Muchos puntos altos y una categórica goleada

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


En la víspera del 50º Aniversario del siniestro golpe militar, de cuyo Nunca Más se hizo eco la dirigencia del club con enorme compromiso democrático con la memoria activa, el Pincha aplastó a Central Córdoba de Santiago del Estero y le propinó el tercer 5 a 0 de la década, pues por igual score lo había batido el 6 de abril de 2022 y el 10 de abril de 2024.

Decir que Iacovich fue prácticamente un espectador sintetiza el dominio estudiantil; recién a los 19’ el “Flaco” fue al piso para desviar en su caño diestro un shot rasante de Santos, la única chance cierta de la visita.

La potestad albirroja, abrumadora por momentos, ahogaba al rival con intenso pressing alto, con una soberbia tarea del tándem Piovi-Amondarain, con Guido haciendo un partidazo de espaldas al arco, y si bien Palacios no estuvo fino en la etapa inicial, sus ganas y su movilidad ayudaron al andamiaje ofensivo, pese a un Cetré tibiecito para los duelos. Bien Mancuso y Meza subiendo por las bandas, y muy enchufado Alexis Castro para jugar, pedirla y colaborar con la marca. Abajo, la exquisitez de “Maderito” Palacios para aclarar las salidas, y la solidez de González Pirez en su retorno tras la supensión. Aparte, el equipo parece físicamente mejor predispuesto.

Y las ocasiones se fueron sucediendo, en reflejo de esa supremacía. Luego de un pase algo imperfecto de Palacios a Cetré, el parcero la domina y lo talan contra la raya; se aviva, la mueve rápido para Mancuso y su bombazo explota en las manos del arquero. Enseguida, gran pelota de Castro para Cetré, controla paralelo al arco, quiere definir de taco ante el atore de Alan Aguerre, el rebote sale en diagonal al vértice del área grande, Meza lo agarra a la carrera, la bola viborea entre una maraña de piernas y un defensor salva en la línea con el golero vencido. Trascartón, ese zurdazo de larga distancia de Castro que roza en un zaguero y sale cerca del ángulo izquierdo. Hubo también un cabezazo de pique al piso de Carrillo, un disparo bombeado de Mancuso por encima del travesaño, una peinada débil de Palacios después de un centro corto de Amondarain contra la raya de fondo, otro frentazo exigido de Guido –lo tomaban alevosamente- que obligó a Aguerre a tirarla al corner, un derechazo alto de Mikel al recibir la descarga precisa de Carrillo en eficiente réplica armada por Cetré, Palacios y Meza, y la sensación generalizada, al culminar esos 45’, era la de una superioridad notoria que ameritaba al menos un 2 a 0 parcial.

Partidazo
Pero en el complemento entrarían todas las que no entraron en la primera mitad, con el mediocampo en envidiable nivel, un Carrillo vital pese a no anotar y un Gaich demoledor.

De movida nomás, saca el Tetra, Carrillo para Piovi, abre para Cetre por la izquierda, éste atrás para Mancuso, da la vuelta con “Maderito” Palacios que alarga para González Pirez, se la tira a Mikel que en posición de 8 la puntea con sutileza y efecto para Guido, brillante taco del 9 para habilitar a Tiago Palacios entre los dos centrales, y lo bajan pisando la medialuna cuando se mandaba solito. Se paran Cetré y Castro para el tiro libre, ejecuta Alexis y su artístico chanfle de zurda, a lo “Bocha” Ponce, se clava en el ángulo izquierdo con Aguerre volando para la foto, en golazo para enmarcar en un cuadrito.

A partir de allí, concierto del León.A los 55’, Tiago para Guido, abre las piernas para dejarla pasar, Mikel entra al área guapeando para definir, resbala al ser cuerpeado por un zaguero, el esférico efectúa una carambola y Aguerre tapa con lo justo el rebote tomado por Castro de cachetada.

A los 63’, Fabri Pérez suplanta a Cetré, bastante ofuscado con el cambio. Y a los 69’ llega el segundo luego de letal jugada colectiva: pelotazo de Tomás Palacios, Tiago se la baja al sanjuanino, éste para Carrillo, magistral habilitación a tres dedos de Guido para Tiago, que le gana en velocidad a Pignani y asiste a Amondarain, quien la empuja debajo de los tres palos.

Trascartón, un dribbling imperial de Amondarian para limpiar el panorama por la derecha, el pase a Palacios, éste de caño lo deja solito a Fabri Pérez en el punto del penal y el sanjuanino la manda a la platea baja de 55.

A los 72’, Gaich y Neves por el ovacionado Carrillo y el aplaudido “Pucho” Castro. Y con su hat-trick el “Tanque” rompería el récord histórico de más de un siglo de vigencia, en poder desde 1924 del mítico “Nolo” Ferreyra, quien como debutante en la red hilvanaba un triplete en el lapso de 22 minutos. La mole siberiana gritó ayer treces veces en 8 minutos, en cosecha para el asombro, y quitarle esa marca sonará a utopía. La plusmarca le pertenece sin embargo a Sergio Elio Ángel Fortunato, que en 7 minutos le facturaba tres a Juventud Antoniana de Salta en el en el 8 a 2 del Nacional de 1978 (el "Matador" hizo 5 esa tarde), aunque en su caso ya había convertido con anterioridad.

A los 79’, hermoso pase de sobrepique de Piovi al vacío para Palacios, Tiago gambetea a uno pelotazo de Tomás Palacios, Tiago gambetea a uno, a dos, lo observa a Gaich y se la pone pinchadita para que el “Tanque” la frentee sin problemas, acomodándola junto al poste.

A los 82’ ingresaron Sosa y Farías por Tiago y Piovi, con diez minutos de cine del crack de Carcarañá. Que a los 84’ intercepta de taco un bochazo alto del central Maciel y baja la pelota para Farías, éste se la devuelve al 7, Sosa busca a Amondarain, Mikel a Farías, pica al claro, devolución del ex Colón, el rubio de Bavio madruga la salida de Aguerre con una energía admirable para la altura del partido y se la da a Gaich para una media volea con etiqueta de doblete.

Y a los 87 el quinto, después de un toque de Neves para Sosa, otra del crack con elegancia para Piovi, enésima cesión al claro del “Keki” para la subida de Meza, engancha cerca del banderín de la esquina, Sosa se la pide, y de prima, con ojos en la espalda, el pibe de la siete la coloca en la cabeza de Gaich para cerrar la cuenta, mientras de los cuatro costado atronaba el “Toviggino, botón, Toviggino botón…”.

La contundencia en el score expresó lo observado en el rectángulo. Durante 2024, al referirme en varias oportunidades a encuentros de la Reserva, subrayé a un chico con cosas de Marangoni que pedía cancha en City Bell, y anoche, por despliegue, juego, sacrificio y calidad, Mikel Amondarian la rompió.

Así Estudiantes vapuleó a los santiagueños de Lucas Pusineri, en una velada emotiva por el homenaje al recientemente fallecido Marcos Conigliaro, héroe de Old Trafford, y por el recuerdo de tantos hinchas pincharratas borrados de la faz de la tierra por los abominables dinosaurios.
Salutti
Iacovich: 6
Meza: 6
González Pirez: 7
Tomás Palacios: 8
Mancuso: 6
Amondarain: 9 ⚽
Piovi: 8
Castro: 8 
Palacios: 8½
Cetré: 5
Carrillo: 8
Fabri Pérez: 5
Neves: 6
Gaich: 8 

Tiago volvió una noche

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


El Tetra se trajo un triunfo vital de Mendoza gracias a la levantada general de la segunda etapa y al esperado despertar de Tiago Palacios, quien luego de dos meses para el olvido cumplió una actuación determinante en el juego y en la red.

