por Marble Arch
#LaBatallaFinal Cap铆tulo IV
¿C贸mo abstraerse del alud de nervios y emociones de un alargue devastador? ¿C贸mo analizar luego un partido bien dividido en sus mitades, con un primer tiempo donde Argentina luci贸 sedada, y un complemento en el que busc贸 de todas las maneras posibles hasta merecer largamente la victoria?
En los quince iniciales de la pr贸rroga, por momentos pareci贸 resguardar fuerzas, aunque tambi茅n por instantes ya ninguno daba m谩s. Pesaban las piernas gracias a ese desgaste que hab铆a inclinado la cancha. Y lleg贸 el arranque de Messi, el toque sutil para la entrada libre de Di Mar铆a, y la definici贸n aprendida en los potreros de Arroyito por “Fideo”, abriendo el pie para cruzarla suave y rasante al poste alejado, desatando la locura de una naci贸n.
Restaba todav铆a sufrir: un cabezazo en el palo de Romero, en el 煤ltimo corner, para verlo muchas veces y convencernos que no entr贸, tampoco en el rebote desperdiciado por el mismo ejecutante al pegarle con la canilla (la suerte del campe贸n). Y el tiro libre en el suspiro ulterior, de frente al arco, al borde del 谩rea y devuelto por la barrera.
Angelito justific贸 ese desenlace, porque fue la figura excluyente del equipo. Aun equivocando muchas veces, intent贸 siempre por un lado y por el otro, encar贸 con frescura, con fe, prob贸 al arco y fue el jugador m谩s importante, coronando su actuaci贸n con esa conquista que ya forma parte de la historia. E incluso, con todos los rojitos arriba, cont贸 con su segunda chance, disparando apenitas ancho desde la raya media, despu茅s de una gambeta corta, a la valla vac铆a. Previamente, el arquero rival le descolgaba una clara del 谩ngulo, con destino de red.
Un pelda帽o m谩s abajo, el enorme Marcos Rojo y Mascherano, ambos jugando con el coraz贸n cada pelota, y contagiando a sus compa帽eros. El lateral pincha ar贸 su banda con un ida y vuelta de enciclopedia; el volante supli贸 adem谩s los constantes nubarrones de Gago, y orden贸 cada salida o cada resguardo al convertirse invariablemente en receptor libre o en primer relevo.
Casi nada de Higua铆n, al margen de un cabezazo, muy poco de un Lavezzi cuya efectividad repercute en las redes sociales por encima del rect谩ngulo, tibio el ingresado Palacio –rif贸 la mejor jugada de Messi…- y el 10 del Barsa a cuentagotas. Inc贸modo con la marca escalonada que sorte贸 s贸lo en tres o cuatro oportunidades, esconde sin embargo un as en la manga y esa baraja viene siendo determinante: acompa帽ada por el cachetazo de Angelito, su frialdad en el minuto 118 fue digna de un elegido.
Suiza lleg贸 tres veces en los noventa: la devuelta con los pies por Romero tras un jugad贸n de Shaqiri desairando contra la l铆nea de fondo a Garay, aquella mal picada por Drimic en el mano a mano con “Chiquito” al rematar un letal contragolpe, y ese frentazo alto en el descuento. La zaga, por ende, cumpli贸.
Brasil cinchaba por Suiza, la variante de Lucas Biglia por Gago le brindaba energ铆as al sector central, San Pablo se aprestaba a disfrutar la ruleta de los penales con la factible desgracia vecina, la hinchada albiceleste languidec铆a, el seleccionado iba sin fortuna, y un octavo de final de dramatismo incomparable epilogaba debajo del sol.
Pero Lionel tuvo un metro de ventaja, y el 脕ngel rosarino no s贸lo guardaba ox铆geno en los pulmones para volar en soledad hacia el vac铆o: dentro de su bot铆n zurdo lat铆a un milagro llamado f煤tbol, clase innata de ra铆z gen茅tica, la 煤nica medicina existente para salvar del colapso a un pa铆s enfermo de pasi贸n.
Salutti
P u n t a j e s
Romero: 6
Rojo: 9
Garay: 6
Fede Fern谩ndez: 7
Zabaleta: 5
Gago: 4
Mascherano: 9
Messi: 8
Di Mar铆a: 10
Higua铆n: 3
Lavezzi: 5
Palacio: 5
Biglia: 6


