Baltasar Rodríguez: 6
Neves: 3

Papelonazo que interpela al DT

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


En perfomance propia de un rejuntado, Estudiantes desnudó sus limitaciones contra el humilde Deportivo Riestra, y en el miedo de Alexander Medina al plantear el encuentro con tres centrales y línea de cinco se halla por supuesto la génesis del desastre presenciado, pues el esquema timorato potenció las escasas cualidades de los aurinegros y le quitó vivacidad al Tetra por su inferioridad numérica en la zona de gestación.

Recién se amoldaban a la canchita de metegol, y en jugada donde Brian Sánchez la acomoda entre el brazo y el hombro, su disparo pega en la mano de Santi Núñez; el bombero Merlos señala tiro libre a nada del área, lo llaman del VAR, se nota la infracción sobre la línea y entonces el referée modifica su dictamen a penal. Celis le da fuerte al medio del arco, Iacovich se inclina a su derecha y el local comienza ganando.

Después, Sosa intentó siempre armar juego con Neves y con los laterales, pero las torpezas de Gaich y Cetré, y varias pérdidas infantiles de Farías, cortaron la asociación de pases. Además, en un terreno chico, hubo dos o tres pelotazos de Funes Mori de salida a las manos de Ignacio Arce, y en uno de ellos el Cacique Medina estalló de bronca.

Los del Bajo Flores pudieron aumentar cerca de los 25’, cuando una serie de pelotas trabadas abajo derivaron en Milton Celis, quien solito no pudo concretar ante el muy buen achique del Flaco Iacovich. El Pincha, por su parte, no llegó nunca con claridad, y sus aproximaciones se limitaron a tiros libres en forma de centro controlados por la zaga del dueño de casa. No había arrestos individuales, y en la única intervención positiva de Cetré, al filo del descanso, motivó la amarilla del pelado Quintana al ganarle en velocidad. Muy poco para un equipo apático, lento e inofensivo arriba.

El complemento continuó con la misma tónica. Balones inconcebibles regalados por Nuñez, Gaich y Sosa mostraban las faltas absolutas de brújula, convicción y esquema de juego. Para colmo de males, en un saque de fondo Iacovich comprometió a Neves, éste no logró corregir, y luego de una serie de rebotes, el zurdazo de Celis fue devuelto por el travesaño.

Ahí Medina movió el banco, ingresando Brian Aguirre, Alexis Castro y Tiago Palacios por Pierani, Sosa y Cetré. Y en un breve lapso, Estudiantes lo pudo empatar con Brian Aguirre, que sacó una masita a los guantes de Arce para culminar la mejor combinación colectiva de la tarde. Y enseguida, un desborde de Tiago Palacios por derecha no encontró a nadie para empujar a la red su buscapié.

Sin embargo, resultó un arresto momentáneo, porque Riestra aumentó las cifras a los 73’ con Antony Alonso: enésimo horror garrafal de Funes Mori, el exigido despeje de Núñez habilita a un adversario, cortada para el uruguayo y su definición cruzada vulnera la flojita respuesta del guardameta nacionalizado croata.

De allí al cierre, un concierto de desaciertos grupales e individuales, multiplicados por las entradas de Fabricio Pérez y Tobio Burgos por Farías (quítenle urgente la 11...) y el tiernito Joaquín Pereyra. Apenas Mancuso y el pibe Pierani se salvan del aplazo generalizado. Incluso, a Iacovich se le escurrió de las manos una fácil cesión de salida en la media luna, generando un tiro libre de Celis que por fortuna consiguió rechazar.

Y en la peor actuación en mucho tiempo, el León terminó cayendo de manera inapelable frente a un oponente sólo aguerrido y metedor, aunque muy limitado técnicamente. Los indultos de Andrés Merlos a varios fouls de amarilla no disimulan el bochorno albirrojo, signado por su nulo volumen creativo.