De entrada, se lo pierde el local en una réplica. El hábil Lencioni elude con caño a Amondarin, evita la barrida de Benedetti, habilita entre los dos centrales a Santiago Rodríguez, éste gambetea demasiado largo a Muslera y se le va por la línea de fondo mientras cubría González Pirez.

A los 9’, roba Castro en tres cuarto de cancha, lo ubica a Palacios en posición de ocho y Tiago pisando el área grande le da como viene, combada a la derecha de un Rigamonti que miraba cómo la pelota se iba rozando el caño.

Después Estudiantes se empezó a repetir en la cansina lateralización, los pelotazos a ninguna parte, a un extrañamente errático Carrillo para los controles de espaldas al arco -acentuado por una cancha en pésimo estado-, el escaso aporte de Alexis Castro, la poco participación de Fabri Pérez por la izquierda, y la falta de profundidad de un equipo donde se veía enchufado a Tiago Palacios, porque la pedía y trataba de armar, pero también retrocedía por derecha para colaborar en la recuperación con Piovi y Amondarain.

A un disparo rasante de Antonini para Gimnasia de Mendoza le siguió una muy buena apertura de Palacios para Fabri Pérez, su centro llovido le cae a Castro, éste de cabeza busca a Carrillo y a Guido lo anticipan cuando ensayaba una palomita.

Antes, en un contragolpe, manotazo en la cara de Tiago Palacios ignorado por el delincuente Nazareno Arasa y por el VAR, en acción por lo menos de amarilla. Más tarde, codazo de Módica en el pómulo de Benedetti, el árbitro a 5 metros y doble amonestación por tumulto al infractor y a Tomás Palacios, en el enésimo fallo vergonzoso del mamarracho de negro.

A los 43’, Tomás Palacios se estira para cortar la escapada de Módica, que se iba en velocidad al recibir de un Lencioni talado abajo por Benedetti. Con errores y aciertos, Gastón nunca se esconde. Y al filo del descanso, el 1 a 0 mendocino sobreviene de una obra de terror defensiva propia de la Liga Amateur. Toqueteo del dueño de casa, Módica para Lencioni, éste de prima para Saavedra, engancha ante el cierre de Tiago Palacios, le pega exigido de puntín, rebota en Tomás Palacios, el balón le cae a Amondarain, Mikel se enreda en una baldosa, y lo que hace Meza a pierna cambiada, pateando al aire de manera no sólo antiestética sino también ilógica, permite que Saavedra desde el piso la cruce al medio para el grito de Módica, quien la empuja debajo de los tres palos. Un horror.

Para la segunda mitad, Cetré de movida por el intrascendente Fabri Pérez, y el parcero, tirado de once clásico, le aportaría peso específico e intencionalidad al andamiaje ofensivo. Además, Palacios se volcó al centro de la cancha, sin bajar tanto, con Mikel en esa función, Alexis Castro mejoró a ojos vista, Piovi continuó incansablemente en la función de corte, y el nuevo dibujo táctico benefició a Estudiantes, cuyo dominio fue in crescendo con el correr de los minutos.

Avisó Carrillo a los 50’ con un derechazo de primera ante un centro de Meza. A los 53’, Cetré para Carrillo, taco de Guido en la devolución al colombiano, pase filoso de Edwuin, el esférico queda boyando, atropella Guido, lo traban entre Ezequiel Muñoz y Mondino en jugada de elevado riesgo físico que deja lastimado al ex zaguero pincharrata, enseguida reemplazado.

Y a los 59’, el empate llega con moñito de golazo. Domina Piovi de pecho, paradito de cinco adelantado, lo ve por la derecha a Palacios, Tiago usa la subida de Meza para engañar una marca, un rodeo ante otra, la bola da un saltito por la irregularidad del terreno, el diez la toma de lleno y despacha un impresionante zurdazo de treinta metros que se clava arriba, en el ángulo diestro de Rigamonti.

Trascartón, desde parecida posición al golazo de la igualdad, bombazo de Meza desviado al corner por la volada del guardameta. A los 66’, preciso bochazo de Castro para Meza, envío a media altura del lateral, un defensor en su afán de rechazar la peina para atrás, la para Carrillo y en lugar de pegarle la toca suave a tres dedos, con jerarquía infinita, para que Tiago Palacios, de frente, la ubique al lado del parante derecho.

Un cabezazo elevado de Guido en tiro de esquina de Cetré antecedió a una chance clarísima de Amondarain: Alexis Castro para Tiago, inteligente asistencia por arriba de los defensores para la entrada franca de Amondarain, frentazo de pique al piso de Mikel, algo apremiado por un zaguero, y Rigamonti vuela a su izquierda para frustrar el tercero.

Tras comprometer al equipo en un despeje a los pies de un rival, Medina lo saca a Meza a los 74’, e ingresa Mancuso; lo de Eric es incomprensible, o de diván, porque fue importante al escalar y abajo cometió de nuevo torpezas anormales.

Algunas dudas de Muslera en los ollazos bodegueros. El travesaño repele un potente tiro libre de Cetré, a los 84’ Núñez y el “Tanque” Gaich sustituyen a Carrillo y a Tiago Palacios para diez finales con línea de cinco, y hasta el cierre de 6’ adicionados, con Neves por Castro a los 89’, un par de incursiones a fondo de Amondarain elevan su puntaje en el haber.

En el entretiempo las redes sociales eran una caza de brujas para el incipiente ciclo del “Cacique”, pues por poco pedían quemarlo en la hoguera. La victoria reconforta, aunque el nivel del oponente, conformado por mayoría de jugadores ignotos o satélites en muchos clubes, obliga a moderar el entusiasmo. Máxime por la preocupante imagen de esos 45’ iniciales enmarcados en confusión e impotencia. La inspirada velada de Tiago pudo contagiar al resto y su doblete valió tres puntos.
Salutti
Muslera: 5
Meza: 4½
González Pirez: 5
Tomás Palacios: 5½
Benedetti: 5
Alexis Castro: 7
Amondarain: 6
Piovi: 7
Palacios: 9 ⚽⚽
Carrillo: 5½
Fabri Pérez: 4
Cetré: 7
Mancuso: 5½

Habrá que deslomarse

Análisis por Marblr Arch

Canchita por Maraja


Para entender el presente albirrojo, esencialmente no debe dejarse de lado que ha perdido a su mejor jugador, Cristian Medina, quien con calidad, criterio e inteligencia le armaba todo el andamiaje ofensivo, brindando respuestas a los problemas que ahora no encuentran solución: pausa, aceleración, asistencias, descanso al esconderla, y además rompía líneas con su habilidad. Tiago Palacios no puede reemplazarlo por una cuestión de categoría. El “Kili” Medina es un distinto, Palacios sólo un buen jugador con inmensas lagunas, esporádicas anotaciones en la red y montañas de decisiones mal tomadas. Nunca es sencillo emparejar desde lo colectivo la ausencia de un diferente, máxime si el nivel grupal no brilla, y esa salida errónea de Muslera en un balón pasado de Salvio sintetiza quizás de manera tajante el estado confusional del plantel. Lanús lo logró con un funcionamiento suficiente para no extrañar tanto a su cerebro Marcelino Moreno, convaleciente de una lesión, ni al vendido scorer Rodrigo Castillo.

