En su travesía directa hacia el vacío, el Pincha de Miguel Russo detuvo su marcha en la Estación Viaducto para recibir de parte del Dr. Alfaro la confirmación de un diagnóstico desesperante: desconcierto en grave estado confusional. Estiró su extrema racha adversa, volvió a caer derrotado, y el crédito del DT ya comenzó a cuestionarse. ¿Soportará un cachetazo contra Lanús?
Hubo, empero, dos mitades bien definidas. La inicial, con la paridad entre el obsesivo orden táctico del local -propio de su adiestrador- y la concentración de una cuadra albirroja urgida por torcer el temporal. Un par de chances para ambos, apenitas mejor Estudiantes, y un partido que se fue destrabando conforme iba corriendo el tiempo. Con clara opción para el León en los pies de Boselli, que sigue desconocido y tiró por arriba una muy fácil para empujar suave tras un centro defectuoso de Carbonero.
En el complemento, el gol en contra del Chino fue demasiado tempranero, y ahí mismo surgió la actual impotencia del ex imbatible devenido en vulnerable, cuya vieja coraza parece erosionada definitivamente, pues queda inerme y herido de muerte al menor golpe leve.
Pases fallidos, absurdos posicionales, lateralización abusiva, nada de verticalidad, falta de creación, cesiones comprometidas, yerros en las tres líneas, y nula confianza de sus hombres en sus propias condiciones. Quizás alguno siga creyendo en el rol de salvador, como la Gata Fernández, que practicó el egoísmo hasta límites inaceptables, sintiendo quizás la necesidad de resguardar su pellejo. Pero esto es un juego de once.
Para acentuar el dislate, el soviético mandó a la cancha a Mariano González… y lo situó por la banda derecha, retrasando a Carbonero -el más lúcido de los primeros 45'…- en una movida estratégica que le terminó quitando su única baraja seria para generar maniobras de ataque frente a un oponente muy bien parado y durísimo en lo físico. Cuando el discutido DT pincharrata tomó nota del error, ya Arsenal se había puesto 2 a 0 con otro tanto de pelota parada. Justo al Tetra! Y el colombiano estaba agotado de meter, correr y tratar de jugar.
Para estar a tono con la tormenta, M.A.R. hizo ingresar al Rayo en reemplazo de la Gata. Por supuesto, si el Grande ganaba 3 a 0, el Arse se adelantaba en busca del descuento, y la velocidad del sureño iba a resultar letal para el contragolpe.Todo análisis resulta inocuo cuando el peso de la realidad abruma. Lo deportivo, hoy más que nunca, refleja las indudables zozobras del plano institucional, donde la dialéctica barata de un empresario por la vía del twitter pretende subyugar la envergadura de un proceso electoral trascendente.
Y la pregunta de la mayoría de La Plata, muy por encima de la revancha dentro de una semana ante el club apadrinado por Grondona, apunta a qué Estudiantes se quiere. Si al soberano, místico, heroico y lleno de gloria; o a este “Deportivo Pires” falto de un verdadero timón y de cualquier porvenir.
Salutti
Infinita gracias Marble, huyaaaa!!!!






