Esto es por plata, hay un prestigio institucional innegociable, y hoy el Ciclo Medina rozó el talud continental, al punto que su suerte aparece ahora atada al próximo mata-mata de Libertadores frente a la Universidad Católica y al inminente clásico versus los virgos. Y que no vengan con el remanido “ni cuando ganamos somos unos fenómenos ni por esta tarde somos los peores”. Fueron un de-sas-tre. Lo observado invalida cualquier otra lectura.
Salutti.
Iacovich: 3 👎
Mancuso: 5 
Núñez: 3 👎
Pierani: 5
Funes Mori: 1 👎👎👎
Pereyra: 3 👎
Sosa: 4
Neves: 4
Farías: 3 👎
Cetré: 2 👎👎
Gaich: 1 👎👎👎
Castro: 4
Palacios: 5
Aguirre: 4

Que la involución no se haga costumbre

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Tras buenos 25’ iniciales, en los cuales creó tres situaciones claras para desnivelar, Estudiantes fue mermando sus respuestas físicas, anímicas y futbolísticas para caer de manera inapelable 1 a 0 ante Boca en la noche de Parque Patricios.

En ese lapso inaugural el local tuvo dominio territorial, aunque sin lastimar ante un Pincha bien plantado, y las réplicas platenses ilusionaron. La media tijera ancha de Castro luego de un preciso centro de Benedetti, la atropellada de Carrillo salvada por el pie de Montero después de dar rebote a un tiro rasante de Tobio Burgos, y la otra de Guido sacada junto al poste por el arquero tras parar de pecho y rematar exigido un envío pasado de Meza, mostraban al Tetra en partido.

Pero la cuerda sólo le duró un tercio del encuentro al León, pues el crack Aranda, Paredes, el pibe Flores –si no lo rompen como al Chango Zeballos en un par de años está en Europa- y el petiso Delgado se adueñaron absolutamente de las acciones, apoyados por un Ascacibar que se limitaba a correr y entregarle el balón a cualquiera de ellos. Blanco resultaba imparable para Meza, lo mismo Flores para Benedetti, y el golazo bostero, al filo del descanso, estuvo precedido de 25 ó 30 toques consecutivos previos, en jugada donde las marcas parecían pasivas porque la movilidad de los hombres xeneizes les permitía encontrarse siempre en superioridad numérica. Hubo, sí, pasividad de Meza al mirar el envío pasado de Aranda y al darse vuelta en el pase atrás de Blanco que culminó con el anticipo de Ascacibar al cierre de Núñez.

En el complemento, la sensación de los últimos 15’ de esa primera etapa se acentuó, máxime por el marcado declive de Tiago Palacios, quien perdió casi todas las que tocó, por la levedad exasperante de Alexis Castro, y por la falta de confianza común a Fabricio Pérez y a un Tobio Burgos devenido en “Tibio” Burgos, ambos sin determinación para desequilibrar en los duelos mano a mano. Entonces, Tomás Palacios tomaba la lanza desde el fondo sin visualizar el horizonte, Piovi raspaba en evidente desventaja y Guido se cansaba de pivotear en vano con inteligencia, los tres rodeados de compañeros en otra sintonía. El caso de Meza es llamativo, ya que reiteradamente parece víctima de sus propios lapsus de abstracción, como si de golpe pensara en su novia, en un yate o en mariposas, desconectándose del encuentro. En la banda de enfrente, el Vasco Benedetti puso ganas, sin embargo no terminó bien ninguna de sus escaladas.

Y así, defendiéndose con el esférico, haciéndolo circular con precisión, la Bosta afianzó su predominio frente a un adversario inerme para cortarle el esquema, y las variantes ensayadas por Medina a partir de los 60’ –Brian Aguirre por Tobio, Cetré por Fabricio Pérez, Farías por un fundido Tiago Palacios y Neves por el intrascendente Alexis Castro- no aportaron ninguna solución. La pálida entrada del parcero Cetré, cayéndose solo al intentar uno o dos enganches, y las gambetitas inocuas de Farías en el círculo central, hubiesen decorado de lujo un solteros contra casados; el individualista Brian Aguirre, al menos, pateó el único tiro pincharrata al arco de los segundos 45’, pegándole a la tercera bandeja del Palacio Ducó. El cambio de Alario por Piovi, a los 86’, obliga a preguntarnos si Gaich y el uruguayo Méndez están por detrás del “Pipa” en la consideración del DT. ¿Manyoma regresó con viruela?