Después será válido argumentar que Alexander Medina pifió en las variantes, que el ingreso de Gaich era mucho antes, y en otras cuestiones inherentes al armado de la alineación titular, donde, al menos a juicio del autor de estas líneas, Tobio Burgos no encaja. Anoche se armó una discusión en la cabecera de 57, y un pibe, con justa razón, le retrucaba a otro “decime cuándo la rompió o jugó muy bien Tobio Burgos”. Y más allá de aquel golazo de chanfle en el arco de 55, sus prestaciones han sido por lo general pobrísimas. Ayer sacó un disparo ancho y en dos o tres pelotas quietas ejecutó correctos centros, pero nada más; se lo observa falto de confianza, y los murmullos de la tribuna no lo ayudan.

“Igual que contra Vélez, nos llegan una vez y adentro”, fue otro de los latiguillos reiterados hasta el cansancio a la salida de UNO. En ninguno de los dos encuentros Estudiantes mereció perder. El tema está en el arco de enfrente, porque el Pincha no genera situaciones y los gestos de fastidio de Carrillo por la falta de oportunidades son elocuentes. Un cabezazo desviado de Santi Núñez en un corner –el central había realizado temprano un cruce salvador ante Ramiro Carrera-, la citada de Tobio Burgos, el bombazo de Piovi desviado por el arquero Losada y un tirito exigido de Cetré a la base del caño derecho fueron las cuatro opciones de la etapa inicial. Con excesiva lateralización, exasperante lentitud y ausencia del bendito cambio de ritmo que propiciaba Cristian Medina. Hubo un par de arranques de Tiago Palacios diluidos cerca del área por su propia impericia, y otro en posición de 10 detenido con infracción; en tanto, su homónimo Tomás agarraba la lanza, limpiando desde el fondo, y no tenía con quién construir. Acaso se podría probar con “Maderito” de enganche, pues técnica, personalidad y clase le brotan por los cuatro costados.

El Granate, con planteo ultra defensivo, se refugió en su campo en el comienzo del complemento, y durante veinticinco minutos el León lo arrinconó, chocando con la altitud de la dupla “Cali” Izquierdoz-Canale en los ollazos y también con centritos débiles de Cetré, Benedetti y del sustituto Brian Aguirre tras entrar por Tobio Burgos a los 64’. En la banda derecha, Mancuso aportó oficio para la marca, y buenas habilitaciones largas para Cetré cuando el DT mandó al parcero a ese wing. En el eje, el sacrificio de Piovi y el despliegue de Amondarain se las ingeniaban para prevalecer, aunque Tiago Palacios aparecía a cuentagotas. Y en la única clara para el Tetra, tiro de esquina de Tobio Burgos, lo sobra a Carrillo, Santi Núñez la engancha cayéndose y la volada de Losada al poste derecho evita el grito local.

No obstante ese dominio carente de profundidad, a los 75’, en su primer avance de la segunda etapa, Lanús se pone en ventaja. Mancuso busca el área por arriba, salta Santi Núnez con Losada, éste con un puño rechaza y con el otro noquea al fullback –los airados reclamos por la revisión de la jugada fueron ignorados por Mastrángelo-, sale la réplica comandada por Bruno Cabrera en contragolpe de tres contra dos, abre a la izquierda para Aquino, éste devuelve a Cabrera, tapa Tomás Palacios, el rebote le cae a la derecha a Salvio, centro pasadito, Mancuso choca con Cabrera, el esférico le queda a Aquino y éste, aprovechando que Cetré a su costado estaba en un cumpleaños, la manda a guardar.

Ahí de desarticuló absolutamente la escuadra pincharrata, y Lanús hasta el epílogo se defendería con la pelota, haciéndola circular con elegante toqueteo que despertó el unánime “movete Pincha movete, movete dejá de joder”. A los 80’, Neves y Gaich por Amondarian y Tiago Palacios, a los 89’ el insulso Castro por Piovi, sólo para ser silbado por el público, Muslera se revolcó para negarle el segundo a Aquino, Benedetti dio tres pases consecutivos a sus adversarios, y los 5’ adicionales podrían haber sido 15’ ó 25’. De cualquier manera, la ecuación no iba a variar.

Los fríos aplausos del final respondieron al pasado reciente y no a otra noche vacía. “Si pierde el martes en Mendoza se tiene que ir” y “olor a fin de ciclo” son frases comunes y abundantes en las redes. Menudo intríngulis para el “Cacique” Medina, con pocas horas para encontrarle la vuelta al asunto, proponer un esquema redimidor e incentivar una actitud contagiosa. Las dos derrotas en casa, ambas frente a rivales muy serios, lo colocan de golpe en una mesa examinadora de filosos contornos. Ya cerró el libro de transferencias, y sólo cabe laburar de sol a sol.
Salutti
Muslera: 4
Mancuso: 6
Tomás Palacios: 8
Núñez: 7
Benedetti: 3
Tobio Burgos: 4
Piovi: 6
Amondarain: 5
Palacios: 4
Carrillo: 5
Cetré: 4
Brian Aguirre: 5

Tropezón y caída

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


El 0-1 ante Vélez cortó una racha invicta de 13 encuentros, subrayó la necesidad de adquirir una manija para cumplir el rol determinante de Cristian Medina, y despertó embrionarios murmullos de reprobación en las redes hacia el “Cacique” Medina.

Estudiantes no jugó mal frente a un rival durísimo, de gran pie gracias a Lanzini, Machuca, Andrada y Baeza, y con un chico de 9, Florián Monzón, de quien escribí tiempo atrás en este blog en ocasión de un partido para Tigre, cuando me llamó la atención su bagaje técnico; los Mellizos le dieron confianza y el hijo del “Moncho” se ha convertido en un puntal.

Mejor la visita en los 10’ iniciales, con mucha presión aunque sin profundidad, amenazando con una sucesión de tiros de esquina por la banda de Meza. Pero el León lo equilibró por el tremendo primer tiempo de Piovi en el quite, el apoyo de Mikel Amondrain y el trabajo descomunal de Carrillo para limpiar, pivotear, devolver de una, ganar de arriba y construir juego; a mi juicio, la figura, y su puntuación no es más alta pues falló en el gol, errando una chance en cada etapa, a la postre las dos más claras rojiblancas.

Flojísimo el “Sanjua” Pérez, que perdió todos los duelos y pifió pases a 3, 5 y 10 metros; intrascendente Tiago Palacios, terminando en el surtidor todas las que empezaba bien, como si al pisar tres cuartos de cancha se le nublara el parabrisas; y muy poco de Cetré, quien sólo pudo desbordar una vez en esos 45’, pero la reacción del lateral García evitó su envío al trabar al corner. Correcto el “Vasco” Benedetti, que en una incursión ofensiva se enredó en el vértice del área al recibir una habilitación de taco de Carrillo, y sin embargo siempre se ofreció como salida. Meza es Meza, permeable habitualmente para la marca e ineficaz en sus escaladas; sin embargo, a los 36’ pica por la raya a buscar un pelotazo largo de González Pirez, le gana a Elías Gómez, saca el centro que sobra a Fabri Pérez, y Carrillo lo agarra de lleno a la carrera para un balazo apenas alto sobre el ángulo izquierdo mientras el colombiano Álvaro Montero lo miraba, en oportunidad clarísima del Tetra.

