Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja
El grito se escuchó en la tribuna de 57 cuando reingresaban los equipos del descanso. Antes del encuentro, un cuantioso “el que no salta es un traidor”. Y las circunstancias de público conocimiento, encrespadas por una conferencia lapidaria donde el ex capitán ninguneó netamente a Estudiantes de La Plata, convirtieron a Estudiantes-Boca en una cuestión de honor para el León. Que salió a jugarlo con bronca, muy metido, mientras Ascacíbar, por decisión personal, se apersonó en UNO para apoyar a sus flamantes compañeros, instalándose en el palco alto de 115. Caso raro el del “Rusito”, como si fuese bipolar, pues de golpe borró cassette emulando a Maluma, e instaló la expresión de un amor desmedido por la combinación auriazul de sus sueños. “Quería jugar la Libertadores con esta camiseta”, señaló. Hay quienes tratan de justificarlo recordando a otros jugadores transferidos del Pincha a la Bosta. Esto es distinto, por su rol de referente y capitán, por las formas, por el brusco cambio discursivo, y por su desprecio al manto sagrado.
Pasillo sin aplausos del rival al pisar el césped el campeón. Y vamos al partido, disputado metro a metro, con una noche imperial de González Pirez en la zaga, muy bien secundado por Núñez. Dudas de Meza en la marca por su lado, las habituales, la personalidad de Benedetti en la otra, un eje con “Keki” Piovi raspando de lo lindo en los talones adversarios, con Amondarain en sintonía para la pelea, los carriles para el picante Fabri Pérez y el aplicado Tobio Burgos, arriba la estatura de Guido para lucharlas todas y rechazar un montón de alto en los corners xeneizes, y a medida que la calidad de Medina fue agarrando la batuta, el Pincha comenzó a mostrarse superior porque incomodó al cerebral Paredes, ganó los anticipos, forzó al error e impuso su actitud.
Avisaba Núñez con una media vuelta interceptada en su trayecto por el cuerpo de Alarcón luego de un centro de Tobio Burgos bajado por González Pirez. A los 19’, respondía Boca con un disparo elevado de Alarcón desde posición favorable. Y a los 26’, tras un bombazo de Piovi sacado por sobre el travesaño por Marchesín, corner corto de Medina para Tobio, se la devuelve a Cristian, éste para Benedetti, gran envío combado del “Vasco”, bien pasado, y por atrás, agarrado por Ayrton Costa, Santi Nüñez se las ingenia para empujarla, desde el piso, con el muslo hacia la red. Se besó efusivamente la roja y blanca contra la cabecera de la hinchada, en un mensaje que no necesita explicaciones.
Enseguida, jugadón de Benedetti por la izquierda, habilita a Carrillo, Guido lo limpia a Ayrton Costa y es atorado por Marchesín cuando intenta tirársela por encima. A los 37, en réplica velocísima, Meza se va solito por el medio, queda a mano a mano con el arquero, sin marcas, y se come un gol increíble al nublársele de golpe el parabrisas. Y a los 38’, testazo implacable de González Pirez ante un colocado tiro de esquina de Tobio Burgos, para el 2 a 0 justificadísimo en el trámite. Antes del descanso, Piovi volvió a probar de lejos y su violento derechazo se fue un poco ancho junto al caño zurdo de la Bosta.
En el amanecer del segundo tiempo, inconcebible regalo de Marchesin en una salida del arco, recibe Medina, breve pausa, asiste a Carrillo con un virtual “tomá hacelo”, y Guido, otra vez, es bloqueado por la tapada de Marchesín en chance inmejorable. A los 12’, un rebote en Meza le queda a la carrera a Fabri Pérez, volteado al entrar al área por el cruce a destiempo de Ayrton Costa; claro penal, pero el VAR lo invalida sin discusiones porque en la acción previa el fútbol pegaba en el brazo extendido de Meza.
Ahí empieza a tallar la clase del ingresado Ander Herrera, algunos fallos de Echavarría ayudan a inclinar la cancha al cobrar la mayoría de las chiquitas para la visita e ignorar tres o cuatro infracciones indudables a Medina, y el reemplazo del inexpresivo Tomás Belmonte por el chico Gelini acentúa la recuperación boquense. Máxime por ciertas ingenuidades de Amondaraian en el medio y la creciente permeabilidad de Meza por su punta, donde Lautaro Blanco se hacía un festín.
Domínguez cambió a Tobio Burgos por Franco Domínguez a los 76’, en variante extraña porque de afuera se notaba que hacía falta Neves. Y a los 81’, el dominio territorial auriazul frente a un Tetra bastante refugiado en su campo encuentra el descuento gracias a un grave descuido de Meza, quien cubre el balón en la línea de fondo, se lo chorea Kevin Zenón, ollazo exigido rechazado por González Pirez, la toma Blanco, corto desborde, otro centro atrás, Gelini cabecea al corazón del área chica, y el “Changuito” Zeballos, madrugando el cierre de Amondarain y la pasiva presencia del lungo Iacovich, señala el 2 a 1 con la punta de su botín, en tanto gritado por Ascacíbar según lo mostrado más allá de la medianoche por los compactos de YouTube.
El Barba sorprende a los 82’ con Alexis Castro y Farías por Piovi y Tobio Burgos, en especial por la inclusión del volante para una zona en ese momento ávida de suela. Ubeda responde con el juvenil Tomás Aranda por Zenón, y en la primera que toca, el habilidoso pibe se hamaca, lo limpia a Meza y descarga un sablazo al ras que obliga a la estirada de Iacovich. El tardío reemplazo de Medina por Neves, a los 91’, permitió la ovación de los cuatro costados al crack. Y el Pincharrata lo aguantó hasta los 95’ del final.
Una victoria especial. Diferente. Acaso sufrida de más en el epílogo, ya que era para liquidarlo temprano. Y la sensación innegable, similar a la del 1 a 0 a Central en Arroyito durante la histórica tarde del Pasillo de Espaldas, que este grupo en determinadas situaciones de injusticia o deslealtad saca a relucir un plus para capear el temporal más chivo. Con el cuchillo entre los dientes, con convicción contagiosa, con la energía propia de cualquier hincha anónimo que de igual modo defendería a muerte los colores.
Salutti
Iacovich: 5½
Meza: 5
González Pirez: 9 ⚽
Núñez: 8 ⚽
Benedetti: 6
Medina: 8
Piovi: 7
Amondarain; 5½
Fabri Pérez: 7
Carrillo: 6
Tobio Burgos: 6
Franco Domínguez:5