Boca tuvo el segundo en dos o tres contragolpes, uno de ellos definido cruzado por el chico Flores al buscar una tremenda asistencia de Milton Delgado. Los 4’ adicionales por el maleante Nazareno Arasa –ignoró un evidente empujón de penal a Carrillo- acotaron la impotencia de un equipo que podría haber contado con una hora de agregado sin llegar al empate. El área auriazul le quedó a una legua, más allá de la innegable jerarquía individual de su oponente. Y así, desnudo de argumentos, mostró su lado débil, harto necesitado de refuerzos de nivel.
Se viene el molesto Riestra, este sábado 8 en el Bajo Flores, y habrá que apelar a un muletto digno para guardar energías de cara al paradón copero del martes en UNO, sin seguir resignando puntos en el plano doméstico.
Salutti
Iacovich: 6
Meza: 3
Núñez: 6
Tomás Palacios: 7
Benedetti: 4
Castro: 3
Piovi: 5
Tiago Palacios: 4
Tobio Burgos: 4
Carrillo: 6
Fabricio Pérez: 3
Cetré: 2
Farías: 4
Neves: 5
Brian Aguirre: 5

Hubo un tiempo que fue hermoso…

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Con 45’ iniciales perfectos, Estudiantes se despachó por 3 a 0 al siempre molesto Defensa y Justicia, en cabal e importante demostración para recuperar a pleno la confianza.

Al minuto, Tiago abre para Benedetti, centro del “Vasquito” y Castro, en rara cabriola aérea, la envía de volea por encima del travesaño. Meza por la otra banda complicaba, Piovi se comería la cancha de cabo a rabo, Alexis Castro cumplía en el rol de doble cinco, Tiago lucía encendidísimo para hacer la pausa o acelerar en el instante adecuado, Tobio Burgos se animaba por el wing izquierdo, Fabri Pérez lo imitaba por el de enfrente, y ambos tiraban diagonales para servirse de los pivoteos de Carrillo, los pases de Tiago o las pelotas filtradas por la desfachatada categoría de “Maderito” Palacios, un lujo en la zaga a la par de la sobriedad de Santi Núñez.

A los 9, la apertura, cuando Piovi ubica la subida de Meza, lo busca con ventaja, el lateral la tira pasada y Carrillo, en el palo opuesto, se la cambia de emboquillada a Borgogno con un frentazo inapelable para su 75ª anotación con el manto sagrado.

Enseguida, a los 16’, tras pérdida infantil de Alexis Castro, el mismo volante se redime con gran quite, habilita por derecha a Fabri Pérez en cesión un tanto abierta, el chico se hamaca ante su marcador, alarga hacia atrás para Piovi, éste a Tiago Palacios, óptima devolución en pared al claro con caño incluido del 10, y el “Keki” la cruza a rastrón al segundo caño en verdadero golazo.

El Pincha se floreaba por momentos, y su dominio era abrumador frente a un oponente inerme, que sólo se aproximaba con centros inofensivos. Meza le reventó los guantes a Borgogno luego de otra enorme asistencia de Palacios. El balón merodeaba el área de la visita. Y por eso no extrañó el tercero, a los 35’, después de un tiro libre ejecutado con jugosa rosca por Tobio Burgos que Carrillo traba por detrás y Tomás Palacios empuja a los remezones para irse a gritar el primero de su carrera con todas las ganas contra el codito de 57 y 115.