Antes del descanso, foul de amarilla de Robertone a Tiago Palacios, el delincuente Sebastián Martínez advierte que estaba amonestado y al no mostrarle el segundo cartón decide no echarlo. Frenó las acciones con tertulias incomprensibles, cobró la mayoría de las chiquitas para el huésped y en el cierre, con el guardameta haciendo tiempo alevosamente durante un saque y todo el estadio silbando, le sacó amarilla a González Pirez por protestar.

En el comienzo del complemento, visible dominio estudiantil con mejor disposición de Tiago Palacios, y otra opción inmejorable tras un fulbazo de Tomás Palacios a espaldas de la zaga velezana, su arquero a modo de fullback sale del área para anticipar de cabeza, en el salto choca con Tiago Palacios, el esférico queda boyando, y Carrillo, mal pisado, no le emboca al arco desguarnecido, sacando un tirito débil y viboreante que se diluye abierto en el extremo del área chica.

Los de Liniers hasta los 13’ prácticamente no habían cruzado el eje, y en su primera llegada encuentran la apertura. Tiro de esquina, se eleva Carrillo para rechazar, Baeza la toma como viene en el borde de la media luna, hay un rebote, le cae a Florián Monzón, el nueve se acomoda con un giro y se la cruza a Muslera, evitando el loable esfuerzo de Carrillo y Piovi para cerrarlo y aprovechando también el estatismo de Tomás Palacios y González Pirez, los dos sin la solidez de recientes prestaciones. "Maderito", con los pies, es Gardel.

Luego del tanto, el Pincha acusó el golpe y el Fortín gozó de dos posibilidades netas para aumentar el score. Cabe remarcarlo, pues nos perdonaron la vida. Y no supimos usufructuarlo.

A los 61’, Brian Aguirre sustituyó al inexpresivo Fabri Pérez y no aportó soluciones, profundidad ni precisión, resbalándose de continuo y pecando de individualista para ser comido por el cerrojo. Y a los 70’, Mancuso y Farías ingresaron por Meza y Tiago Palacios. De entrada, a Mancu lo atendió Arias con un codazo de roja en la cara, empero el referée lo indultó con tarjeta dorada; se lo vio más predispuesto en general al marcador de punta, cuya titularidad en lugar de Meza no debería demorarse demasiado. El ex Colón, por su parte, mostró estado, actitud y tranco ideales para un “soltero contra casados”, y pensar en los 4.5 millones de dólares invertidos en su silueta da ganas de llorar.

Hasta el Final, el Pincharrata insistió por los costados, frente a un oponente aglutinado en su campo. Cetré dilapidó un bochón de Mancuso -con efecto por afuera y paralelo a la raya-, al levantar la cabeza y tirar un centrito a rastrón… para nadie, con Carrillo y Farías solitos para empujarla. Los tardíos relevos de Gaich y Tobio Burgos por Cetré y Benedetti se produjeron a los 87’, sin tiempo real para incidir; máxime por los insuficientes 4 minutos adicionados por el árbitro, verdadera cargada en relación a las reiteradas interrupciones propiciadas por él mismo y a las ventanas utilizadas por ambos bandos.

El resultado acabó premiando no solamente el oportunismo de Vélez. También su contracción para meter, morder y presionar en cada centímetro del terreno. Un adversario serio, enérgico, e inteligente para ocupar los espacios vacíos. El campeón le peleó de igual a igual y no mereció terminar con las manos vacías. En el debe del DT, el cambio de Gaich era antes. En la impresión, al equipo le falta un conductor.
Salutti
Muslera: 6
Meza: 5
González Pirez: 5
Tomás Palacios: 6
Benedetti: 6
Tiago Palacios: 5
Piovi: 7
Amondarain: 6
Fabri Pérez: 3
Cetré: 4
Carrillo: 7
Brian Aguirre: 4
Mancuso: 6
Farías: 2

Técnico que debuta gana

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Incuestionable triunfo del Pincha ante uno de los peores Newells que se recuerden, y positivo estreno del planteo de Alexander “Cacique” Medina, pues se vio enseguida su impronta de juego vertical y dinámico, de transiciones rápidas, y de proyecciones constantes por las bandas.

Al molde, claro, le fallaron algunos intérpretes, porque Brian Aguirre pasó desapercibido, perdiendo casi todas las que tocó, y el sanjua Fabri Pérez tuvo una floja etapa inicial. Además, hubo tres cambios de frente infernales de 40 ó 50 metros de Tomás Palacios desaprovechados por Meza y por Pérez, y pocas chances nítidas, más allá de un disparo forzado del “Tanque” Gaich, un cabezazo alto del mismo, y un tiro de larga distancia de Piovi rebotado por Arias sin que nadie atropellara.

Muy bien Benedetti por su banda, gran timming de Piovi para manejar la distribución en el eje, los habituales altibajos de Tiago Palacios en su regreso a la titularidad, firme González Pirez al margen de una desinteligencia compartida con Muslera en un cierre, clase genuina en la elegancia de “Maderito” Palacios y descomunal partido de Mikel Amondarain, la figura excluyente pues se adueñó del medio, metió, distribuyó con inteligencia, trasladó, gambeteó y contagió confianza.

En el complemento, tras el seguro ajuste del “Cacique” en el vestuario, se vio al equipo más metido e intenso en la presión, recobrando la imagen embrionaria del arranque y dejando de lado las vacilaciones que le habían permitido, con nada, emparejar el trámite al local.

Y a los 52’, la apertura. Tiago Palacios para Mikel, éste a Gaich en la puerta del área grande, mal control del grandote, el fútbol queda boyando, lo captura Tiago, lo acomoda corriéndose paralelo a la línea y le pega de zurda encima de la marca, a contrapié, cruzándola por debajo del cuerpo del defensor al palo opuesto de su corta carrera.

Enseguida, tres opciones clarísimas de aumentar. Un tiro libre pasado y muy potente de Tiago que Tomás Palacios de cabeza estrella en el travesaño. Un bombazo de Gaich apenas ancho luego de perfecta cesión de Amondarain. Y, ya con Cetré en la cancha por el inexpresivo Aguirre, el parcero gana en velocidad por la izquierda, engancha, se la sirve a Pérez, el sanjuanino le da con ganas, rechaza Arias, y su segundo disparo, colocado, pega en el horizontal.

En la Lepra ingresó el ex pincha Mikel Hoyos, y casi iguala con un frentazo desviado, entrando solito por detrás. A los 72’, Mancuso y Tobio por Meza y Palacios. Y a los 80’, en una jugada algo sucia, Fabri Pérez la domina, hace un par de jueguitos buscando su lugar y despide un sablazo cruzado contra el caño derecho, inatajable para el pibe Barlasina, quien había sustituido al lesionado Arias.

Los dueños de casa, a los ponchazos, trataron de descontar, pero Palacios sacó todo, González Pirez se asentó, Benedetti clausuró su lateral sin mermar sus proyecciones acertadas, y Amondarain continuó obligando a preguntarnos por qué fue tan marginado en los últimos tiempos de Domínguez. Tobio –se lo vio recuperado- erró el tercero después de una asistencia de Cetré, éste previamente habilitado por la categoría de Amondarain para cortarla de primera. Y al rato con una media chilena tomada de refilón.

