El Pincha se trajo 3 puntos de oro, arrancados del infernal Viaducto y vitales de cara a todo futuro, el inmediato o el lejano. Bajo una temperatura ambiente asesina, pudo darlo vuelta con actitud, luego de sobreponerse a la desventaja ya casi acostumbrada, cuando allá por los 20’ de la etapa inicial, el estatismo eterno de Albil le permitió a Mauro Óbolo cachetearla al borde del área chica. Y uno ya pensaba, sin desearlo, un título posible: Albil 1 – Estudiantes 0; también, por qué sigue atajando en el arco del grande.
Esa mitad tuvo poco para rescatar, con errores de ambos lados y escaso juego asociado. El León preso de sus dudas, arrastradas de los procesos de Berizzo, Russo y la indolente dirigencia, con la consecuencia palpable en su pésimo torneo. Y el local sin vuelo creativo, aunque con su proverbial obediencia táctica bañada de sacrificio y solidaridad.
En el complemento se vio al Tetra más enchufado, con mayor movilidad; y parado 15 metros adelante desde lo posicional, lo cual obligó al “Arse” a replegarse. Y con la Gata como abanderado de la levantada fue buscando una igualdad que al llegar, tras una linda combinación que Mariano González le pone debajo del arco a Gastón para empujarla, era bastante merecida.
Respaldado por su tribuna, con la inyección anímica del empate, y sabiéndose superior al rival, el Pincha fue entonces por la victoria. Y la conseguiría a los 35’ por medio de la Brujita, en un tiro libre a media altura cuya rosca, después de picar en el área chica, convierte a la pelota en un haz de luz imparable y la anida en el segundo palo de Campestrini. Los abrazos de sus compañeros con Sebastián, en este momento del club y en el ocaso deportivo del ídolo, formaron una imagen que reemplaza mil palabras.
Y hasta el final, con oficio y metiendo, el único campeón de La Plata aguantó el trámite sin demasiados dramas, para plasmar con justicia el primer triunfo de visitante en el certamen. Muy festejado por los jugadores y por la gente.
Un verdadero espaldarazo para el “Vasco” Azconzábal, cuando algunos vendehumo deliran con el regreso de Simeone, quien es resistido en Racing con un plantel de alto handicap (Gio, Teo, Toranzo, Auche, Pelletieri, Yacob, Licht, Pillud, etc.), y acá sólo sumaría controversias por su bien ganado mote de “traidor”. Hay material, hay pibes que piden cancha, y antes de malgastar en proyectos de dudoso porvenir, sería beneficioso redoblar la apuesta por hombres de la institución.
En definitiva, 2 a 1 y a cobrar. Para empezar a cerrar con una sonrisa la temporada menos esperada de los últimos tiempos. El anuario que deja arriba de la mesa, abierto de par en par, el “Manual de los Horrores”, una obra literaria no imaginaria donde podemos leer los capítulos para no volver a repetir.
Salutti
Gracias Marble como siempre!!
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