De movida, en el complemento, Benedetti cerró en la línea para evitar el descuento del Halcón, porque a Muslera se le escurría entre los guantes y las piernas un tirito débil de Santiago Sosa Young, en error inconcebible, y “Bigote” Gutiérrez entraba libre para mandarlo a guardar. Al ratito, un nuevo desliz del golero uruguayo, pifiando el manotazo en esférico llovido. Y esos sofocones, sumados a que Fabri Pérez y Tobio Burgos eran comidos por sus marcas, y a la merma general por el desgaste físico del tiempo anterior, provocaron un cuarto de hora incómodo en el trámite para el León, holgado por la ventaja conseguida. No obstante, en un desborde de Tobio Burgos, el testazo de Carrillo de pique al piso obligó a la estirada de Borgogno. Y una corrida solitaria de Fabri Pérez, tras guapear con el cuerpo en el círculo central terminó en las manos del guardameta de Varela gracias al tirito endeble del sanjuanino, en oportunidad de difícil emparde.

A los 72’, Sosa, Neves, Brian Aguirre y Cetré iban a reemplazar a Tiago Palacios, Alexis Castro, Fabri Pérez y Tobio Burgos, pero el susto por el golpe sufrido por Tomás Palacios –afortunadamente no fue nada-, dejó en el banco al moreno colombiano, Tobio quedó en cancha y Funes Mori terminó en lugar de “Maderito”. Ganando 3 a 0, los lúgubres nenazos, ridículos e insensatos, silbaron e insultaron al mellizo. A la postre, los cuatro costados ovacionaron a Guido al ser sustituido por Alario a los 82'.

Los 20’ ulteriores permitieron disfrutar 5 ó 6 toques distintivos de La Leyenda de la 7, uno de ellos participando en la jugada del tanto anulado por mano a Brian Aguirre, quien definía con remate cruzado tras un slalom de afuera para adentro. Y también la reivindicación de Muslera al atajarle a los 42’ el penal a David Barbona, en pena máxima botoneada por el VAR y devenida de involuntaria patada de Santi Núñez en su intento de rechazo alto. “Atravieso un proceso de sanación personal con el apoyo de mi familia, amigos, los dirigentes y el plantel”, subrayó post-partido el oriental, y al escucharlo se comprende cuán hondo caló en su equilibrio emocional su pálida performance mundialista.

La gente se retiró de UNO entonando nuevamente el “y volver a ganar, la Libertadores….”, y late fuerte, ardiendo en lo más profundo, el significado de la Copa en el sentimiento del hincha albirrojo. Que hoy no extrañó a Mikel, aunque una golondrina no hace verano, ni resultará sencillo sostener un rendimiento de la intensidad de aquella primera mitad, con incesante pressing positivo y juego asociado. El equipo causó buenas sensaciones, tomando esa frase tan trillada en las conferencias del “Cacique” Medina. Veremos si, una vez levantada la inhibición por la plata fresca del Bologna, llegan dos o tres refuerzos capaces de elevar el nivel y en consecuencia las pretensiones.

¿Quién no ha escuchado “Canción para mi muerte”? Le robo la oración inaugural al himno de Sui Generis, pues calza al dedillo para titular esta crónica.
Salutti
Muslera: 6 🖑⚽ (penal atajado)
Meza: 6½
Palacios: 8 ⚽
Núñez: 7
Benedetti: 8
Castro: 7
Piovi: 9 
Palacios: 8
Tobio Burgos: 7
Carrillo: 8 ⚽
Fabri Pérez: 6½
Sosa: 6
Brian Aguirre: 6
Neves: 5
Funes Mori: 6

Paso en falso

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Sin merecerlo, el Pincha cayó 0-2 ante Independiente, en un partido enredado y plagado de imprecisiones de ambos lados durante los primeros veinte minutos, algo propio de la dureza de pretemporada. En ese lapso, los de Avellaneda complicaban con Abaldo y Jara por los wines.