A los 85’, Farías y Alario suplantaron a Gaich y Fabri Pérez. En el cierre, llamativa sagacidad de Alario para acariciársela al claro a Mancuso, centro atrás de Eros y Farías, debajo del arco, la tiró por arriba cuando era más fácil hacerlo que errarlo. Esa a rastrón de Maikel manoteada por el arquerito junto al poste. Y antes del pitazo, una marangoniana del rubio de Bavio, haciendo pasar de largo al defensor en una baldosa y combándola alta al segundo ángulo para lucimiento del golero.

La estruendosa silbatina de la hinchada de NOB a sus jugadores, y la amenaza de matarlos a todos si no le ganan el fin de semana el clásico a Central –a la tarde le pintó la caripela al Eurolobo-, contrastó con la alegría del plantel por extender la racha positiva, y por haber arrancado un nuevo ciclo con el pie derecho.

“Si hoy perdíamos el responsable iba a ser yo, más allá que tuve poca incidencia en la victoria”, declaró el flamante DT, en frase cargada de humildad y sapiencia. El lunes venidero, Vélez será un examen exigente, y habrá que ajustar detalles para seguir por esta senda.
Salutti
Muslera: 6
Meza: 4
Tomás Palacios: 8
González Pirez: 6
Benedetti: 8
Amondarain: 9
Piovi: 8
Palacios: 6½ ⚽
Fabri Pérez: 6 ⚽
Gaich: 5½
Brian Aguirre: 3
Cetré: 7
Mancuso: 6
Tobio Burgos: 6

Tarde emotiva con mil sensaciones e interrogantes

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


La victoria por 1 a 0 ante el humilde pero pegador y aguerrido Sarmiento de Junín pasó casi a un segundo plano por la inesperada salida de Eduardo Domínguez al Atlético Mineiro, novedad conocida al mediodía del jueves y que el propio DT les comunicó oficialmente a sus jugadores antes del entrenamiento de las 18:30 en el Country Club. Hubo muchas lágrimas y un sincericidio absoluto del “Barba” frente a sus jugadores, pues con el corazón partido, como les manifestó, les soltaba la mano para dar un salto personal con el objetivo de dirigir, en algunos años, en la elite europea.

En los corrillos y en los medios brasileños se repitió que la dirigencia del MIneiro se comuicó con Verón una vez despedido el nefasto Jorge Sampaoli, y que el semáforo verde de la “Brujita” permitió la negociación. Corre el agua refrescante, y en la rejilla quedan borras de desencuentros para explicar tal vez un repentino adiós al no sentirse respaldado por la respuesta del mandamás pincharrata ni por falta de un refuerzo creativo para sustituir a Cristian Medina. Sin embargo, el mismo Eduardo Domínguez declaraba diez días atrás que elegía estar en el club, y era consciente del desequilibrio económico de la institución. En el medio, el llamado del Galo, y la decisión de armar las valijas para tentar el nuevo rumbo, dejando un plantel bastante desarmado por la revolución directiva.

El partido, bajo un calor agobiante a las 17:45 horas y con Merlos demorando su inicio porque JSV estaba a la vera del terreno, mostró a un equipo claramente conmovido por el entorno y por la apoteótica recibida a su orientador, quien no logró ocultar la emoción. Además, con Castro, Sosa y Piovi en el eje había menos marca que en La Salada, sobremanera por la vocación ofensiva de Fabri Pérez y el prácticamente nulo aporte de Tobio Burgos, que apenas ilusionó con un arranque frenado con manotazo de amarilla y con tiro libre a la testa de Carrillo, quien no la pudo colocar. Y algunos desacoples de la zaga González Pirez-Tomás Palacios fueron aprovechados por las réplicas de la visita, muy favorecidas para sortear a Piovi con superioridad numérica.

Temprano, un gran pelotazo de Tomás Palacios para Benedetti derivaba en un centro a la carrera que cruzó toda la valla juninera. Enseguida, a González Pirez lo amonestan demasiado pronto por una amarilla abajo. Y a partir de ahí el León se desmoronó, con la intrascendencia de Castro, con Sosa a contramano de las jugadas, con Piovi bastante errático y con Carrillo debatiéndose de espaldas al arco, sólo asistido por los buenos movimientos del sanjuanino Pérez.

A los 25’, pelota quieta ejecutada por Sosa, anticipa Carrillo con el parietal encuentra justo los guantes de Burrai. Y a los 30’, en grueso error defensivo de Orihuela le cede el balón a Castro al borde del área grande, y el ex Colón mete un derechazo desviado cerca del caño izquierdo. Sosa pide el cambio a los 32’ por una contractura cuando había tejido un par de triangulaciones de su estilo, entra Tiago Palacios y trata de darle velocidad al juego, aunque la mano venía muy torcida y rapidito se lo traga la nebulosa. Antes del descanso, corrida de Meza por su banda, lo busca a Fabri Pérez, el pibe amaga, se hamaca y despacha un zurdazo bajo desviado al corner por el arquero.

En el complemento, de movida, ingenuidad de Tobio Burgos en una cobertura por la izquierda, la aprovecha Contreras, le pega de emboquillada y el travesaño salva a Muslera. Trascartón, el uruguayo la toca por sobre el horizontal ante un potente fierrazo de Villalba. No obstante, a partir de allí comienza a crecer el León, con Fabri Pérez encendido, con Guido ganando todos los duelos aéreos, con Piovi más metido, y con Tiago Palacios intentando en el armado.

Y a los 50’, desborde de Fabri Pérez, llega a la raya de fondo, la manda pinchadita, Guido salta con su marcador, los sobra a ambos, y le queda servida para el zurdazo goleador de Alexis Castro, que lo va a abrazar a Domínguez en el festejo.

Los verdes estuvieron a un tris de empatar a los 53’, en corner complicado donde empujan a Castro hacia adentro del arco, Maravel a medio metro de la línea le pifia a los tres palos, es saque de meta, el impresentable de Merlos marca el vértice y enloquece el chico Palacios, que visiblemente exaltado se quiere comer crudo a un rival. Merlos le muestra amarilla, el fullback sigue y Muslera le pega un coscorrón para hacerlo entrar en razones, ya que estaba totalmente sacado. Hoy en UNO estuvo observado por un enviado de Scaloni, y su futuro albiceleste, como escribí en el comentario del match anterior, sería inminente.

La ventana de los 68’ terminó de inclinar la cancha, porque Mikel Amondarain y Mancuso mejoran a Tobio y a Meza. Una a colocar de Tiago, después de linda combinación con Fabri Pérez y Piovi; el bombazo de Guido rechazado afuera por Burrai, y el testazo ancho de González Pirez en la acción subsiguiente, fueron las tres más claras del León, ante los ataques a los remezones de los de un Sava bastante insultado por la platea.

Luego, Brian Aguirre reemplazó a Castro, Cetré a Fabri Pérez, y hubo dos o tres corridas interesantísimas del ex Boca, limpiándose gente con suma facilidad a partir de su natural habilidad.

