Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja
Aunque había trascendido el interés por continuar dando combate hacia los playoffs, la derrota 3 a 1 ante Unión de Santa Fe sufrida por el muletto ratificó una vez más las diferencias entre titulares y suplentes, subrayando de paso la inconveniencia de realizar experimentos tácticos por los puntos bajo dicha circunstancia.
La batalla del Maracaná dejó impregnada su huella física en el músculo del equipo, y si bien pareció sana la intención de probar de 8 a Mancuso para ir foguéandolo en esa posición de cara al 28 de noviembre, resultó un error con la carga tan fresca del choque ante Flamengo. No obstante, fue uno de los mejorcitos, a la par del siempre voluntarioso Baltasar Rodríguez y de los altibajos de Tiago Palacios. Pero Gaich volvió a pecar de torpe, a pesar de un comienzo alentador y de su correcta habilitación a Meza en la apertura a los 40’, Cetré nunca se afirma cuando arranca de entrada, Piovi no mordió el freno ni para suplir su evidente cansancio, y los llamativos horrores defensivos fundados en distracciones amateurs hicieron el resto frente a un Tatengue bastante pobre.
Ya desde temprano, la falta de coordinación entre un lentísimo González Pirez y Tomás Palacios propiciaba un par de avisos filosos de Tarragona y Estigarribia. En el empate del local, a los 51’, se reclamó una mano previa en el quite a Tiago Palacios ignorada por el VAR, llegó el centro pasado del ex 7ripero Pintado, Meza perdió la marca de Tarragona y el centrodelantero lo embocó a Muslera de sobrepique en el área chica. Enseguida, tras una serie de toques, un rechazo desafortunado de Benedetti hacia el punto del penal, Tarragona cede atrás para Luna Diale, su tiro apenas cruzado no puede ser controlado por Muslera, quien da rebote en floja respuesta, y Estigarribia, soltado por Meza, lo fusila rasante por debajo de su cuerpo.
Un hombre vencido (léase Brian Aguirre…) y el pibe Sagues Barreiro (puso ganas) reemplazaron a los 66’ a Cetré y a Gaich. A los 77’, Fabricio Pérez ingresó por Mancuso, y nuevamente demostró por qué no es tenido en cuenta. El León trató de empatarlo, circulando el balón de un lado a otro con el despliegue de Baltasar y algunos toques de Tiago, sin generar empero chances claras más allá de la ilusión provocada al ganar dos o tres corners.
Alario y Castro, al filo de los 90’, se sumaron al desconcierto en lugar de Piovi y Meza. Y casi en tiempo cumplido, ollazo alto del sustituto Malcorra, lo de Benedetti es material de video en las inferiores para enseñar lo que no se debe hacer, Tarragona lo cuerpea como si fuese un espentapájaros, el fútbol deriva para el recién ingresado Eric Ramírez, Tomás Palacios traba muy flojito y el mediocre jugador apodado “Perla” se la puntea a Muslera para decorar el score con cifras excesivas y gritarlo gesticulando la franja horizontal de la camiseta virginal.
Indudablemente, demasiado premio para el once de Madelón, sin embargo disimuló sus limitaciones con fervor y acertó en las variantes.
Con Kociubinski, Monsalve y Sosa sentaditos en el banco, el planteo conservador del DT salta a la vista, dentro de un notorio mayor a menor en el rinde porque a una aceptable primera etapa le sucedió un complemento desolador.
Claro que a 30 días del choque del siglo en el Centenario, todos los cañones y todas las energías apuntan sólo a esa Final de Copa Libertadores. Será la gloria o Devoto, pues la magra cosecha doméstica le confiere a cada paso mayores contornos de dramático cita de vida o muerte.
Salutti
Muslera: 4
Meza: 4 ⚽?
González Pirez: 3
Tomás Palacios: 5
Benedetti: 2
Mancuso: 6
Piovi: 5
Baltasar Rodríguez: 7
Tiago Palacios: 6
Gaich: 5
Cetré: 4½
Brian Aguirre: 3
Sagues Barreiro: 5
Fabricio Pérez: 3






