Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja
Un primer tiempo dominante, con el gol tempranero de Palacios tras el desvío en el zaguero que descoloca al arquero, y un complemento de inexplicable repliegue. Es la síntesis de la visita de anoche a la legendaria Medellín.
El punto sirve, sobremanera si nos hacemos fuertes en UNO, pero tiene gusto a poco por cómo se dio el encuentro.
Luego de la apertura, el Pincha lo controló e incluso pudo aumentar con ese derechazo bajo de Cetré desviado con esfuerzo por el guardameta Chaux. Tuvo también un tiro libre al lado de la media luna mal ejecutado por Palacios, a quien fauleaban después de un bochazo alto bajado por Carrillo.
Guido, visiblemente disminuido por un cuadro de gastroenteritis con unas líneas de fiebre, no pesó. Tampoco Farías, distraído en ocasiones y a contramano de las acciones. Muy bien Amondarain en el eje, con despliegue impresionante, generoso Piovi para raspar, y la cueva se las ingeniaba con los inocuos centros cruzados del dueño de casa.
En la segunda mitad, Independiente mete al zurdo Cataño para armar juego, el chico agarra la manija y su equipo comienza a crecer. Por el contrario, Tiago Palacios empieza a equivocarse en la conducción de las réplicas, Farías desaparece, Guido se muestra exhausto y sólo un bombazo ancho de Cetré ilusiona, mientras los cafeteros se multiplicaban por la banda de Benedetti -casi comete un penal- y Tomás Palacios iría apagando incendios con oportunos cruces.
Y a los 63' llega la igualdad, ni bien Gaich, Castro y Tobio Burgos reemplazaban a Carrillo, Farías y Cetré. Ataque por la izquierda, Meza es un poste, y González Pirez va al piso para bloquear en parte un disparo que los reflejos de Muslera mandan al corner. Viene el tiro de esquina muy pasado, sobra el salto de Gaich y a sus espaldas, absolutamente solo porque Meza se sustrae del partido, Chaverra la agarra de primera y la manda a guardar. Si dirigiera Bilardo, el lateral no juega nunca más, pues se observa a grosso modo cómo, al partir el envío, mira hacia afuera del área, nunca advierte al autor del tanto y se desentiende de su responsabilidad. Impresentable.
A posteriori, el León no consiguió construir con el balón, máxime con un Tobio Burgos pintado -apenas un centro para ese cabezazo imperfecto de Gaich-, mientras Mikel continuaba corriendo, quitando e imponiendo su personalidad. No obstante, la posesión se perdía con facilidad porque nadie tenía el fútbol, y en este deporte, principio quieren las cosas.
Al filo del descuento, Neves y Brian Aguirre por Amondarain y un desdibujado Tiago Palacios, éste fundido por su constante subibaja por el carril, cuando debería tener rol de enganche clásico, sin tanto compromiso por la marca. Dicho de otra manera, Estudiantes extraña mucho la pausa, el cambio de ritmo y la habilidad de Cristian Medina, no a Ascacíbar.
En el epílogo, el gigante Gaich pudo desnivelar al recibir una gran cortada de Brian Aguirre, sin embargo a la carrera quiso definir a tres dedos o a medio puntín al primer caño, cuando el perfil ameritaba el zurdazo al segundo.
Así, dividiendo puntos con un rival de mediano handicap, el Tetra se despidió de la cálida tierra de Valderrama y Pablo Escobar. Bajo un arbitraje vergonzoso del maleante venezolano con berretines de sheriff y la caradurez de Adorni.
Unión este sábado y los peruanos el próximo martes pondrán a prueba el temple de un plantel donde Meza y Tobio Burgos -el jugador de mayor involución- no deberían ni concentrar.
Salutti
Muslera: 6
Meza: 2
Tomás Palacios: 6
González Pirez: 5
Benedetti: 4.5
Farías: 4
Piovi: 6
Amondarain: 7
Tiago Palacios: 6 ⚽
Carrillo: 5
Cetré: 5.5
Castro: 4
Tobio Burgos: 3
Gaich: 5.5