Los cinco minutos finales estuvieron enmarcados por el unánime “vení, vení, cantá conmigo, que un amigo vas a encontrar, que de la mano, de Edu Domínguez, todos la vuelta vamos a dar”, en ovación que no se escuchaba desde los tiempos de Sabella. Tras el pitazo, el DT ingresó a la cancha, los jugadores le hicieron una ronda, y cuando el personal del club apoyó los 5 trofeos conseguidos por su ciclo en el círculo medio, llamó a todos sus dirigidos para compartir la última foto con ellos, en un gesto elocuente que ahorra comentarios.

Con 75 triunfos, 49 empates y 42 derrotas en 164 partidos, para una efectividad del 54.47%, el exitoso ciclo de Eduardo Domínguez deja la cosecha de la Copa Argentina 2023, Liga Profesional 2024, Trofeo de Campeones 2024, Clausura 2025 y Trofeo de Campeones 2025. Más la gratitud de los jugadores y de la gente.

El “Barba” había renovado en diciembre por dos años, desechando en los días previos a Navidad sendas ofertas del Flamengo, y también de las selecciones de Ecuador y Perú. Ahora, a menos de dos meses, rescindió el contrato ejecutando la cláusula de US$ 1.300.000 para recalar en Belo Horizonte. Percibirá una prima anual que orilla los US$ 7.000.000.

Si la venta de Ascacíbar ordenó el mediocampo albirrojo, un solo partido sirvió para demostrar cuánto se va a extrañar al Kily Medina, también aplaudido desde los cuatro costados en el festejo ulterior. Suena el nombre del “Cacique” Medina para tomar el timón del barco, con ventajas sobre el de Martín Palermo.

“Hay que seguir, somos Estudiantes”, me dijo un hincha anónimo a la salida por 58, mientras la muchedumbre caminaba cantando hasta calle 4 por el medio de la calle. Un automovilista se quejó con bocinazos y un pibe con la camiseta de Boselli le gritó “callate amargo, es peatonal”. Y aunque siempre lo hago de manera inconsciente, por costumbre, me di cuenta que no transitar por la vereda durante esas tres o cuatro cuadras es una pequeña y placentera impunidad piadosa que sólo da la cancha.
Salutti
Muslera: 6
Meza: 5
González Pirez: 5
Palacios: 6
Benedetti: 5½
Castro: 6
Piovi: 6
Sosa: 5
Tobio Burgos: 4
Carrillo: 6
Fabri Pérez: 7
Palacios: 6
Amondarain: 5½
Mancuso: 5½
Brian Aguirre: 6
Cetré: 5½

Empate insuficiente

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


El Pincha le perdonó la vida a su hijo adoptivo y por eso el 0 a 0 tuvo gusto a poco para el León en su visita al 7emplo del Mu7ismo. El contraste histórico, la desigualdad jerárquica de los planteles y el pánico que les provocan los bastones rojiblancos se combinaron para el respeto del local ante un León muy bien plantado, con Piovi como patrón del centro del campo, los cambios de ritmo de Medina, el manejo de los tiempos de Gastón Benedetti para buscar por la raya al picante Fabri Pérez, el sabio pivoteo de Guido y el imperial trajinar de un Tomás Palacios con destino irreversible de Selección Nacional si Scaloni no mira Disney Channel.

Avisaban Carrillo y González Pirez al ganar de arriba en sendos corners, y el partido estaba controlado. Pero Meza, cuándo no, da ventajas al perder el lado interno en una corrida de Panaro, éste lo supera en velocidad y salva Muslera; la jugada continúa, Meza se distrae, vuelve a recibir Panaro y su sablazo es rechazado por el arquero uruguayo. Hubo otro derechazo alto del mismo delantero desde la media luna tras una pérdida de Neves, quien estaba sentido y puso floja la patita. Al rato, a los 37’, se tomaba el posterior derecho y fue reemplazado por Amondarain.

Y al término de la primera etapa, tres posibilidades notorias del campeón. Gran pelota de Medina al claro para Meza, que pisa el área y le pega desviado, cruzando el balón todo el arco. Al rato, brillante pared de Medina con Carrillo, la devolución de Guido lo deja en diagonal a Cristian, define de zurda a la carrera, tapa Insfrán al atorarlo, Fabri Pérez le da como viene, la pelota le pasa de caño al golero, un defensor saca en la línea, le cae nuevamente al sanjuanino y su zurdazo, luego de rozar en Max, sale junto al caño; era corner, Falcon Pérez dio saque de meta. Y en otra patente, buena habilitación de Castro –en una de sus únicas entregas positivas- para Fabri Pérez, se hamaca, desborda, centro atrás y Mikel Amondarain, de frente a los tres palos, la cabecea por encima del travesaño, con Carrillo acechante por detrás.

En el complemento creció Medina, Piovi siguió sumando aciertos, y "Maderito" Palacios contagiando tranquilidad con su clase distintiva. No obstante, en un ataque aislado casi moja Gimn*sia, cuando Franco Torres recibe un esférico medio caramboleado, domina, hace pasar de largo a González Pirez y choca con el tapadón de Muslera, que pone el pecho, abre los brazos, estira las piernas y evita la apertura con su pie izquierdo.

Era roja para Steimbach por un patadón criminal a Fabri Pérez, el Var no llamó para modificarla y Falcon Pérez lo indultó con amarilla. Mancuso y Cetré sustituyeron a los 62’ al limitado Meza y al tibio Castro; el lateral cumplió y el parcero se ensimismó en la individual, aunque es dable comprender su momento por los cabildeos de las últimas semanas alrededor de sus frustradas ventas al Paranaense y a Boca. Más tarde, Tiago Palacios estuvo un ratito sin incidir al entrar por Fabri Pérez.

Y en una posibilidad inmejorable, el perfecto envío pasado de Benedetti lo encuentra a Carrillo solito, Guido le da de prima y por centímetros le erra a la red, en una de esas que el centrodelantero no suele fallar.

En síntesis, una parda útil para los virgos, responsables de romper un vidrio del micro estudiantil con un cobarde piedrazo en su arribo al estadio, y amarreta para el Tetra, porque gozó de las mejores ocasiones y careció de contundencia para plasmar la elocuente diferencia de handicap.
Salutti
Muslera: 8
Meza: 3
González Pirez: 6
Tomás Palacios: 9
Benedetti: 8
Medina: 8
Piovi: 8
Neves: 5
Castro: 4
Carrillo: 6
Fabri Pérez: 7
Amondarain: 7
Mancuso: 6
Cetré: 5

Justo y luchado triunfo

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


La trabajada victoria de anoche por la mínima diferencia ante Deportivo Riestra vale por la rudeza del rival, habituado a un cerrojo obediente que le ha dado mucho rédito, y trabajado físicamente para el choque en el cuerpo a cuerpo como pudo verse en su exigente pretemporada realizada bajo normas marciales.

Por eso le costó al León, que dominó siempre a partir de la ubicuidad de Piovi, el magistral manejo de Cristian Medina y la clase infinita de José Ernesto Sosa. Pero ni Meza ni Benedetti terminaban bien sus escaladas, Tobio Burgos estaba falto de confianza e irresoluto para el mano a mano, a Guido no le llegaba limpia, y el desequilibrio de Fabricio Pérez no bastaba por la derecha.

