Señores, habemus nuevo DT, Diego Cagna se hará cargo del plantel profesional del Club Estudiantes de La Plata.Y como podrán ver tenemos un arreglo personal con el DT.
Su fanatismo hacia Por Estudiantes no tiene límites.
La imágen dice todo!
:)
Señores, habemus nuevo DT, Diego Cagna se hará cargo del plantel profesional del Club Estudiantes de La Plata.
Desde ahí, el partido se transformó en un tácito pacto de no agresión. Unión se salvaba de todo con el punto y el Pincha le daba el marco justo al retiro de su máximo ídolo. Por eso todos contentos. Y así fue. Carlos Maglio no se molestó a adicionar ni un minuto de más y pitó el final a los 45 casi clavados.
Y si pensábamos que ya estábamos satisfechos, nos despertaríamos en una caravana hacia Liniers para cerrar una epopeya sin antecedente en el fútbol local, donde veríamos revolcados a la bruja y al cholo llenos de felicidad, al chino y al flaco llorando de alegría…
Esa cicatriz traicionó a su tobillo. Por eso la trató una y mil veces, sólo por sus inmensas ganas de seguir adelante. Aunque de tan rebelde ya no le permitía patear al arco desde lejos, lo torturaba en los momentos de descanso, obligaba que el balón no fuera siempre al lugar elegido, lo limitaba en sus movimientos y lo ponía de mal humor.
Pero sí en alguna medida es inquietante la manera en la que Estudiantes perdió. Salvo momentos fugaces, golondrinas que no llegaron a hacer verano, All Boys controló el partido a piacere, ocupando mejor el terreno, ganando la abrumadora de rebotes y pelotas divididas y haciendo suponer que más tarde o más temprano sus goles llegarían. El resto, como sabemos, lo hizo un Estudiantes que del medio hacia adelante fue tibio y del medio hacia atrás fue paupérrimo. Sin capacidad de cobertura, sin anticipo, sin siquiera tener la picardía mínima de cualquier defensor de Primera, sea para poner el cuerpo, sea para llevar al rival a su perfil más incómodo. Flojo Modón (el de mayores atenuantes, por su juventud y por su escaso rodaje en el puesto), flojo Cellay (como en casi todo el torneo) y muy flojos Iberbia y Sarulyte, dos clase 89 que pese a acumular experiencia todavía están lejos de transmitir el perfil de un futbolista titular. Apenas si están para alternar, y eso poniendo copiosa buena voluntad en la evaluación.
Errores generalizados en las tres líneas, grietas en la zaga, falta de convicción, tibieza ofensiva e inexperiencia reunieron sus ingredientes en un cóctel saludable para el aprovechamiento de All Boys, que al final le terminó haciendo precio. Porque lo ganaba 1 a 0 sin demasiadas estridencias en la primera mitad, aumentó de cabeza en el complemento, marcó el tercero enseguida del descuento de la “Gata” –exquisitez para patear el penal en uno de sus contados aciertos de la tarde-, y hasta el cierre, con superioridad numérica por la injusta expulsión de Modón (al instante el árbitro ignoró un alevoso pisotón a Sarulyte), manejó el trámite sin sufrir sobresaltos.