Empero, con el criterioso despliegue de Amondarain, las subidas de Tomás Palacios, la habilidad a cuentagotas de Tiago y el aceptable acompañamiento de Castro, el León pasó a emparejar hacia la media hora, y una asistencia llovida de Tobio Burgos fue mal definida de aire por Santiago Núñez, solito de cara al arco. Hubo otras que cruzaron el área chica de Rey sin ser conectadas por Guido y Tobio.

El Rojo, por su parte, también avisaba, y entre Núñez y Muslera salvaban en la línea la más clara de la visita, una media vuelta de Valdez en el área chica luego de un tiro de esquina devenido en una segunda pelota para la entrada profunda de Montiel. Y al filo del descanso, volea de Piovi pisando la medialuna, pica con ganas y sale apenitas ancha al lado del poste zurdo de Rey, que volaba en forma estéril pues no llegaba de ningún modo.

En el complemento, el Pincha salió a acorralar a su rival, con Tomás Palacios –a mi juicio debería llevar la 10 en la espalda- como abanderado, limpiando el camino desde el fondo, y varias aproximaciones traían aroma de pronta apertura. Como esa de Palacios de pique al suelo después de un envío preciso de Tobio Burgos, desviada al corner por la estirada de Rey. No obstante, Tiago desperdició sendos contragolpes por falta de determinación en los duelos mano a mano.

Y el 1 a 0 les correspondería a los de Avellaneda a los 76’, paradójicamente en su peor momento de la tarde, tras un tiro libre en forma de centro desde la izquierda que el paraguayo Ávalos anticipa a Funes Mori a media altura, con los tapones y de arriba hacia abajo, para meterla del pique al piso junto al caño derecho de Muslera. Así, sin merecerlo, el once de Gustavo Quinteros se ponía en ventaja.

Ahí nomás, el Tetra cuenta con la chance de igualar con un penal indiscutible, cuando el ingresado Brian Aguirre –en la ventana de los 72’ junto a Fabri Pérez reemplazaban a Castro y Tobio Burgos- tira una finta al borde del área grande, por la izquierda, engancha y es pisado en el talón por el “Rayo” Godoy. Lo toma Carrillo, le pega sin convicción una masita a rastrón y Rodrigo Rey detiene el débil disparo sin problemas, en ejecución que recordó a muchas de Ascacíbar desde los doce pasos. Guido ha errado 7 de los 16 pateados.

Y trascartón, en salida defensiva intrascendente posterior a un foul, Funes Mori contra la raya de Calle 1 lo busca a Muslera, con efecto, el mal cálculo del zaguero descoloca al arquero, tampoco bien perfilado porque al salir el pase se corre hacia atrás, el esférico sobra al uruguayo y Montiel aprovecha la donación, insólita por donde se la mire, para empujarlo a la red, completando 5 minutos fatales y determinantes.

Sin tiempo, ingresaron Sosa, Cetré y Alario, con el asunto sellado y una sensación de injusticia flotando en el ambiente, pues a pesar del escaso volumen de juego, su adversario no ameritaba el marcador que decretó en la despedida de Mikel Amondarain, correcto como de costumbre y con un par de intervenciones distintivas.

“El champú tiene instrucciones porque existen los boludos”, leí el otro día en Twitter. Y en este deporte, quienes leen esa etiqueta no tendrían ni siquiera que concentrar.
Salutti
Muslera: 5
Meza: 5
Santiago Núñez: 7
Funes Mori: 3
Tomás Palacios: 7
Amondarain: 6
Piovi: 5
Castro: 5
Palacios: 5
Carrillo: 4
Tobio Burgos: 6
Brian Aguirre: 6
Fabri Pérez: 5

.

.

.

.

NO SE OLVIDEN...

NO SE OLVIDEN...

Homenaje a Caloi

Homenaje a Caloi
Gracias Revista Animals! / clik en la imágen para ampliar.

Wallpaper por Estudiantes

Wallpaper por Estudiantes
Si les apetece, pueden descargarlo haciendo click y podrán verlo en mayor definición.