Hubo un derechazo de Medina a las manos de Arce tras un dribbling de Fabri Pérez, una media palomita de Guido también a los guantes del arquero, Tomás Palacios recibió su primer "Estudiaaan" al salir del fondo combinando garra y elegancia, el equipo iba ante un oponente que metía sin disimulo, y en la más clara de los 45' iniciales, gran arranque de Sosa a la salida de un corner, gambetea, cambia de ritmo, habilita a Pérez, centro del sanjuanino que sobra a Medina y roza la mano de un zaguero, arremete Tobio de frente y cae junto a su marca, la pelota queda boyando, Guido la puntea y un defensor lo baja en claro penal, la acción continúa, Carrillo va a buscar el esférico contra la raya e insólitamente ingresa un suplente de la visita y lo rechaza. Llama el VAR, largos cabildeos, el impresentable de Tello cobra foul de Tobio Burgos y amonesta al sustituto infractor. Una payasada más, para el unánime "Chiqui Tapia botón" surgido espontáneamente de los cuatro costados.

Para el complemento, Brian Aguirre y Tiago Palacios para estacionarse por las bandaa, en lugar de Tobio y Fabri Pérez. Y ahí el León encuentra la clave, porque loa dos entraron bien, el ex NOB generó un tiro libre peligroso que Arce le sacó con los puños a Sosa -el rebote le cayó a Piovi, quien le pegó por arriba del travesaño-, y al rato se hamaca por izquierda, se la sirve pasadita a Carrillo y el frentazo del 9, elevádose entre los centrales, estremece a los 75' la red para alcanzar con 72 tantos al "Bocha" Flores en la tabla histórica del club. Cetré lo gritó en la platea junto a su novia, repartió sonrisas, recibió el afecto de la gente y por ser un tipo agradecido se va yendo con la frente erguida, sin necesidad de escapar cual roedor por el restaurante.

Ya estaban Gaich y Mancuso por Sosa y Meza desde los 67', el "Tanque" ayudó a darle espacios a Carrillo y tuvo el segundo con un remate bajo cuando Guido se la bajó de cabeza. Al rato, combinan Mancuso y Tiago Palacios por derecha, centro para el testazo de Guido desviado por Arce, Mancuso se lleva puesto el balón en el rebote, Gaich no llega a conectarlo, Guido de taco para Aguirre y éste le entra alto, en opción patente.

Al cierre, dos chances para el Malevo. Una, después de un rechazo a las nubes de Tomás Palacios, en su único error, que agarra efecto hacia el arco, pica al caer en el área chica y sale por encima del horizontal. Y la segunda, increíble, provocada por la distracción de González Pirez al tirar un offside imaginario en la réplica de la citada posibilidad de Gaich, Landriel encara solito y Muslera, jugándose con toda su humanidad, evita la igualdad.

Castro sustituyó en el final a un ovacionado Cristian Medina. Y el aplauso cerrado al plantel fue la sincera retribución a su entrega e inteligencia para destrabar un partido chivo. La gente se fue cantando "el domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar", en alusión al encuentro en la Piojera, en nuevo capítulo del derby ciudadano devenido en abuso infantil.
Salutti
Muslera: 7
Meza: 5
González Pirez: 6½
Tomás Palacios: 8½
Benedetti: 5
Medina: 8
Piovi: 7
Sosa: 7
Fabri Pérez: 6
Carrillo: 7 ⚽
Tobio Burgos: 4
Brian Aguirre: 7
Tiago Palacios: 6½
Gaich: 6
Mancuso: 6

Positivo punto bajo arbitraje bochornoso

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


Con 10 hombres desde los 33’ por la expulsión de Santiago Núñez, el Pincha se trajo valioso empate de su visita a Florencio Varela, ante el siempre dificultoso dueño de casa –un team muy aplicado tácticamente y de buen pie-, reforzado anoche por el maleante Ariel Penel, que inclinó la cancha con premeditación y alevosía.

El chico Franco Domínguez, con un zurdazo mordido, insinuaba algo en el inicio del partido; más tarde le daría una correcta habilitación a Meza que éste remató alta y nada más, porque como se decía en el potrero, “se lo comieron en dos pancitos”. Y pese a las intenciones de Cristian Medina, el tándem Neves-Piovi no lograba controlar el eje, lo de Farías era nuevamente a cuentagotas, y el León se fue complicando solo en la zaga, con flojísimas actuaciones de los laterales y una nochecita de Santi Núñez… que mejor olvidar.

Además, en una acción parecida a la que desencadenó el gol de “Maravilla” Martínez en la Final contra Racing, Núñez erra el cálculo en un pelotazo largo, se manotean con Osorio, no hay infracción, el delantero le gana la posición y González Pirez le saca enseguida el balón limpiamente. El delincuente Penel cobra un foul inexistente, amonesta al zaguero, y del tiro libre casi llega la apertura, evitada por el vuelo estético de Iacovich al estirarse en toda su longitud para manotear junto al poste izquierdo, cerca del ángulo, la magistral ejecución del inteligente Molinas. El “Flaco” dudó en un par de centros y al rato encanó involuntariamente a Núñez con una salida errónea que derivó hacia Osorio, bajado al lado de la raya por el central en amarilla indiscutible, la cual, sumada a la inventada previamente por el referée, dejó a su equipo con uno menos. Entonces el Barba sacrifica a Farías, cuando se estaba encontrando con Medina, e ingresa el lungo Tomás Palacios para su debut con la roja y blanca; caudillo que tomaba la lanza en Independiente Rivadavia, si se asienta resultará un pilar.

Antes del descanso, falta en tres cuartos del terreno para el Tetra, van González Pirez y Palacios para cabecear, restaba un minuto, y entre los cabildeos, la demora local en la distancia y otras yerbas, el cuervo decide que no se ejecute, dando por terminada la etapa ante las protestas de los jugadores albirrojos.

Para el complemento, Gaich por Franco Domínguez, Alexis Castro por Piovi y el sanjua Pérez por el tibio Tobio Burgos. El “Tanque Siberiano”, todavía faltón desde lo físico, se despachó un violento zurdazo rozando el caño derecho luego de combinar con Fabri Pérez, Castro cumplió con creces, y el sanjuanino no puede ser suplente por actualidad y determinación. Medina comenzó a pisarla, a cubrirla, su dominio le permitió descansar al equipo, y lo que corrió hasta los 95’, realmente fue conmovedor.

Hubo aproximaciones por las bandas, por lo general mal terminadas por Benedetti y Meza. Fabri Pérez y Castro hicieron los carriles, con Neves parado de 5. Y Fabricio Iacovich cerraría el arco en un segundo tiempo notable. Le tapó un mano a mano a Miritello que hubiese sido invalidado por fuera de juego. Sacó por sobre el travesaño un bombazo de Gutiérrez.

Rechazó una media vuelta de Botta y se jugó la vida en el rebote para achicarle al ángulo con todo el cuerpo a Gutiérrez. Y ante una pena máxima inexistente decretado por Penel, cuando Fabri Pérez choca al costado del área grande a un rival, se agranda abajo para atajárselo a Rubén Botta; con el condimento de la tarea de Benedetti mientras se revisaba el VAR, desfigurando con sus tapones el punto de penal para convertirlo en un cráter. El esférico pegó un saltito al ser impulsado por Botta, facilitando la resistencia del arquero, y el “Vasquito” festejó la bilardeada con el puño cerrado, a sabiendas de su fundamental incidencia.

Con Estudiantes refugiado en su campo para capear la marcada tenencia de Defensa –ya estaban adentro Barbona y Ever Banega-, con poco de Amondarain al sustituir a Neves y con el “Tanque” en rol de Llanero Solitario se consumieron los minutos finales. Para una igualdad reconfortante en el molde de la consabida “media inglesa”. Aunque careció de volumen de juego, el muletto rotativo mostró carácter para sobreponerse a los fallos de un juez caradura y tendencioso. Por eso, sin desconocer cuánto se debe corregir, la unidad vale.
Salutti
Iacovich: 9 👋
Meza: 4
Núñez: 3
González Pirez: 5
Benedetti: 5
Medina: 7
Piovi: 5½
Neves: 5½
Tobio Burgos: 4
Farías: 5
Franco Domínguez: 4
Tomás Palacios: 6
Fabri Pérez: 6
Castro: 6
Gaich: 5
Amondarain: 5

“Poné a Ascacíbar, la puta que te parió”

Análisis por Marble Arch

Canchita por Maraja


El grito se escuchó en la tribuna de 57 cuando reingresaban los equipos del descanso. Antes del encuentro, un cuantioso “el que no salta es un traidor”. Y las circunstancias de público conocimiento, encrespadas por una conferencia lapidaria donde el ex capitán ninguneó netamente a Estudiantes de La Plata, convirtieron a Estudiantes-Boca en una cuestión de honor para el León. Que salió a jugarlo con bronca, muy metido, mientras Ascacíbar, por decisión personal, se apersonó en UNO para apoyar a sus flamantes compañeros, instalándose en el palco alto de 115. Caso raro el del “Rusito”, como si fuese bipolar, pues de golpe borró cassette emulando a Maluma, e instaló la expresión de un amor desmedido por la combinación auriazul de sus sueños. “Quería jugar la Libertadores con esta camiseta”, señaló. Hay quienes tratan de justificarlo recordando a otros jugadores transferidos del Pincha a la Bosta. Esto es distinto, por su rol de referente y capitán, por las formas, por el brusco cambio discursivo, y por su desprecio al manto sagrado.

Pasillo sin aplausos del rival al pisar el césped el campeón. Y vamos al partido, disputado metro a metro, con una noche imperial de González Pirez en la zaga, muy bien secundado por Núñez. Dudas de Meza en la marca por su lado, las habituales, la personalidad de Benedetti en la otra, un eje con “Keki” Piovi raspando de lo lindo en los talones adversarios, con Amondarain en sintonía para la pelea, los carriles para el picante Fabri Pérez y el aplicado Tobio Burgos, arriba la estatura de Guido para lucharlas todas y rechazar un montón de alto en los corners xeneizes, y a medida que la calidad de Medina fue agarrando la batuta, el Pincha comenzó a mostrarse superior porque incomodó al cerebral Paredes, ganó los anticipos, forzó al error e impuso su actitud.

Avisaba Núñez con una media vuelta interceptada en su trayecto por el cuerpo de Alarcón luego de un centro de Tobio Burgos bajado por González Pirez. A los 19’, respondía Boca con un disparo elevado de Alarcón desde posición favorable. Y a los 26’, tras un bombazo de Piovi sacado por sobre el travesaño por Marchesín, corner corto de Medina para Tobio, se la devuelve a Cristian, éste para Benedetti, gran envío combado del “Vasco”, bien pasado, y por atrás, agarrado por Ayrton Costa, Santi Nüñez se las ingenia para empujarla, desde el piso, con el muslo hacia la red. Se besó efusivamente la roja y blanca contra la cabecera de la hinchada, en un mensaje que no necesita explicaciones.

Enseguida, jugadón de Benedetti por la izquierda, habilita a Carrillo, Guido lo limpia a Ayrton Costa y es atorado por Marchesín cuando intenta tirársela por encima. A los 37, en réplica velocísima, Meza se va solito por el medio, queda a mano a mano con el arquero, sin marcas, y se come un gol increíble al nublársele de golpe el parabrisas. Y a los 38’, testazo implacable de González Pirez ante un colocado tiro de esquina de Tobio Burgos, para el 2 a 0 justificadísimo en el trámite. Antes del descanso, Piovi volvió a probar de lejos y su violento derechazo se fue un poco ancho junto al caño zurdo de la Bosta.

En el amanecer del segundo tiempo, inconcebible regalo de Marchesin en una salida del arco, recibe Medina, breve pausa, asiste a Carrillo con un virtual “tomá hacelo”, y Guido, otra vez, es bloqueado por la tapada de Marchesín en chance inmejorable. A los 12’, un rebote en Meza le queda a la carrera a Fabri Pérez, volteado al entrar al área por el cruce a destiempo de Ayrton Costa; claro penal, pero el VAR lo invalida sin discusiones porque en la acción previa el fútbol pegaba en el brazo extendido de Meza.

Ahí empieza a tallar la clase del ingresado Ander Herrera, algunos fallos de Echavarría ayudan a inclinar la cancha al cobrar la mayoría de las chiquitas para la visita e ignorar tres o cuatro infracciones indudables a Medina, y el reemplazo del inexpresivo Tomás Belmonte por el chico Gelini acentúa la recuperación boquense. Máxime por ciertas ingenuidades de Amondaraian en el medio y la creciente permeabilidad de Meza por su punta, donde Lautaro Blanco se hacía un festín.

Domínguez cambió a Tobio Burgos por Franco Domínguez a los 76’, en variante extraña porque de afuera se notaba que hacía falta Neves. Y a los 81’, el dominio territorial auriazul frente a un Tetra bastante refugiado en su campo encuentra el descuento gracias a un grave descuido de Meza, quien cubre el balón en la línea de fondo, se lo chorea Kevin Zenón, ollazo exigido rechazado por González Pirez, la toma Blanco, corto desborde, otro centro atrás, Gelini cabecea al corazón del área chica, y el “Changuito” Zeballos, madrugando el cierre de Amondarain y la pasiva presencia del lungo Iacovich, señala el 2 a 1 con la punta de su botín, en tanto gritado por Ascacíbar según lo mostrado más allá de la medianoche por los compactos de YouTube.

El Barba sorprende a los 82’ con Alexis Castro y Farías por Piovi y Tobio Burgos, en especial por la inclusión del volante para una zona en ese momento ávida de suela. Ubeda responde con el juvenil Tomás Aranda por Zenón, y en la primera que toca, el habilidoso pibe se hamaca, lo limpia a Meza y descarga un sablazo al ras que obliga a la estirada de Iacovich. El tardío reemplazo de Medina por Neves, a los 91’, permitió la ovación de los cuatro costados al crack. Y el Pincharrata lo aguantó hasta los 95’ del final.

Una victoria especial. Diferente. Acaso sufrida de más en el epílogo, ya que era para liquidarlo temprano. Y la sensación innegable, similar a la del 1 a 0 a Central en Arroyito durante la histórica tarde del Pasillo de Espaldas, que este grupo en determinadas situaciones de injusticia o deslealtad saca a relucir un plus para capear el temporal más chivo. Con el cuchillo entre los dientes, con convicción contagiosa, con la energía propia de cualquier hincha anónimo que de igual modo defendería a muerte los colores.
Salutti
Iacovich: 5½
Meza: 5
González Pirez: 9 ⚽
Núñez: 8 
Benedetti: 6
Medina: 8
Piovi: 7
Amondarain; 5½
Fabri Pérez: 7
Carrillo: 6
Tobio Burgos: 6
Franco Domínguez:5